¡Viva la diversidad!

Si el año pasado fue el Año Internacional de la Biodiversidad, y el 2011 es el Año Internacional de los Bosques, el tema que os traigo hoy nos viene como anillo al dedo para enlazar ambos. A estas alturas supongo que todos sabemos que el bosque presta numerosos servicios ambientales (regulación hidrológica, control de la erosión, etc.). Y por supuesto, proporciona también varios productos, de los cuales el más importante es sin duda la madera. Y si hablamos de madera, y lo que queremos es obtener el máximo rendimiento de nuestro bosque, a los forestales se nos ha enseñado desde hace años que no hay nada como las plantaciones monoespecíficas. Aparte de optimizar todo el proceso, al adaptar la gestión a los requerimientos de una sola especie conseguiremos un bosque más productivo. 

Pues bien, parece que no está tan claro. Un estudio de Alain Paquette y Christian Messier, de la Universidad de Québec en Montréal (Canadá), y publicado en Global Ecology and Biogeography,  ha comprobado que es justamente al contrario: un bosque es más productivo (en terminos de aumento de biomasa) cuanto más diverso es. A pesar de que el efecto positivo de una mayor diversidad de especies ya había sido apuntado con anterioridad, nunca hasta ahora se habían visto estos efectos de manera tan sólida y significativa, y desde luego nunca a tan gran escala.

Plantacion mixta
Plantación monoespecífica de Picea en New Brunswick, Canadá

Para obtener esta conclusión han utilizado datos provenientes de más de 12.000 parcelas permanentes de la red que el Ministerio de los Recursos Naturales y la Fauna de Québec tiene repartidas por toda la provincia canadiense. Estas parcelas, de unos 400 m2 y que se miden cada 10 años, fueron creadas para facilitar los cálculos de existencias de cara a las cortas, pero la información acerca del crecimiento de los 400.000 árboles de más de 50 especies que las componen ha permitido realizar este estudio. Las parcelas analizadas cubren una extensa superficie que incluye desde los bosques templados de la zona fronteriza con EE.UU. hasta el bosque boreal del norte de la provincia. El marcado gradiente climático y edáfico existente ha obligado a los investigadores a fijar debidamente estas variables, que tanto influyen en la productividad del bosque. Para ello, han utilizado modelos de ecuaciones estructurales, ya utilizadas en estudios sobre las consecuencias del tabaquismo.

Saint Hyppolite
Bosque mixto de caducifolias y coníferas en Quebec, Canadá

Además, Messier y Paquette no se han limitado a determinar la biodiversidad en términos de número de especies, sino que también han considerado la diversidad de “rasgos funcionales” (profundidad de raíz, forma de las hojas, necesidades de nutrientes…). En este sentido, asegura el Dr. Paquette, un bosque donde crezcan píceas y abedules  presentará mayor diversidad de rasgos funcionales que otro donde sólo se den, por ejemplo dos especies de abedul. Una mayor diversidad de rasgos funcionales supone por tanto un uso más eficiente de los recursos y una diversificación de nichos ecológicos, y redunda en una mayor productividad. Por ejemplo, si un bosque se compone de dos especies, una con raíces superficiales y la otra profundas, pueden coexistir sin competir entre ellas, lo cual favorecerá su productividad. Esa es también la razón de que la biodiversidad sea más beneficiosa para la producción en los bosques boreales del norte de Québec que en los bosques templados del sur. Aunque estos últimos presentan mayor número de especies, éstas son más parecidas entre sí (fundamentalmente frondosas), mientras que el bosque boreal, por ejemplo, está dominado por Populus tremuloides y Picea mariana, dos especies con requerimientos hídricos, de luz y edáficos muy distintos, por lo que se complementan a la perfección.

El estudio ha sido preseleccionado entre los 10 finalistas al descubrimiento científico del año 2010 por la revista Québec Science. Si te interesa y quieres contribuir al fomento de la investigación en ecología forestal, puedes votar para que salga elegido en esta web.

Referencia al artículo original:

Paquette, A., C. Messier. 2011. The effect of biodiversity on tree productivity: from temperate to boreal forests. Global Ecology & Biogeography 20:170-180.

3 Comments

  • Carmen Romeralo

    2 febrero, 2011 at 19:25 Responder

    me encanta la noticia =)

  • [claudàtor]

    2 febrero, 2011 at 19:37 Responder

    Gracias Carmen! Por cierto, como va la tesis?
    Un besazo!

  • Carmen Romeralo

    5 febrero, 2011 at 21:01 Responder

    Aitorcillo!!Pues muy bien, muy ilusionada!!Ahora con las clases de máster asi que un poco más ocupada, pero con muchas ganas. Y tu? que tal todo? Os mando un abrazote a los dos!!

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