Mitos y verdades sobre los incendios forestales

DISCLAIMER: antes de empezar, me gustaría aclarar que no soy ningún experto en incendios forestales, más allá de lo que cualquier Ingeniero Forestal o de Montes pueda saber. Por eso, si alguien que de verdad sepa del tema se pasa por aquí, os animo a usar los comentarios para corregir, aclarar o matizar cualquier aspecto en el que haya metido la pata. O para darme una colleja si he dicho alguna muy gorda, que también es posible.

Con la sucesión de incendios que estamos sufriendo este verano, los medios, una vez más, han dedicado mucho tiempo y espacio al tema. Y aunque esta vez se han podido oir bastantes voces autorizadas (gestoresinvestigadores, bomberos…), en algunos aspectos parece que no aprendemos, y muchos de los lugares comunes que rodean a los incendios forestales siguen repitiéndose en los medios como un mantra, a menudo sin una base sólida detrás y a pesar de todo lo aprendido sobre incendios forestales en las últimas décadas. Por ejemplo, se sigue hablando de los incendios como una catástrofe en todos los sentidos. Nos siguen hablando de “oleadas” de incendios que “asolan” nuestros montes “arrasando”, “destruyendo” o “calcinando” miles y miles de hectáreas. “De campos de fútbol”, aclaran, para que el espectador medio pueda hacerse una idea de la extensión.

Los incendios de Valencia, el pasado 30 de junio

Pero hay que preguntarse si los incendios son siempre tan catastróficos. Entendedme, no hablo de la pérdida de vidas humanas ni de aquellos que han perdido casas, fincas, granjas… Eso sí es una catástrofe sin paliativos, y sólo cabe solidarizarse con las víctimas. Pero desde el punto de vista ecológico la cosa tiene más matices que el negro del que nos lo pintan siempre. Porque hace tiempo que sabemos que los incendios forestales son un fenómeno consustancial al ecosistema mediterráneo, desde mucho antes incluso que la llegada del hombre. Hasta tal punto es así que el fuego es uno de los principales factores ecológicos que ha configurado la enorme riqueza biológica de los ecosistemas mediterráneos, y muchas de las especies más comunes de nuestros montes están adaptadas al fuego.

Bosque de pino canario en el que se ve su característico rebrote de cepa

En la mayoría de los casos, tras el incendio, el bosque se recupera. Poco a poco, a su ritmo, pero se recupera. Los alcornoques, protegidos del fuego por su gruesa capa de corcho, continúan creciendo. Las encinas y arbustos rebrotan y crecen, a veces incluso con mayor vigor que antes. Las piñas del pino carrasco se abren con el calor del fuego y liberan millones de semillas que germinarán la primavera siguiente. En pocos años, el paisaje vuelve a ser verde. Pero esto apenas se dice. Dos ejemplos: el 70% de las 14.000 ha que se quemaron en los dos incendios del Alt Empordà del pasado mes de julio se regenerarán en unos pocos meses, mientras que tan sólo quince días después del incendio de Dos Aguas (Valencia), el bosque presentaba ya este aspecto, con numerosas especies rebrotando y los pinos dispersando las semillas:

Rebrotes de palmito (Chamaerops humilis), coscoja (Quercus coccifera) y torvisco (Daphne gnidium), y dispersión de semillas de pino carrasco (Pinus halepensis), 15 días después del incendio de Dos Aguas. Imagen por cortesía de J.G. Pausas


El régimen de incendios: ni contigo ni sin tí
¿Significa esto que todos los incendios son buenos y debemos dejar que quemen sin control? En absoluto. En primer lugar, por el riesgo que supone para la vida y los bienes materiales de los humanos. Pero también porque la vegetación no reacciona igual frente a todos los incendios y antes, cuando os he dicho que las especies mediterráneas están adaptadas al fuego, os he dicho sólo parte de la verdad. Porque en realidad no están adaptadas a los incendios, sino a determinado régimen de incendios. Y si el régimen (frecuencia, intensidad, tipo) de incendio varía (que es lo que está pasando en algunos lugares como veremos) puede tener consecuencias para los ecosistemas.

Pero tan inocente resulta pensar que debemos dejar quemar todo como creer que podemos evitar totalmente los incendios. Para que se produzca un incendio forestal sólo hace falta una fuente de ignición y combustible con un grado bajo de humedad (en este caso vegetación). Y por suerte o por desgracia, aquí las tenemos cada verano. Así que mientras esto siga siendo así, tendremos incendios.

Actualmente hasta el 95% de los incendios que se producen se apagan rápidamente, pero el 5% restante es responsable del 90% de la superficie quemada. Y si este 5% se “escapa” no es por falta de medios o descoordinación entre los mismos, como oímos a menudo. Es, sencillamente, porque no se pueden apagar todos los incendios. Es imposible.

Cuando las condiciones son extremas (el famoso 30-30-30: más de 30ºC de temperatura, humedad menor del 30%, velocidad del viento de más de 30 km/h) cualquier chispa puede convertirse rápidamente en un incendio. Y si hay combustible suficiente, no en un incendio cualquiera, sino en lo que se conoce como Gran Incendio Forestal (aquel cuya propagación trasciende la capacidad de extinción). Cuando las llamas son de varios metros de altura y el fuego se propaga a varios kilómetros por hora, no hay quien lo pare, y no es cuestión de poner más medios, de traer hidroaviones desde la península o de que aparezca la UME como el séptimo de caballería (por cierto, señores de la tele: hay más cuerpos de extinción además de la UME: están los BRIF, los retenes, bomberos, helitransportadas… estaría bien que alguna vez hablaran de ellos). Como decía, cuando las condiciones son extremas, sólo cabe esperar a que mejoren, como pasó en Dos Aguas con el viento de Poniente o en la Jonquera con la tramuntana.

Pero parece que necesitamos culpar a alguien. A menudo son los pirómanos, pero este año le ha tocado sobre todo a los recortes. Entiendo que a un vecino al que se le está quemando la casa o la finca siempre le parecerá que hay demasiados pocos bomberos, y que los afectados, en su lógica angustia, busquen culpables. “El monte no se cuida, lo tienen muy sucio”, “esto lleva dos días quemando y aquí no ha aparecido nadie”, “hay descoordinación entre los medios”, “¿dónde están los bomberos?”, son frases que oímos todos los veranos y que son profundamente injustas con los medios de extinción que se están jugando la vida por salvar la casa del mismo vecino que los critica.

El problema es que también los principales medios se han apuntado a la moda de insinuar o directamente afirmar que la gran superficie quemada este año es consecuencia directa de los recortes en los medios de extinción. Y sí, recortar en extinción no es el camino a seguir, y desde aquí mostramos nuestro firme rechazo a estos recortes, pero una vez más, hay que mirar un poco más alla del corto plazo para ver que el factor que más influye en la superficie quemada de cada año es la sequedad de la vegetación, y si este 2012 está siendo un mal año en incendios es principalmente porque ha sido una de las primaveras y veranos más secos de las últimas décadas.

Relación entre la aridez y el área quemada
(Pausas y Paula, 2012)

En definitiva, que no es posible suprimir completamente los incendios forestales. Pero es que además, también hemos aprendido que puede no ser buena idea desde el punto de vista ecológico. Y como muestra un ejemplo:

Hasta el siglo XIX, en los pinares de montaña del oeste norteamericano, se producían incendios cada pocos años. Eran incendios de superficie, que sólo mataban a las herbáceas, matorrales y los árboles más pequeños, mientras que los árboles más grandes sobrevivían, fundamentalmente porque tenían una corteza muy gruesa (resultado de la adaptación a ese tipo de incendios). A finales de ese siglo, cuando los europeos se establecieron definitivamente en la zona, se inició una política de supresión de incendios que, en este caso, tuvo bastante éxito aparente. No había apenas incendios; el bosque se expandía y crecía; y los pobladores daban saltos de alegría ya que el bosque que veían era más denso y poblado, mucho más acorde con el “ideal” europeo de bosque.

 

02 Sierra Nevada-14b
Fotografías tomadas en el mismo lugar de la Sierra Nevada (California) en los años 20 y a principios de los 90, y que muestran claramente la evolución del bosque como consecuencia de la política de supresión de incendios. Si te gusta más el bosque de la derecha, sigue leyendo…
 

Pero no se calcularon bien las consecuencias de esta acción. Al no quemarse periódicamente el matorral y los árboles más pequeños, se acumuló una enorme cantidad de sotobosque que impedía la regeneración y que, cuando se daban unas condiciones climáticas determinadas y se acababa produciendo un incendio, porque antes o después se acaba produciendo, hacía que éste fuera de mucha mayor intensidad, arrasando con toda la vegetación. Es lo que se conoce como la “paradoja de la extinción“: el éxito en la extinción puede llevar a un cambio en la estructura de la vegetación que haga que los incendios sean de mucha mayor intensidad, más difíciles de controlar y más dañinos.

Resultado de un incendio de superficie: mueren arbustos y pequeños árboles, pero los más grandes sobreviven
Si la vegetación del sotobosque no se va reduciendo, cuando se produce un incendio el combustible acumulado provoca un incendio de copas, con las consecuencias que veis en la imagen.

En España la situación no es exactamente la misma, pero sí que hay lecciones que podemos extraer del caso de California. Porque aquí, aunque las causas sean diferentes, también vivimos un aumento en la cantidad de combustible en el monte que hace que los incendios sean más virulentos y destructivos, afectando intereses humanos y, en algunos casos, con regímenes no sostenibles para los ecosistemas. Si queremos cambiar esta situación, sólo hay dos aspectos en los que podemos incidir, ya que otros como el clima o la concentración de oxígeno nos vienen dados: las igniciones y el combustible.

Igniciones: las causas de los incendios forestales
También en este tema hay demasiado lugar común y leyenda urbana. Es cierto que más del 80% de los incendios son causados por el hombre, pero sólo un 25% son intencionados, y de ellos la mayor parte son obra de incendiarios, que son aquellos que queman el monte por alguna razón o interés, sin tener ningún tipo de psicopatología. Los pirómanos están detrás de tan sólo el 5% de las igniciones, una incidencia mucho menor de la que se piensa y de la que transmiten las noticias.

Por eso, y teniendo en cuenta que sólo un pequeño porcentaje de los casos se resuelve, sorprende que la principal medida en este aspecto sea el anuncio por parte del Gobierno de que “se endurecerán las penas a los que prendan fuego al bosque“. Llevo desde que tengo uso de razón oyendo que se endurecerán las penas, y no parece haber sido una medida demasiado eficaz.

Nº de igniciones por causas en Cataluña, entre 1995 y 2006. (González-Olabarria et al., 2012)

Y además se obvia que la cantidad de incendios de origen humano se relaciona estrechamente con la densidad de población y con la existencia de lo que se llama la “interfase urbano-forestal”: manchas de zonas residenciales imbricadas en el medio rural. Sólo en Cataluña hay más de 2.300 urbanizaciones, donde viven 600.000 personas. Barbacoas, vehículos circulando, cigarrillos mal apagados, cocinas, soldaduras, maquinaria… cualquiera de estas actividades puede generar chispas que, si se producen en zonas forestales, pueden ocasionar un grave incendio.

¿Queremos vivir en el monte, rodeados de bosque? Pues lo primero que tenemos que asumir es que esto trae consecuencias. Vivimos en un paisaje inflamable, que antes o después arderá, y debemos estar preparados para ello. Se hace imprescindible una legislación específica para casas, construcciones y urbanizaciones en medio forestal. De lo contrario, si seguimos construyendo casas a pie de bosque estaremos copiando el modelo urbanístico de California, donde cada año más de 1.000 casas arden a causa de los incendios forestales. ¿Es esto lo que queremos?

Cuando el bosque llega hasta el tejado de tu casa (Fuente: Noticias forestales)

Algunas de las medidas que podrían tomarse incluyen una planificación urbanística que permita una rápida evacuación, legislación que obligue a que los pueblos, casas y urbanizaciones cuenten con medidas de autoprotección como la creación de franjas de protección y a que las construcciones sean más ignífugas y que los jardines se diseñen teniendo en cuenta el riesgo inherente. Si en otras zonas del mundo las infraestructuras están adaptadas a terremotos, aquí deberían estarlo a los incendios. Con esto se conseguiría por un lado que haya menos chispas que generen incendios, se reduciría lógicamente el riesgo y las perdidas socioeconómicas, y además aumentaría la efectividad de los medios de extinción, que actualmente deben priorizar – como es lógico – la salvaguarda de persona y casas, disminuyendo los efectivos dedicados a combatir el fuego.

Combustible: eliminar la vegetación para conservarla
Pero las igniciones nunca podrían generar un gran incendio si falta un elemento clave: combustible. Y de esto cada vez tenemos más. Hasta hace unas pocas décadas, los bosques se alternaban con zonas de cultivo y zonas de pastoreo, mientras del propio bosque se extraían multitud de productos: madera, leña, carbón, resina, corcho, miel… Esto hacía que la cantidad de combustible presente en el bosque fuera baja, y por tanto había menos incendios y de menor intensidad. Era un régimen de incendios en el que el principal factor limitante era la disponibilidad de combustible. Con el abandono del medio rural a partir de mediados del siglo XX y, en menor medida, con el éxito de las políticas de extinción, se ha incrementado de manera drástica la cantidad y continuidad de combustible. Las pequeñas manchas en mosaico han dado lugar a grandes extensiones continuas de vegetación inflamable. El combustible, la vegetación, ya no es un factor limitante, y el bosque es, como se suele decir, un polvorín. Si a esta situación le añadimos el aumento en el número de igniciones que hemos comentado antes, tenemos el escenario actual, en el que los incendios son de mayor intensidad y tamaño.

Pero si hacemos cuatro cuentas veremos que los números no salen. Sólo en Cataluña, donde hay alrededor de 2 millones de hectáreas forestales, y aunque sólo la mitad de ellas necesitaran ser desbrozadas, supondría un coste de varias veces el presupuesto completo del Departament de Agricultura, ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural. Dificilmente sostenible, y menos en los tiempos que corren. Y esto cada pocos años, claro, porque el matorral volvería a crecer.Mucho se ha hablado sobre el control de la vegetación, la “limpieza” de los montes. “El fuego se apaga en invierno” es un eslogan que se popularizó hace algunos años para poner el énfasis en que era más efectivo invertir en prevención que en extinción, pero que ha muerto de éxito, ya que ha llevado a creer que se pueden tener los montes de España “limpios” a base de trabajos de desbroce a cargo del erario público.

Y tampoco la solución pasa por poner a los parados o a los presos a limpiar el monte, como se ha sugerido de manera un tanto demagógica. Los trabajos forestales, en contra de lo que suele creerse, requieren de una cierta formación y preparación técnica, y para eso están las empresas del sector (por cierto, en su mayoría pequeñas explotaciones familiares y no grandes multinacionales como muchos creen). Poner a personal no cualificado a realizar trabajos forestales haría disparar el coste de la hectárea tratada, además de suponer un peligro, como ya saben en Francia.

¿Y qué podemos hacer?

A pesar de la complejidad del tema del que estamos hablando, en realidad la solución parece bastante clara, y hay un amplio consenso entre técnicos, investigadores e incluso, cada vez más, entre grupos conservacionistas. Antes hemos comentado algunas medidas que podrían tomarse para reducir el número de igniciones.
Aprovechamiento de madera en pinares: una fuente de ingresos que reduce el combustible

Pero la mejor solución, la más sostenible y eficaz, pasa por recuperar las actividades agropecuarias y forestales tradicionales. Por potenciar el sector primario. Por aprovechar la madera, entendiendo de una vez por todas que es un recurso renovable; por regular los aprovechamientos de setas y frutos; por impulsar la utilización de la biomasa para generar energía; por recuperar el pastoreo y las explotaciones de corcho y resina… Pasa por tomar medidas que impulsen que los bosques vuelvan a ser rentables, y medidas audaces, valientes, como el uso del fuego como herramienta para reducir el combustible. Y todo ello en el marco de una gestión forestal que siga los principios de la multifuncionalidad y que garantice un correcto ordenamiento del territorio. No es fácil, pero si se consigue esto no sólo se mantendrá el combustible en niveles más sostenibles, sino que también se reducirán las igniciones. Si el monte da dinero a los pueblos, se crearán puestos de trabajo, se fijará población al territorio y no habrá interés en quemarlo. Sólo así podremos convivir con los incendios forestales.

Para saber más:

 

Pausas, J.G., & Paula, S (2012). Fuel shapes the fire-climate relationship: evidence from Mediterranean ecosystems. Global Ecology and Biogeography DOI: 10.1111/j.1466-8238.2012.00769.x

Pausas, Juli G. (2012). Fire regime changes in the Western Mediterranean Basin: from fuel-limited to drought-driven fire regime Climatic Change, 110, 215-226 DOI: 10.1007/s10584-011-0060-6

González-Olabarria, J. R., Brotons, L., Gritten, D., Tudela,A., & Teres, J.A. (2012). Identifying location and causality of fire ignition hotspots in a Mediterranean region International Journal of Wildland Fire

Pausas, Juli G. (2012). Incendios Forestales. Colección ¿Qué sabemos de? Editorial Catarata-CSIC, Madrid.

Keeley, J.E., Bond, W.J., Bradstock, R.A., Pausas, J.G., Rundel, P.W. (2012). Fire in mediterranean ecosystems: ecology, evolution and management. Cambridge University Press.

97 Comments

  • Aragonensis

    28 agosto, 2012 at 22:07 Responder

    Más artículos como este hacían falta! Enhorabuena!

  • Copépodo

    29 agosto, 2012 at 00:56 Responder

    Me ha gustado mucho tu artículo. Muy didáctico, muy sosegado, con mucha información y muy bien escrito. Te felicito además por atreverte a escribirlo en pleno mes de agosto, y con la que está cayendo. El asunto de los incendios es muy difícil de enfocar desde un punto de vista "técnico" porque en seguida saltan las implicaciones emocionales ligadas a ellos.

    Hace unas semanas, con los incendios en pinares canarios hice algún comentario sobre la capacidad pirófila de ese pino y casi de inmediato me dio la sensación de haber soltado una frivolidad de mal gusto por las reacciones que siguieron. Es un tema delicadísimo.

    Pero a lo que iba. Aprovecho que eres de las pocas personas que últimamente han verbalizado lo que me enseñaron en la carrera para expresarte algunas incertidumbres. Es decir, la teoría me la sé, pero desde el sesgo (o la ignorancia) del biólogo, me pregunto si no será un abuso comparar nuestros limitados bosques (sometidos a muchos siglos de explotación) con las extensísimas superficies de EEUU, que no han pasado por una historia tan "intensa" como en el Mediterráneo.

    Puede que los bosques ibéricos estén relativamente abandonados en cuanto a su manejo, pero no parece que abunden los bosques realmente maduros, como sí que los hay en EEUU. ¿No parecen mucho más valiosos, por su escasez?

    Entiendo la lógica gestora de lo que dices en el artículo, pero no puedo evitar pensar que no nos sobran bosques maduros, "salvajes" con sus troncos muertos, donde anidan aves y que alimentan a grandes escarabajos que cada vez se ven menos, y con su sotobosque, ahí, bien estructurado, que aumenta la biodiversidad. Me cuesta ver todo eso como "exceso de biomasa", y a un bosque así como una amenaza, dada su escasez.

    La vegetación mediterránea tiene dificultades en regenerarse completamente tras perturbaciones muy intensas, y me pregunto si el estado de "escuchimizamiento" de tantos carrascales enanizados por siglos de pastoreo, hacha y fuego es ya irreversible.

    ¿Es retirar el "exceso de biomasa" la única gestión racional de cara a los incendios? ¿No presenta un hipotético bosque maduro "intacto" ningún valor añadido de cara a la gestión forestal?

    Como te digo, son incertidumbres que me surgen cuando pienso en este tema. Ni siquiera tengo claro que haya respuestas concluyentes, y de hecho la exposición de razones que has dado me parece impecable, pero bueno, me gustaría saber qué piensas.

    Saludos

  • Anónimo

    29 agosto, 2012 at 02:29 Responder

    Pues nada chicos, que arda lo poco que queda !!!!! manda narices las cosas que se publican y para mas, con palmeros. Mandad el artículo a la FAES de Aznar donde siguen negando el cambio climático que seguro os lo publican y lo mismo hasta os dan un carguito en Medio Ambiente.

  • Graciela Gil Romera

    29 agosto, 2012 at 06:23 Responder

    Me ha encantado esta entrada, ya que resume muy bien todo lo que se sabe de ecología del fuego. Yo trabajo en el régimen de incendios en escalas milenarias, en ausencia de presencia humana y creo que no podrían ser más acertadas estas conclusiones; totalmente de acuerdo además con las opiniones de Copepodo.
    En cuanto al comentario anterior, creo que el autor no ha leído en profundidad, entendiendo realmente lo que se dice, el texto. No se trata de que arda lo que queda, que por cierto es más que hace 100 años, porque los bosques se han recuperado notablemente. Más bien se trata de hacer una gestión eficaz del bosque…eso no pasa por dejar arder lo que queda: ¿te has leído toda la entrada?.

    http://tiny.cc/graciela

  • Lluís

    29 agosto, 2012 at 07:18 Responder

    Excel·lent article @Multivac!

  • Dr. Litos

    29 agosto, 2012 at 08:09 Responder

    Excelente artículo, y muy necesario. Es realmente valiente el hacerlo ahora, como ya han comentado, pero has tenido la prudencia de hacer una buena introducción con humildad sugiriendo matices y ampliación en los comentarios.

    Estuve hace un par de semanas de excursión por la zona entre Macastre y Dos Aguas, paseando entre el monte quemado, y la verdad me alegró mucho comprobar que en tan poco tiempo multitud de especies ya estaban llenas de rebrotes. Dentro de mi ignorancia "de bata", reconocí el palmito y los pinos que rebrotaban, tomé algunas fotos muy representativas y pensaba hablar del tema en el blog: si por fin lo hago, me limitaré a hacer una de mis historietas breves y sin dudarlo enlazaré este post para más y mejor información.

    Mi conclusión de todo esto es más sociológica que biológica, y es lamentable: vivimos sumidos en la desinformación, y a la gente no le molesta en absoluto lanzarse a a opinar e incluso a lapidar ciertos sectores o personas sin necesidad de indagar lo más mínimo. Ni a unos les importa informar mejor, ni a otros entender mejor, ni a los responsables responder mejor ante los problemas.

    Un saludo y gracias por las explicaciones!

  • Anónimo

    29 agosto, 2012 at 08:17 Responder

    Creo que has pasado por alto la plantación masiva de especies pirofitas como el eucalipto y el pino, que transformaron el monte tradicional en un polvorín. La desidia de gobiernos y particulares para que tengan sus fincas limpias de una forma mas parecida a cuando eran labradas (los actuales propietarios dicen que la rentabilidad de sus fincas no les compensa limpiarlas, pero no las venden por cantidades razonables piden fortunas, almenos en Galicia). Tampoco es necesario limpiar todo el monte: Una encuesta a los ayuntamientos indicaría rápidamento los lugares donde los incendios se producen y adquieren mayor virulencia, serían esos los lugares a limpiar. El aprovechamiento sistemático de biomasa empobrece el monte y el suelo, esta costumbre tradicional (para cubir el piso de las cuadras) acababa devolviendo al monte la biomasa en forma de estiércol. Hay muchas más "causas": http://www.matarpormatarnon.org/search/node/incendios%20forestales

  • Mario

    29 agosto, 2012 at 08:54 Responder

    Artículo maravilloso sin duda, que aporta mucha información a la desinformación general (siempre que se quiera leer, entender y cambiar la opinión incial). Aunque a lo mejor habría que ser más duro con los mitos.

    Sobre lo que se comenta:
    1. Con lo que se sabe, no se puede afirmar que un bosque "maduro o intacto" sea resistente a incendios, pues Aquí dejaron de existir hace mucho tiempo. Desde entonces el clima ha cambiado (a escala geológica) y no ha habido un "bosque no alterado por el humano" evolucionando junto con el clima y los incendios. En todo caso, los bosques actuales están muy adaptados.

    2. El monte NO ESTÁ SUCIO!. No se puede considerar el matorral que crece espontáneamente como basura, porque no lo es. Basura es una bolsa de plástico o un pañuelo de papel y, aunque de esta basura hay mucha, no es lo que propaga el fuego. No hay que limpiar los montes, hay que fomentar la gestión valorizando los recursos.

    3. No hay que arar todo lo arable para evitar los incendios! Labrar un campo supone un impacto ecológico brutal, aunque asumible si es para obtener recursos. Sólo porque queda bonito no justifica tal impacto.

    4. Los montes no son rentables porque sólo se valoriza la madera. Un bosque ofrece bienes y servicios que la sociedad usa pero no paga, pues el único ingreso que puede obtener el propietario es por la venta de madera. No me parece ético demandar una serie de acciones de gestión dirigidas a generar unos servicios que so se pagan y que en algunos casos van en contra del único uso que da dinero: la explotación forestal.

    Falta divulgación forestal: SI. Falta fortaleza del sector forestal y de los profesionales del sector: SI.

  • Anónimo

    29 agosto, 2012 at 09:26 Responder

    Buen artículo. Excelente.

  • Miguel

    29 agosto, 2012 at 09:28 Responder

    Estoy en total acuerdo con el articulo y indignado por la demagogia de los medios sobre este tema.
    El artículo no menciona con suficiente rigor el tema de las especies arbóreas, ya que EL PRINCIPAL CULPABLE DE LOS INCENDIOS ES EL PINO y seía necesario que las repoblaciones no se hicieran con pinos ni eucaliptos y se plantaran otras especies mas respetuosas, pero claro esto choca tambien con la economía de las empresas madereras

  • Anónimo

    29 agosto, 2012 at 09:30 Responder

    Me ha encantado tu entrada, pertenezco a una unidad de extinción de incendios forestales del ejército y siempre comentamos entre nosotros la estupidez de no dejar que el pastor lleve su rebaño por los bosques, hace sin esfuerzo de ningún una función que luego tenemos que realizar nosotros con el gasto que conlleva de material, combustible y personal.

  • Anónimo

    29 agosto, 2012 at 09:32 Responder

    Resumen aplicado del artículo:

    http://www.escapadarural.com/blog/la-comarca-de-pinares-de-soria/
    http://www.elmundo.es/suplementos/natura/2007/15/1181340017.html

    Ningun incendio de consideración en no se cuantas décadas (siglos tal vez?). Declarado "bosque modelo".

  • Alberto Serrano

    29 agosto, 2012 at 09:41 Responder

    Estoy de acuerdo con el comentario de Mario. La vision de los ingenieros de cuantificarlo todo, de ponerle precio a cada arbol nos hace pensar que lo que no da un rendimiento monetario casi inmediato no nos sirve. El sotobosque es parte del bosque, no es basura, si lo eliminamos eliminamos el bosque, solo tendriamos una coleccion de arboles, un jardin de plantas elegidas por el ser humano sin apenas fauna.
    El principal problema de los bosques no es que se puedan quemar los años que haya altas temperaturas o sequedad, el principal problema es que siempre hay alguien dispuesto a echarle una cerilla por los motivos que sean. Aun asi enhorabuena por el articulo.

  • Aida

    29 agosto, 2012 at 09:49 Responder

    Gran artículo, pero es cierto, como comenta Miguel, que en este caso solo hablas de pinos. ¿Qué pasa con la laurisilva de Canarias? Es el motivo de que Garajonai sea Parque Nacional, y su regeneración no tiene nada que ver con el pino.

    Por otro lado, la solución es clara, la que mencionas aquí, el aprovechamiento del bosque. Soria es la provincia con más superficie arbolada y con menos número de incendios con mucho, ¿por qué? porque viven del monte

  • Multivac

    29 agosto, 2012 at 10:03 Responder

    Gracias a todos por comentar. Abrumado me hallo de la repercusión que está teniendo, no estoy acostumbrado. Pero como dicen por aquí, anem per feina!

    copepodo: tienes parte de razón, pero tu mismo estás cayendo en la comparación que dices que hay que evitar: ¿Por qué los bosques de aquí tienen que ser tan maduros como los de EEUU? ¿Y si su dinámica "natural" (aunque odio este término) es no llegar a ser tan maduros y quemarse cada x años? Los bosques mediterráneos llevan tantos años de interacción con el hombre que creo que no tiene demasiado sentido seguir con el ideal del bosque maduro como fin "per se". Yo tampoco se si hay respuesta concluyentes, pero es una reflexión muy interesante. En parte te ha contestado también Mario

    Graciela: bienvenida y gracias por comentar! He echado un vistazo a los estudios que hacéis, y tiene muy buena pinta! ¿Quizá tu puedes aportar más sobre cuál era el régimen de incendios antiguamente?

    DrLitos: totalmente de acuerdo. Ya sabemos que en este país cada habitante es seleccionador de fútbol… y también experto en extinción, parece

    Mario: amen, tío! La primera versión era má contrastada, en plan Mito vs Realidad, pero la descarté, quedaba demasiado quejosa!

    Gracias a todos, al resto os contesto luego, que no doy abasto!

  • Anónimo

    29 agosto, 2012 at 10:11 Responder

    Buenas,

    es tremendamente difícil encontrar un artículo como el tuyo, por sus formas, por sus contenidos, por casi todo.

    No puedo estar en desacuerdo con nada de lo que comentas. Pero si quiero destacar una idea.

    El bosque "vive en equilibrio", con su propia vegetación con los animales, con la actividad del ser humano. Cuando se modifica este equilibrio se modifica la situación actual. Y en ese punto es donde el hombre difícilmente es capaz de mantener el equilibrio: lo que para un bosque puede suponer 20 años, para el hombre puede suponer 5 días.

    Si no existiese tal desproporción, no habría problemas. No se trata de que ardan un año miles de hectares, es que lo hace uno, y el siguiente, y después de dos, y de tres. Y el bosque no es capáz de regenerarse en 2 años.

    Un saludo.

    Pd. Reiteno mis cumplidos.

  • Mario

    29 agosto, 2012 at 10:13 Responder

    Bien, veo en los comentarios que hace falta más doctrina forestal de lo que los forestales piensan.

    Felicidades al Ingeniero Técnico Industrial Eléctrico llamado Miguel por opinar sobre algo que desconoce sin tener niguna formación y estar tan sumamente equivocado. Cuando se me funda la próxima bombilla diré que los cables están diseñados para romperse o alguna chorrada por el estilo. No hace falta decir nada más sobre ese comentario, cada línea es más estúpida que la anterior, aunque esté en mayúsculas.

    No se trata de dejar que los pastores vayan al monte ni de que se encarcele de por vida a la gente con cerillas (el artículo dice que el tema de los pirómanos es anecdótico). Se trata de no ser tan caradura como para pretender que los propietarios de los montes generen una cantidad ingente de bienes y servicios que la sociedad aprovecha by the face y que sólo puedan financiar su gestión con la venta de madera, y además decir que cortar árboles está mal.

    Se trata de dejar que los forestales trabajen en su campo, igual que yo no quiero que los aviones sean pilotados por azafatas.

  • Anónimo

    29 agosto, 2012 at 10:26 Responder

    Mi opinión es mucho más resumida:

    El bosque se quema porque no es de nadie.

  • Miguelangel

    29 agosto, 2012 at 10:30 Responder

    Un par de apuntes: Soy usuario de vehículos TT y familiar de madereros.

    Por mi primera condición sé que en el momento que se prohibió absurdamente la entrada de vehículos a motor en el monte… se perdieron caminos, se cerraron pistas y se aumentó el coste de mantener cortafuegos. Los coches y motos, en el campo y por lugares de paso, mantienen el bosque accesible para las patrullas, los senderistas y los profesionales. Un monte "humanizado" no es menos bonito ni útil que uno "virginal".

    Por mi segunda condición, unida a la de gallego, sé que en las zonas de aprovechamiento maderero (eucalipto) los montes no arden NUNCA. Porque es dinero, y quemarlos, o mandar quemarlos, sería tan absurdo como plantarle fuego a tus ahorros.

    Como colofón, simplemente decir que me ha encantado el artículo. Un punto de vista distinto y ariesgado sobre una realidad que desconocemos la mayoría.

  • Daniel

    29 agosto, 2012 at 10:34 Responder

    Me ha gustado bastante el artículo, y estoy de acuerdo en algunas ideas, pero por experiencia propia no comparto lo de que es medianamente bueno un incendio para regenerar un bosque.
    La experiencia propia es la siguiente, vivo en pueblo a la orilla del Miño compartiendo río con Portugal. Hace aproximadamente 20 años, unos incendios ocurrieron tanto en el monte de mi pueblo como en el pueblo portugués de enfrente.
    20 años después, en Portugal, donde antes estaba todo verde, ahora parece un paisaje lunar lleno de rocas, y en el de mi pueblo, pues la verdad es que se está regenerando de forma natural, pero no con especies autóctonas, sino con especies foráneas como el eucalipto y el pino. Es mi humilde opinión, pero creo que lo importante es concienciarnos de que la naturaleza se rija ella sola, como lleva haciéndolo millones de años, y no vayamos los humanos a cambiar esto.

  • Dani

    29 agosto, 2012 at 10:52 Responder

    Pues hombre, parece un poco que el mensaje es que no hay tragedia ecológica, cuando sí la hay. Hablo de Canarias, que es lo que conozco. Mucho pino que se ha quemado en algunas zonas este verano, no volverá a brotar porque se ha caído por la virulencia de las llamas, que es lo que se decía en el artículo muy bien, derivado de la existencia de sotobosque, que a su vez es derivado de la no limpieza del bosque: y digo limpieza como puede ser pastoreo, recolección de pinocha, corcho, etc y esto es debido a que nuestros gobernantes no han redactado unas leyes y normas ACTUALES y sencillas para regular este tipo de actividad (de nada me vale que me digan que la pinocha se puede recoger pidiendo un permiso en el Ayuntamiento cuando luego no facilitas ese proceso al agricultor, que se siente perdido a la hora de hacer cualquier petición en una Administración Pública. Tampoco hablas en el artículo de la modificación de la ley que se hizo en Valencia semanas antes de arder para luego construir urbanizaciones, como clara CORRUPCIÓN POLÍTICA, y eso no puede ser bueno para el monte. En todo lo demás, estoy de acuerdo.

  • Meteosat

    29 agosto, 2012 at 11:05 Responder

    Artículo: "Es cierto que más del 80% de los incendios son causados por el hombre, pero sólo un 25% son intencionados, y de ellos la mayor parte son obra de incendiarios, que son aquellos que queman el monte por alguna razón o interés".
    Fuente citada (http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2012/07/20/asi-son-los-incendiarios-102234/): "El año pasado hubo unos 16.000 incendios forestales. Según el capitán Andrés Sotoca, de la Policía Judicial de la Guardia Civil, se estima que un 60% fueron provocados"

  • natxo

    29 agosto, 2012 at 11:05 Responder

    Felicitarte por un articulo tan completo, desde una mirada menos técnica pero conociendo bastante bien los enclaves y la historia incendiaria reciente, los argumentos ecológicos creo que no se ajustan a la realidad medioambiental. Uno de los problemas para mi más importante es que nuestro ecosistema esta totalmente desestabilizado por el impacto de toda la acción humana y no podemos analizarlo como: " esto es previsible en un ecosistema mediterráneo de especies pirofitas" . Para mi la descripción mas adecuada es " conjunto de jardines dominado por pinos de replantación que necesitan de la intervención humana para su mantenimiento,que a su vez están completamente segregados por la red de carreteras que además han pasado de tener un uso practico y ser imprescindible para muchas familias , a ser solo un escenario ludico".

    Con respecto a que no podemos aspirar a evitar todos los incendios, no estoy de acuerdo , deberíamos por lo menos aspirar a evitar los que son producto de la acción humana que lo más importante es que engloban a todos estos grandes incendios de los que estamos hablando , además sobre lo datos reales que he podido manejar serían el 90 % de las igniciones , piensa que la única causa natural relevante son la caída de rayos , en el INE hay datos ahora mismo no tengo a manos

    Para mi la mejor manera de enfrentarse a este problema es invertir en educación , y mas educación , e implicar a la gente en asumir su responsabilidad.

    Analizando lo que a sucedido en los últimos incendios que han costado vidas humanas y creo que este año ya vamos por las 50000 ha me choca bastante la situación de los diseminados de casas en terreno forestal , evidentemente no legalizables desde una óptica del impacto medioambiental , que además ante estos incendios condicionan seriamente la estrategia de la dirección de extinción , de las otras propuestas que has planteado creo que estoy de acuerdo en todas .

  • Roberto

    29 agosto, 2012 at 11:09 Responder

    Muy interesante la entrada, ha hecho que me planteara cosas en las que no había pensado antes.

    Siempre he considerado un error la prohibición de recoger matorral seco dirigida a los particulares. Antiguamente este matorral de monte se usaba como leña, para hacer escobas, etc. Como se suele decir, las autoridades ni hacen, ni dejan hacer. El trabajo de limpieza sería prácticamente gratuíto, voluntario y resultaría más económico y ecológico controlar a los que "se pasan" que apagar un incendio.

  • Jose

    29 agosto, 2012 at 11:11 Responder

    Estoy muy de acuerdo en líneas generales con lo expuesto aquí, por cierto, con estilo diáfano e impecable. Sin embargo, y aunque creo que lo has explicado muy correctamente, siempre tiemblo cuando hablamos de las adaptaciones específicas de ciertas especies mediterráneas al fuego ocasional, y de la consustancialidad de fuego y ecosistema mediterráneo. Repito que el planteamiento es correcto, pero esta información, en manos interesadas, se convierte en un justificante para incendiarios. Como sabrás, compañero, hay comarcas en España donde muchos consideran que el monte estorba, y les vale cualquier argumento para justificarse. Por eso me gusta mucho el matiz que introduces, aunque ya sabes que cada uno lee hasta donde le interesa, es una lacra de nuestra sociedad de la información.
    En efecto, no cabe duda de que la forma de evitar el exceso de incendios es recuperar el uso racional de los recursos agroforestales, abandonados en muchas áreas. Un recurrido y sempiterno ejemplo de ello son los pinares de Soria y Burgos, que llevan décadas sin arder, debido a la implicación de los propios vecinos, que saben al monte proveedor de su desarrollo social y económico. Aunque, incluso allí, se han perdido algunos de los aprovechamientos clásicos. Si, por contra, unimos la despoblación rural al enfrentamiento del bosque contra los intereses locales, tendremos fuego asegurado. El monte español no es una selva virgen subtropical, no se conserva solo, necesita de la intervención y usos humanos pues siempre estuvo intervenido.
    También yo soy partidario y defensor (obsesivo) del enfoque multifuncional de los aprovechamientos, alternando tipos de monte según uso: ganado, caza, explotación maderera, aprovechamientos no maderables, lúdicos y turísticos. Todo ello, claro está, desde un punto de vista racional, pues la sostenibilidad no es ecologismo (como gustan de confundir muchos en este país, especialmente los administradores) sino sentido común. Lástima que las administraciones nunca se pongan de acuerdo para acometer de una vez un plan forestal que ponga en valor lo que, de por sí, ya lo tiene, y mucho, pero no se aprovecha. Con esta inacción, y me atrevería a decir, además, desconocimiento supino, nuestros gobernantes de uno y otro signo están permitiendo que nos perdamos una fuente de riqueza y desarrollo autóctona, que aportaría abundantes recursos y crearía numerosos puestos de trabajo en zonas diversas, permitiendo una forma de ocupación humana del territorio más equilibrada, con todas las ventajas que, a su vez, eso conllevaría (menores consumos energéticos, menor concentración de residuos, y un largo etcétera de otras bondades).

  • calendula

    29 agosto, 2012 at 11:25 Responder

    ¡Muy bien explicado! Excelente artículo Muchas gracias

  • Toma Pan y Circo

    29 agosto, 2012 at 11:31 Responder

    Tras leer de arriba a abajo la entrada tengo una mala sensación… Quizá sea mi desconocimiento del tema.

    En primer lugar creo que has enfatizado demasiado en proteger los bienes materiales humanos y en "eximir" a las personas de su responsabilidad como parte del medio. Yo vivo en la Serranía de Cuenca. Sé lo que son los incendios, sé lo que son los aprovechamientos forestales y sé lo que es la vida en el campo.

    La solución no solo pasa por preparar buenas evacuaciones en las urbanizaciones… La Educación en Valores es muy importante. Lo que no se puede permitir es que turistas o vecinos tiren cigarros desde el coche, que se enciendan hogueras cuando no se debe, que se llene de latas, vidrios y demás basuras el bosque. Ese no es el camino. Me niego a pensar que con solo estar bien preparados de cara a las llamas tenemos el problema solucionado.

    Dices que limpiar los matorrales y vegetación baja es demasiado costoso para las arcas públicas… Claro, con presupuestos ínfimos sería un buen bocado.
    Dices que la superficie a limpiar es demasiado extensa… Bueno, supongo que incendiar controladamente toda esa superficie también requiere de supervisación. Es más, será complicado originar incendios exclusivamente de superficie.

    Lo que se hace en la zona donde vivo es limpiar cada año las proximidades de carreteras, carriles y viviendas. De esta forma, en caso de saltar una chispa, colilla u otro peligro, el fuego tarda en coger fuerza, regalando unos minutos a las unidades de extinción.

    Hace dos décadas sufrimos un gravísimo incendio en una zona de alto valor ecológico. Se quemaron alrededor de 7.000 hectáreas de pino y carrasca. La zona sigue sin recuperarse; es un auténtico desierto en plena sierra. Un desierto de tierra muerta, barrancos secos y escasa vegetación de secano.
    Mueren animales y otros han de buscar nuevos hábitats en los que quizá produzcan algún desequilibrio. Luego llegan las repoblaciones con vegetación no propia o dedicada a la explotación futura por grandes empresas.

    Tras esto llegan inundaciones, acuíferos secos o contaminados… y en algunos casos lo peor: urbanizaciones amparadas por una ley insostenible y de objetivos puramente económicos o corruptos.

    De la Sierra se han obtenido resinas para el uso industrial, leñas que los gancheros bajaban hasta el Tajo y otros aprovechamientos. No entiendo porqué no fomentar el pastoreo de vacas u ovejas(que se sigue haciendo pero a pequeña escala).

    Yo no quiero ver esta región convertida en el símbolo del dólar. Quiero que con mis impuestos se financien menos actividades ilícitas, insignificantes o superfluas y se destinen mayormente a la conservación del Medio Ambiente.

    "Cuando hayas cortado el último árbol, contaminado el último río y pescado el último pez, te darás cuenta de que el dinero no se puede comer".

  • Anónimo

    29 agosto, 2012 at 11:49 Responder

    A ver,
    Estoy de acuerdo en que el bosuqe hay que "gestionarlo" como bien dices, limpiarlo, aprovechar recursos…etc,
    Pero de ahi a decir que hay que dejar que se queme…Estamos en 2012, hemos enviado no se cuantos vehiculos ya a marte, y a estas alturas la unica forma de prevenir un gran incencio de porvocando uno pequeño???
    De verdad que no existe otro metodo??? Como bien dicen por ahi, y sintiendolo mucho, de ministro de agricultura no tendrias precio.

  • Johannes Nagel

    29 agosto, 2012 at 12:04 Responder

    Muy buen artículo. Enhorabuena

  • Anónimo

    29 agosto, 2012 at 12:08 Responder

    O no me ha parecido leerlo, o no se explica la capacidad de recuperación de un animal abrasado, si es que vive.

    Un bosque no sólo son árboles, si no todo un ecosistema sincronizado, hasta que aparecen pequeñas limaduras de hierro en sus engranajes, esas limaduras de hierro somos nosotros y nuestra falta de educación, consciencia, comprensión y sensibilidad.

  • Anónimo

    29 agosto, 2012 at 12:25 Responder

    Muy buen artículo, me encanta la temática de tu blog. A seguirlo

  • Anónimo

    29 agosto, 2012 at 12:26 Responder

    Me gustaria aclarar que, cuando se habla en Galicia de limpiar el bosque, es evidente que se trata de una metáfora. Todos sabemos que la basura de verdad son las latas, briks, botellas, plásticos y demás residuos que algunos arrojan desde el cohce, incluso bolsas de basura llenas. Pero limpiar, en su acepción de retirar "parte" del sotobosque, es necesario, ya que las epecies autóctonas de Galicia, como el roble o el castaño, impiden que cerezca sotobosque en exceso, mientras que el pino con el que repoblaron grandes superficies en lso años 50, permite pasar mcha luz solar y la consigueinte proliferación de sotobosque. Esta circustancia no se da en lugares mas secos debido a la falta de agua que fomente ese sotobosque. La fauna que devoraba parte de esea vegetación ha sido extinguida, de manera que la única solución es limpiar "selectivamente" en áreas con riesgo de incendio.
    Cuanto a sus causas he dejado varios enlaces que hablan de los enormes intereses económicos que se han creado en torno al sistema de apagar fuegos en verano en lugar de mantaner el monte de manera adecuada en invierno.

  • pablo

    29 agosto, 2012 at 12:56 Responder

    Muy buen artículo:

    Simplemente quería resaltar una pequeña contradicción que encuentro al comienzo de tu artículo. Yo soy ingeniero Forestal y tengo algo de experiencia en incendios forestales, pero mi intervención aquí es puramente teórica. Habeis hablado y pareceis coincidir en que los ecosistemas mediterráneos son intensamente intervenidos por el ser humano desded hace milenios. Algunos habeis hablado entonces de plantearse si es factible la existencia de bosques "maduros".
    Esta apreciación me choca con el principio de tu artículo donde comentas que los incendios son necesarios y parte fundamental de los ecosistemas mediterráneos y estoy de acuerdo contigo porque ecológicamente la sucesión ecológica comenzará con un incendio. Pero todos coincidimos en que el ecosistema mediterráneo está claramente humanizado, por lo tanto quiero resaltar 1 observacion práctica a este respecto:
    1. La vegetación que regenerará después de un incendio de estas características, será en primer lugar herbácea y arbustiva y en el caso de coníferas (pienso en Guadalajara), la densidad de regeneración del arbolado será tan alta que nos encontramos con un escenario aún peor de cómo estaba. Digo esto porque si no hubo un duro para mantener el bosque en condiciones medianamente saneadas antes del incendio, no lo habrá ahora, que ni siquiera se puede entrar.Por ello comparto tu razonamiento de que el fuego es esencial en el entorno mediterráneo, pero no en las condiciones socio-económicas actuales. Si dejásemos ese nuevo bosque evolucionar cientos o miles de años, obtendríamos un bosque maduro, pero no lo vamos a conseguir con nuestra visión cortoplacista de las cosas, así que no lo podemos permitir.
    Un ejemplo claro de esto son los montes del norte de león, donde el bosque atlántico (robles, hayas, castaños), fue eliminado mediante el fuego hace siglos para crear pastos de montaña y tras su abandono, enormes alfombras de brezo cubren hoy esas laderas que se queman un año sí y otro también, impidiendo por completo que se desarrolle ningún tipo de bosque, salvo el brezo que perdura y perdura y cuya eliminación es costosísima (o imposible).
    Creo que además se pasa por alto además del daño ocasionado a la biodiversidad algo importantísimo. El suelo (el poco que pudiese haber decente), es la clave de cualquier sisitema forestal. Tras un incendio queda completamente arrasado y al eliminar la cubierta vegetal, la erosión por la lluvia arramplan con toneladas de suelo y ceniza que dejan a ese ecosistema completamente desnudo. Quitando los problemas que además esto supone para la calidad del agua que se recoge de las cuencas y por tanto para el abastecimiento humano, la recuperación o formación de un suelo puede tomar cientos de años, sin suelo no hay nada. Resumen: El fuego sí, pero completamente controlado.

  • Aitor Calero García

    29 agosto, 2012 at 15:15 Responder

    Mi más sincera enhorabuena por el artículo. Es el artículo que me hubiera gustado escribir. Un pequeño intento lo hice con este (http://www.uncafelitoalasonce.com/la-naturaleza-in-spain-is-different-rios-fuegos-linces-y-humanos/), pero no le llega ni a la suela del zapato 🙂 En esa entrada puse "Algún año, vendrá un verano muy seco, más seco de lo habitual, habrá más tormentas, más viento, y sin necesidad de pirómanos, se quemará mucho monte"

    Soy biológo ambiental de carrera, y algo muy importante de nuestros ecosistemas y sobre todo de cómo los explotamos es la necesidad el fuego. Algunos apuntes en tu excelente artículo.

    Comentas el tema de la falta de dinero para limpiar los bosques. Yo no lo llamaría limpiar, sino como dices recuperar su explotación sostenible. Biomasa, resina, setas, paisaje, rutas, caza… hay muchas, pero aún así puede ser imposible limpiarlo sin una mayor población rural. Una forma de evitarlo sería que los ayuntamientos ofrecieran trabajos y formación en estas tareas. Creo que muchas personas estarían más que interesadas en, no solo "limpiar", sino participar como monitores de tiempo libre, guías, etc… ¿Cómo pagarlo? Por ejemplo, usando monedas alternativas al euro locales o regionales, que se puedan utilizar para pagar impuestos o entre empresas de la zona. Ya hay iniciativas en ese sentido.

    Es cierto que las especies y ecosistemas están adaptados al fuego, pero en distintos ritmos. La pregunta del millón es ¿los ritmos que impone la sociedad actual son compatibles con nuestros ecosistemas? Pues depende. Me temo que en Galicia no y en el mediterráneo puede que sí. Para algunas especies puede que haya existido una coevolución entre plantas y actividades humanas (como los alcornoques, o las dehesas), pero mucho me temo que no para todas. Dudo mucho que la plantación y quema de eucaliptos en Galicia sea una coevolución en tiempo geológicos aceptables. Distinguir cuáles es lo complicado y lo que permitiría una mejor gestión.

    Para finalizar recomiendo este otro post sobre la madera quemada en Galicia: http://esmola.wordpress.com/2012/08/18/euros-por-tonelada/

    De nuevo, mi más sincera enhorabuena

  • Plasnisk

    29 agosto, 2012 at 13:27 Responder

    Bah, tu trabajas para la comision internacional del huevo

  • Anónimo

    29 agosto, 2012 at 13:40 Responder

    En la línea con el comentario anterior, indicar también que el incendio que está carbonizando León (11.000 hectáreas), se ubica en una zona donde se ha vuelto a la explotación de las resinas del pino, que estaría en contradicción con lo perfilado por el autor en su artículo. Por lo demás, un artículo muy interesante.

  • Multivac

    29 agosto, 2012 at 14:00 Responder

    Perdonad que no pueda contestar a los comentarios uno a uno (ni en grupo), pero gracias a todos por comentar y, sobre todo, por el tono de la discusión.

  • Daniel Rodríguez

    29 agosto, 2012 at 16:00 Responder

    ¡Oye! ¡Que yo uso el nick de Multivac desde el 94! ¡Suplantador! 😛

  • Joaquin

    29 agosto, 2012 at 16:03 Responder

    Excelente artículo. De todos modos creo que se hace demasiado énfasis en el ecosistema mediterránero y se habla más bien poco, de cómo algunas de las soluciones que se proponen (actividades agropecuarias), son en zonas como Asturias, la principal causa de incendio ya que el fuego es el mecanismo utilizado para la regeneración del pasto. También se habla mucho de utilizar el fuego para quemas controladas. Sabe el coste que tiene una hectárea desbrozada por quema controlada? EL equipo necesario para realizar esta operación? En zonas con orografía compleja puede que sea bastante más rentable el desbroce manual con motodesbrozadora o en zonas mecanizables con tractores. Sin duda los encargados de la gestión forestal son los que tienen que decidir sobre estos aspectos y alternativas.

  • Anónimo

    29 agosto, 2012 at 16:50 Responder

    Me da la sensación de que es una visión demasiado 'ingenieril' del tema. Igual que hay plantas que soportan grandes heladas, inundaciones y sequías, las hay que aguantan incendios, pero de ahí a decir que es beneficioso que se quemen cada cierto tiempo, hay un trecho.

    Además, la mayoría de problemas de incendios se dan en 'bosques' que más bien serían 'monocultivos' de pinos, eucaliptos o cualquier cosa que crezca rápido y se pueda cortar y vender. Un bosque es mucho más que un montón de árboles puestos juntos.

  • ruper

    29 agosto, 2012 at 18:04 Responder

    Buenas!!

    Pues me encanta que se comente el tema y se dialogue sobre ello, porque eso es síntoma de que a la gente le importa, pero lo siento, NO ESTOY DE ACUERDO CON TU OPINIÓN!

    Mis motivos son:
    1) sí , este año se han quemado una barbaridad de hectáreas, pero no es culpa de la sequía, es culpa de la sequía y de los recortes, SÍ, los recortes tienen importancia, ya que se ha reducido drásticamente el presupuesto destinado a extinción d incendios, o por lo menos en Castilla y León, la comunidad donde resido:

    http://www.euralweb.es/PDF/ASEMFO-NOTA%20PROYECTO%20PRESUPUESTOS%202012.pdf

    y por mucho que se diga de la regla del 30-30-30, pues no me lo creo, claro que no, no se podrá apagar ese fuego en el frente de la llama, claro está, peero se podrá estar actuando en otra zona alejada y de ataque más asequible donde previsiblemente vaya a llegar el fuego para estar preparado, tirando árboles con bulldozers, por ejemplo, pero claro , para eso hacen falta medios, que no me creo que haya fuegos que estén 10 días ardiendo y no puedan apagarse, como ha pasado este verano, y encima afectando a varios parques nacionales (y sobre el tema de humedad, la laurisilva de Garajonay, en terreno seco no se da precisamente).
    REcortes sí, pero con cabeza, y si en un año que esta siendo seco desde el invierno recortas en medios, pues en verano vas a tener más incendios, por los recortes, sí.

    2) Sobre le tema de que la vegetación autóctona mediterránea está adaptada al fuego, pues como has dicho, esta adaptada a un regímenes de fuego, menor que el que se da en la actualidad, bajo mi punto de vista, ya que como has dicho de el total de incendios que hay un porcentaje muy pequeñín son naturales, por lo que la vegetación estará adaptada a ese régimen natural de fuegos naturales, un régimen de fuego menor que el actual.

    3)Esas fotos que has puesto de rebrotes, claro, rebrota, peero esos rebrotes son atacados por ratones, corzos, ciervos, etc… y cuantos de esos rebrotes llegarán a adultos?, te animo a que plantes unos árboles en cualquier monte, a ver de los plantados, cuantos sobreviven sin ser depedrados, y eso sin ser la única fuente de alimento disponible, como ocurre en esos incendios, otra cosa aparte es la sequía, que en un monte pelado por un incendio retendrá menos agua los incendios crean capas hidrófóbicas), sequía que se verá acrecentada porque al llover, parte de ese suelo, generalmente en pendiente, se perderá, con lo que retendrá menos agua y la vegetación tendrá menos agua disponible, que es que da la impresión de que se quema un monte y no pasa nada porque como esta adaptado..pues nosotros también estamos adaptados a los catarros, tenemos sistema inmunitario, pero estoy seguro de que si vas al medico y te dice.. no te receto nada, que para eso estas adaptado al catarro, seguro que mucha gracia no te hace!!.

    4) CONCUERDO CONTIGO en que el principal problema del bosque es que se han perdido las labores tradicionales, y lo que provoca que con mucha facilidad el incendio, ocurra y en lugar de ser superficial, tenga un efecto más dañino, por ello considero necesario que hasta que se consiga reducir la intensidad calórica de los incendios son más imprescindibles que nunca los medios de extinción.

    Para comentar cualquier cosilla o dialogar sobre el tema, ya que todo lo que sea comentar y dialogar sobre un tema lo considero enriquecedor, te/os dejo mi correo:

    ruperforpresident@yahoo.es

    5) y de propina, leí el otro día este artículo y me pareció muy interesante, por si a alguno le interesa:

    http://esmola.wordpress.com/2012/08/18/euros-por-tonelada/

  • Anónimo

    29 agosto, 2012 at 18:40 Responder

    ¿Sabes algo sobre el avance del desierto en el sur de España? ¿Influye el cambio climático en la capacidad de regeeneración del bosque mediterraneo? ¿La fauna y flora, también se ve desplazada por especies, más resistentes al fuego o invasoras?

  • Mario

    29 agosto, 2012 at 19:08 Responder

    La discusión es agradable, pero hay gran cantidad de frentes abiertos. Me gustaría decir claramente que el artículo habla principalmente sobre la ecología del fuego en sistemas mediterráneos y no sobre la problemática socioeconómica de zonas concretas. Galicia, que no es un gran exponente de clima mediterráneo, tiene una situación particular en la que intervienen muchos factores más allá de la ecología de las especies.

    En todo caso, los propietarios que plantan pinos y eucaliptos en Galicia no pretenden un bosque, pretenden una plantación, como lo es el trigo, las patatas o la manzanilla de las infusiones. Aun así, los pinos y los eucaliptos arden igual que otros árboles, ni más ni menos. Aun más, la gran mayoría de repoblaciones forestales que se han hecho en España tienen como objetivo la restauración del medio, el control de la erosión, la regulación de las riadas, etc, y se han hecho sobre terrenos públicos (o conveniados) por parte de la administración. En nigún caso hay una gran multinacional ávida de madera detrás de estas repoblaciones.

    El sector forestal es un sector pobre, y ese es el problema de raíz. Es un sector que supone apenas nada en el PIB del país, pero representa más de la mitad del territorio.

    Más cosas: Los fuegos son todos naturales, a no se que se alimenten con gasolina (que no es el caso), otra cosa son las causas de ignición. Me alegro por todos esos comentarios que hablan del régimen de incendios y no sólo de incendios.

    Nadie puede asegurar que los recortes en presupuestos de extinción tengan causa directa en los incendos, ni tampoco que no la tengan. Pero, a la vista de los datos, creo más bien que los recortes no tienen mucha influencia. Mirando datos al azar como el presupuesto del ministerio y de algunas autonomías, los recortes en extinción no son grandes. Además, conociendo el sistema de extinción, donde las administraciones colaboran sea donde sea el incendio, creo que el efecto es aún menor. En los incendios de Valencia participaron muchos medios de muchas administraciones y estoy seguro que sólo el coste de extinción de ese incendio se come el presupuesto de extinción de los años de más bonanza económica, incluso de varios años juntos.

    En fin, como dice el artículo recomendado por el presidente Rupert (del que por supuesto sólo he leído las primeras líneas): es todo economía.

    Por cierto Rupert, hay incendios capaces de arder durante semanas aunque tengan delante al mismísimo Ejercito Rójo que conquistó Berlin en la II guerra mundial.

  • fauna636

    29 agosto, 2012 at 19:25 Responder

    Muy buen artículo. Tienes razón, en los incendios son propios del bosque mediterráneo y ningunas medidas, concienciación, dotaciones, etc., los van a poder evitar. Pero…, siempre hay un pero.
    En primer lugar este año no empezó a arder el bosque en verano… sino en invierno. El invierno fue excepcionalmente para un clima mediterráneo como el nuestro, y los bosques empezaron a arder… ¡en el pirineo!
    En Tarragona es normal que cada verano haya incendios aquí o allá… pero este año los incendios han sido generalizados en toda la península ¡incluso en las islas! y, como he dicho, empezaron antes de la llegada del calor. Así que, en esta ocasión, hay unas causas más allá de la propia naturaleza de los bosques mediterráneos… Posiblemente haya sido la larga mano del cambio climático.

    Por otra parte, -fundamental, por cierto-, en los bosques faltan animales ¡y no me refiero a ovejas, precisamente! Parece que nos hemos preocupado mucho de lo verde… y nos hemos olvidado de todo lo demás! La fauna salvaje, sana, abundante y diversa, elemento sin el cuál no se pueden entender los ecosistemas, que transite y equilibre a todo ese verde… Desde luego que lo rural preserva la diversidad mucho más que lo urbano… pero si hacemos de las montes prados y pasto ¿qué nos quedará? ¡no sólo de ovejas vive el hombre! 😉 la fauna salvaje vuelve a ser la gran olvidada, también en este tema, tanto en lo que se refiere al daño incalculable que los incendios de este año le han causado cómo en su papel necesario y moderador.

  • Anónimo

    29 agosto, 2012 at 19:44 Responder

    Coincido con algunas opiniones, sobre todo en el tema de los pinos.
    Lo que no puede ser es que buena parte de los montes españoles sean un monocultivo de pino. Ojo, que no digo "bosque de pino". Digo monocultivo de pino.

    Todos los fines de semana hago ciclismo de montaña por Granada y veo un tremendo cambio entre zonas de pinar y otras partes donde hay encinas, coscojas, quejigos, etc… El pinar da pena verlo, sin apenas vida, con los árboles tan juntos para que crezcan rectos (aunque de eso habría que echarle la culpa a las repoblaciones de los años 70).
    En cambio, en zonas donde hay quercus el bosque está como más "vivo". Puedes ver ese sotobosque verde incluso en pleno verano, conservando algo más la humedad del suelo, con majuelos, retamas, jaras, … cosa que en un pinar "no natural" es muy difícil ver.

    Ojo, que no estoy diciendo que eliminemos todos los pinos del monte. Entiendo que en zonas más secas el pino de Alepo es un árbol que se adapta muy bien, pero pienso que debería haber un equilibrio entre el bosque tradicional (lo que he comentado antes de encinas, quejigos, coscojas, robles,…) y el bosque de pinos.

    Nunca he llegado a entender eso de "mantener limpio el bosque". Supongo que se referirá al bosque de pino con toda esa pinocha en el suelo, que arde con solo mirarla.

    Enhorabuena por la entrada.

  • Multivac

    29 agosto, 2012 at 20:56 Responder

    Me gustaría poder contestaros uno por uno, pero la repercusión de esta entrada y el número de comentarios me ha desbordado, espero que lo comprendáis. Lo que sí que quiero es agradeceros a todos el nivel de los comentarios. En una discusión tan larga y con un tema tan polémico, todavia no se ha cumplido la ley de Godwin (nadie ha acusado a nadie de nazi), lo cual es de agradecer. Así da gusto!

    Varios me decís que sólo me limito a hablar de los ecosistemas mediterráneos. Pues si, es verdad, desde el principio esa fue mi intención, y si no queda claro en el artículo, culpa mía. La laurisilva, como comenta Aida, es un caso diferente, porque en este caso la vegetación no está tan adaptada al fuego.

    También se comenta, con razón, que no digo nada del cambio climático. Pensé en hacerlo, pero creí que ya era bastante polémico el tema. Lógicamente, con las previsiones que manejamos hoy en día, la ocurrencia de incendios no puede sino aumentar. Y @fauna636, los incendios empezaron en invierno, en el Pirineo, porque este pasado invierno fue uno de los más secos desde que se tienen registros, después de un 2011 con record de temperaturas. Ya lo comentamos aquí http://ecoforestalia.blogspot.com.es/2012/03/el-pirineo-sufre-la-peor-racha-de.html y hasta me atreví a pronosticar que éste sería un mal verano.

    Muchos me habláis de Galicia, y junto con parte de la cornisa Cantábrica son un caso aparte (además de que no son monte mediterráneo). Los incendios en Galicia, que son provocados en un porcentaje bastante superior al del resto de España, responden a varios factores, entre ellos la estructura de la propiedad (superficies medias de monte inferiores a la hectárea). No podemos limitar el debate a demonizar especies como el pino y el eucalipto.

    Y ahora que hablamos de pinos, veo con sorpresa que hay comentarios que se repiten y que perpetuan algunos mitos sobre el sector forestal:

    – Es cierto que a partir de los años 50 del siglo pasado se repoblaron multitud de hectáreas en España, principalmente con pinos. En un porcentaje abrumadoramente mayoritario, esas repoblaciones se hicieron con fines de restauración hidrológico-forestal, y a ellas les debemos la existencia de muchas de las hectáreas de bosque que hay en España, además de haber evitado que más de un pueblo se lo llevara la riada. Las especies elegidas fueron en su mayoría pinos, sobre todo porque son especies pioneras y poco exigentes. Es muy bonito un bosque de robles o hayas, pero no os recomiendo hacer una repoblación con ellas.

    – No se de donde viene, pero parece que está bastante arraigada la idea de que en España se corta mucha madera y los bosques los "talan" grandes empresas madereras. La realidad es que el bosque está en expansión, se corta mucho menos de lo que resultaría sostenible y las empresas forestales son en su mayoría de carácter local, y en muchos casos pequeñas empresas familiares.

    – Me sorprende también que algunos planteen todavía el debate en los términos natural vs. artificial. No nos engañemos, en España hace mucho tiempo que no quedan bosques naturales, intactos. Es una discusión absurda, superada incluso por los grupos ecologistas que hasta hace poco alimentaban este mismo debate.

    – Otro tema que no se ha tocado, y que Mario ha sacado con acierto, es la estructura de la propiedad forestal. Aunque muchos habláis de "nuestros bosques" hay muchos, muchos bosques privados. El porqué y la conveniencia de esto es otro debate, pero el caso es que es así. Y no es de recibo pedirles a los propietarios que los conserven, que los protejan, que los "limpien", que nos dejen entrar en ellos para hacer fotos y coger setas y tomillo, que no corten madera, que favorezcan las especies que nosotros queramos y, además, que no se quejen.

    En fin, que hay muchas cosas que se quedan en el tintero, pero no hay tiempo para más.

    Gracias otra vez a todos por comentar.

  • Anónimo

    29 agosto, 2012 at 21:26 Responder

    Hay gente que no puede vivir sin mezclar todo con la política, y ya aburre.

    ¿Cuando dices "lo poco que queda" a qué te refieres? Porque supongo que sabrás que España es uno de lo paises del mundo en los que más ha crecido la masa forestal, a un ritmo de 2% anual desde 1990.

  • Anónimo

    30 agosto, 2012 at 01:49 Responder

    Excelente artículo me ha gustado mucho. Este tipo de publicaciones deben ser leídas por mas personas para así aprocechar mejor nuestros bosques y no caer en el panico que generan los incendios y los medios de comunicación.

  • Felix Ignacio Olivares Ponce

    30 agosto, 2012 at 11:32 Responder

    Estando en líneas generales de acuerdo con tu artículo debo disentir profundamente al respecto de los recortes y según tu opinión, su mínima influencia en lo que está pasando. Quizás el matiz principal no es el término genérico recortes y si donde se han hecho estos recortes, si observas los datos oficiales a 5 Agosto el número de fuegos totales era de 10.766 casi igual que la media anual la última década 10.636 pero la gran diferencia es el número de grandes incendios 22 este año en esa fecha contra 12 de media anual en la década. Estos datos demuestran el gran problema, el aumento del tiempo de reacción rápida, este aumento, en mi opinión es consecuencia directa de la aplicación de los recortes (no en los recortes en sí) ya que se ha recortado en estos médios de vigilancia y reacción, es decir en eliminar torretas y retenes, trabajos que normalmente realizan la gente de la zona y por lo tanto conocedores expertos del terreno. En el incendio de Robledo de Chavela, sin retén, la primera brigada aerotransportada llegó a los 22 minutos, un día con los tres treintas, tiempo que todos los profesionales sabemos es un suicidio. Si ha ello añadimos los recortes realizados en otras áreas como la gestión de las infraestructuras, la mayoría de los incendios provocados comienzan junto a las carreteras, que han producido grandes zonas de guarda sin desbrozar, tenemos la ecuación perfecta. ¿Cómo es posible que, según la Generalitat Catalana, el incendio con más víctimas humanas del año se inicie junto a una vía de gestión privada con obligación de desbrozar y simplemente se culpe a una colilla de un irresponsable? (Por cierto, reto a cualquiera a intentar hacer fuego con una colilla un día con 30 km/h de viento, el que lo consiga tiene una cena)(Otra cosa, hacerlo en una barbacoa de casa no vaya a ser…..) Un saludo Felix Olivares

  • Felix Ignacio Olivares Ponce

    30 agosto, 2012 at 11:54 Responder

    Lo siento pero debo volver a escribir después de tu contestación, si quieres que hablemos de las nefastas políticas repobladoras de los 50 y también de los 90, pues hablamos, pero llamar bosque a lo que se ha originado después de las reforestaciones es simplemente un chiste y malo. Si hay forma de restaurar cualquier bosque incluso hayas y se llama Restauración Ecológica, el problema es ¿porqué no han interesado nunca ésta técnicas al lobby de ingenieros que ha convertido España en plantaciones de pinos?. ¿Será porque haciendo esto siempre hay que estar aportando grandes cantidades de Energía, llámese aquí dinero, al sistema y hacemos negocio? Por cierto si quieres ver encinares vírgenes, o casi, cerca de Madrid llamamé y te los enseño, existen.

  • Anónimo

    30 agosto, 2012 at 13:04 Responder

    Buen artículo, y sobre todo valiente en muchos planteamientos. La verdad es que a la gente le cuesta digerir aquello del régimen de incendios, y que el fuego ha sido uno de los principales factores modeladores del paisaje peninsular desde antes incluso que la llegada del hombre, permitiendo la existencia de una interesante diversidad estructural.

    Sobre ese régimen precisamente hay mucho que decir, porque hasta cierto punto me ha parecido algo contradictorio con elementos que defiendes posteriormente enfocados a prevención y extinción pura y dura -salvo la tímida mención de reducción del combustible mediante incendio controlado-. Y es que el hombre ha conseguido que los incendios sean más frecuentes pero menos extensos.

    Lo de la frecuencia tiene mucha importancia por cuanto a que muchas veces no permite superar la fase de monte bravo. Como decía Copépodo, nos olvidamos de los bosques maduros que antaño no eran tan infrecuentes.

    [A Copépodo le remito a los estándares de buenas prácticas en gestión forestal, que "obligan" a destinar zonas a la conservación para obtener manchas de bosque maduro y contemplar cierta ecología del paisaje]

    Al leer el artículo me he quedado un poco con la sensación de que la línea argumental ha ido alternando entre dos modelos de bosque bastante distintos. El antrópico "tradicional", con un uso del fuego más bien reducido (salvo en regeneración de pastos) y mucho recurso al hacha y recogida de leñas… y el pre-antrópico, mucho más modelado por los grandes incendios forestales (que nadie apagaba) de baja frecuencia, y en el que encaja mejor el argumento inicial del artículo (de bosque mediterráneo "adaptado").

    La pregunta tal vez sea ¿Qué modelo de bosque queremos? O incluso ