Mendeley

Un día cualquiera, estás en el laboratorio, trabajando en un proyecto. Consultas unos cuantos artículos, te apuntas algunas ideas y los guardas en una carpeta. Pasa el tiempo, y al cabo de unos meses, enfrascado en otra cosa, te viene a la cabeza que en algún sitio has leído algo que podría ser útil para lo que te traes entre manos. ¿Dónde era que lo habías leído? A ver… piensa, piensa. ¡Ah, sí, ya está! ¡Recuerdas haberlo guardado en una carpeta!. Ahora sólo te falta repasar los cientos de artículos que tienes guardados en carpetas hasta encontrar la frase que buscas! Esta situación, aunque tal vez algo exagerada, sigue siendo familiar para muchos investigadores.

 

Y es que organizar y clasificar las referencias bibliográficas es una tarea vital para cualquier investigador. Y sin embargo, no se le presta la atención que se debiera, probablemente porque se trata de, digámoslo claro, un soberano peñazo. Además, ahora que la mayor parte de los artículos están disponibles en pdf, uno acaba teniendo que organizar ambos, los artículos en papel y la colección de pdf’s. En los últimos años, varios programas informáticos han facilitado bastante la tarea. Hay bastantes opciones, y aunque he pasado por varios de ellos – para algo tiene uno espíritu de early adopter –  ninguno ha acabado de convencerme. Hombre, el mejor de los que he probado es sin duda EndNote, pero los más de 300 doláres que vale la licencia son un pequeño inconveniente. Por supuesto, puedes bajártelo crackeado, pero ya sabes, es delito y tal. Y además existe una alternativa mejor en muchos aspectos, y además gratis: Mendeley.
Mendeley es un programa de gestión de bibliografía que puedes descargarte gratis (funciona con cualquier plataforma: Windows, Mac OS, Linus e incluso iPhone y Android, a través de una aplicación de terceros llamada Droideley) y que se parece bastante, en cuanto a funcionamiento, a los tradicionales gestores. Pero aunque todavía tiene importantes carencias, que veremos en su momento (no hay que olvidar que el programa aún está en beta), en muchos aspectos va un paso más allá en la gestión de la bibliografía, añadiendo varias utilidades que lo convierten en una opción muy recomendable. En esta entrada y otras sucesivas, iremos repasando los principales aspectos positivos (y negativos) de Mendeley. Al tajo, que hay faena.
El aspecto de la pantalla principal de Mendeley no dista mucho de lo que podría ser un gestor de siempre como EndNote. A la izquierda tenemos una columna con las carpetas que hayamos creado, favoritos, filtros por autor, revista y etiqueta… En el medio aparece la lista de artículos de la carpeta seleccionada, que se pueden ordenar por diferentes campos, y a los que se puede marcar como favorito o como pendientes de leer. Y a la derecha los detalles del artículo que tenemos seleccionado (autores, título, revista, número, abstract, palabras clave, etc) que son, por supuesto editables. Hasta aquí nada nuevo. Pero lo que hace realmente potente a Mendeley son una serie de aspectos que veremos a continuación:
Aspecto del interfaz principal de Mendeley, con un aspecto que recuerda bastante a iTunes.
Añadir referencias
Existen muchísimas maneras distintas de añadir referencias en Mendeley. De hecho, hasta siete. La primera, es por supuesto, a mano. Además, también podemos importar referencias en varios formatos (RIS, BibTex, EndNote XML), con lo que traernos nuestras referencias desde nuestro antiguo gestor (EndNote, Zotero, CiteUlike…) no será un problema. Una tercera opción es importar desde la web. Para ello sólo tenemos que arrastrar un botón a la barra de marcadores del navegador. Cuando estemos consultando una base de datos, un click en este botón importara la referencia a Mendeley. Así de fácil. Este sistema funciona para las principales bases de datos, incluyendo arXiv, Google Scholar, ISI Web of Knowledge, PubMed, y así hasta más de 40. También podemos consultar directamente la base de datos de Mendeley, y si queremos añadir un artículo a nuestra biblioteca, un click bastará.
Pero quizá las maneras más novedosas y cómodas son la importación de pdfs y la opción “watch folder”. En la primera, cuando añadamos un pdf a nuestra colección (bien a través del menú Archivo, o bien directamente arrastrándolo al escritorio de Mendeley, éste lo reconoce, lo incorpora a la carpeta de “Recientemente añadidos” y, además, extrae los metadatos para rellenar automáticamente los principales campos: autor, título, revista, abstract… Por supuesto, no es 100% infalible, sobre todo con los artículos de cierta edad (he detectado que los anteriores a 1995 le dan más problemas). Pero aún así, Mendeley identifica aquellos pdf que le dan problemas y nos avisa que necesitan supervisión. Un rápido vistazo, y podremos corregir manualmente aquellos campos que no sean correctos. El segundo método, el “watched folder” es una variante del anterior. Mendeley puede realizar una supervisión de la carpeta que elijamos, de forma que cualquier nuevo documento que metamos en ella, lo identificará como un nuevo artículo y lo incorporará a la biblioteca.
Organizar referencias
Con Mendeley, podemos organizar nuestras referencias en colecciones, que siguen un concepto más similar al de carpetas que al de etiquetas. Una referencia puede estar a la vez en dos colecciones, y el eliminarla de una de ellas no implica el hacerlo de la otra. De momento, lamentablemente, no se permite crear “subcolecciones”, pero el equipo de Mendeley asegura que está en ello. Otra de las funciones que perosnalmente más me gusta de Mendeley es la posibilidad de renombrar automáticamente los archivos pdf, que normalmente, al descargarlos de internet, tienen nombres tan explicativos como “fulltext.pdf” o “sdarticle_1.pdf”, que hacen imposible saber de qué artículo se trata sin abrirlo. Mendeley nos ofrece la posibilidad de renombrar el pdf con los campos que elijamos: nombre, año, revista, título…

