Un mal día

El pasado jueves me llamaron del Departamento de Personal. El Ministerio de Educación reclamaba que se me aplicara el famoso 5% de recorte en el sueldo a los trabajadores públicos – no sólo a los funcionarios -. Y además, exigía que se hiciera con carácter retroactivo desde que inicié la fase de contrato de mi beca (FPU). En total, 12 meses, más de 800 euros. El programa FPU viene regido por una convocatoria oficial donde ya consta explicitamente la retribución, y por eso mi centro consideraba que no se me debía aplicar la reducción del 5%.  Sin embargo, el Ministerio argumenta que…
…si bien la reducción no afecta a las subvenciones que el Ministerio de Educación concede y     que están incluidas en el Plan Nacional I+D+I, sí lo hace indirectamente en la medida en que estas subvenciones culminan canalizándose en la formalización de un contrato laboral…”
Resumiendo: tenéis razón, no os correspondería pagar, pero igualmente nos tenéis que pagar. Así que ahora tengo que negociar cómo pago la deuda que he contraído con el Ministerio de Educación. Una deuda que en principio queda justificada por la seguridad de tener trabajo fijo… aunque mi contrato tenga fecha de caducidad – octubre de 2012 – y cero posibilidades de renovarse.
Hoy me han vuelto a llamar, para informarme de la posibilidad de cotizar por los meses que estuve con una beca antes de conseguir la del Ministerio. El problema, que el pago tendría que correr por mi cuenta, entre 80 y 100 € por mes. Como fueron 13 meses, unos 1200 euros.
     – Es dinero, lo sé, – me han explicado – pero piensa que con la reforma de la jubilación, puede que te haga falta para llegar al máximo.
Y cuando al llegar a casa me disponía a coger la calculadora y a hacer cuatro números, me encuentro con que se excluyen de la norma las becas con cargo a proyecto. Las dichosas becas con cargo a proyecto.
No escribo esto para quejarme de mi situación personal. Soy plenamente consciente de que soy un privilegiado: tengo una de las mejores becas de doctorado del país – beca que, por otro lado, me he ganado – y un grupo y un director de tesis que me apoyan y que sé que no me dejarán en la estacada. Pero hay muchos que no tienen esa suerte, y que lo último que necesitan son más palos en las ruedas. Me viene a la memoria la ministra Garmendia declarando orgullosa que España es un país de ciencia, y me entra la risa. Pero también me viene a la memoria el ministro Corbacho aseverando que jamás llegaremos a 4 millones de parados. Y su sustituto repitiendo lo mismo, pero con cinco. Y la risa se me congela y se convierte en un nudo en la garganta. Mientras escribo estas líneas me dispongo a ver un “debate” entre un señor que promete hacer todo lo contrario de lo que ha hecho y otro que promete hacer lo contrario de lo que hará. Y entonces pienso hacia dónde va el país, hacia dónde nos llevan, y el nudo en la garganta se vuelve insoportable.
Como diría Forges: ¡País!

2 Comments

  • Angel

    9 noviembre, 2011 at 07:58 Responder

    Uff, qué desvergüenza. Yo ahora soy Titular de Universidad pero fui becario y contratado con cargo a proyectos durante 9 (nueve) años, en un chanchullo impresentable del que tuve que irme para no seguir en manos de desaprensivos como los que ordenan esto. Por cierto, olvídate de que eres (somos) privilegiados, estamos por vocación y nos gusta nuestro trabajo pero nos lo hemos ganado con muchas horas de dedicación y estudio. Suerte y ánimo.

  • [claudàtor]

    9 noviembre, 2011 at 21:30 Responder

    Gracias por los ánimos, Ángel. Lo de privilegiado lo decía por el grupo donde he ido a caer, porque si encimas caes con un director chanchullero, apaga y vámonos. Lo que más rabia me da es ver luego a los políticos llenarse la boca diciendo que "con la que está cayendo, y no hemos rebajado las becas", mientras por detras van recortando unas becas que ya llevaban 5 años congeladas.

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