Así, podemos convertir una carpeta como la de la izquierda en una como la de la derecha. ¿En cuál creéis que costará menos encontrar un paper?

 

Esto es todo de momento. En próximas entradas iremos viendo cómo Mendeley puede ayudarnos a buscar un determinado texto en nuestra base de datos (incluso dentro de los pdfs), subrayar o realizar notas en el pdf, y otra serie de utilidades muy interesantes. Os animo a probarlo, y si alguien tiene alguna duda, podéis consultar la sección de FAQ de Mendeley o preguntar directamente aquí, en el blog.

6 Comments

  • Angel

    26 marzo, 2011 at 18:26 Responder

    Échale un vistazo a Zotero, es otra opción estupenda y, al contrario que Mendeley, de código abierto. Saludos.

  • [claudàtor]

    28 marzo, 2011 at 08:24 Responder

    Hola Angel,
    gracias por la recomendación. Ya probe Zotero en su momento y es bueno, muy bueno. Pero no me acabó de convencer que dependa de Firefox, no sé si esto ha cambiado.

    Un saludo

  • John

    11 abril, 2011 at 08:13 Responder

    Hola.

    Primero que todo quiere felicitarte por tú análisis de Mendeley. Has sido claro y directo. Me ha sido muy útil.

    Actualmente estoy empezando con la investigación para mi tesis doctoral, y no estaba seguro que gestor de referencias emplear. Había probado Papers, pero sólo lo use en su periodo de prueba, pues luego había que comprar una licencia, y no me decidí a comprarla (tema económico).

    Leyendo un artículo sobre Systematic Review llegue a la página de Mendeley, y buscando un poco en la red encontre tus comentarios sobre la herramienta, que como mencione antes me han sido muy útiles para decidirme a usarlo.

    Ya comentaré luego mis impresiones. Me interesa sobre todo el tema de subrayar texto y poner notas, también el exportar las referencias en .bib, pues escribiré la tesis en latex.

    Saludos,
    John

  • [claudàtor]

    11 abril, 2011 at 08:22 Responder

    Hola John, me alegro de que te haya sido útil. En unos días seguiré con la revisión en un par de3 entradas más, tratando los aspectos sociales, muy interesantes, y los fallos (que por supuesto, también los tiene) de Mendeley. Aun así, sigue siendo el gestor de bibliografía que más me ha convencido de cuantos he usado.

    Gracias por leerme y suerte con la tesis!

  • Anónimo

    22 julio, 2014 at 13:01 Responder

    Héchale un vistazo a la información que compartes, ya que Mendeley no es compatible con Andoid. Es cosa de ingresar a su página de descargas y ver que no hay para descargarlo, tampoco en Google Play. Por lo demás, muy buen análisis de la aplicación 😉

  • Multivac42

    22 julio, 2014 at 15:38 Responder

    Tienes razón. En realidad lo que hay es una aplicación, llamada Droideley https://play.google.com/store/apps/details?id=com.droideley, que sí es para Android. Lo que pasa es que no es una aplicación oficial, sino que está desarrollada por terceros. Hace un tiempo que me pasé a la manzanita, así que no puedo decirte qué tal va. De todas formas, gracias por el aviso, he corregido el texto para no inducir a error.

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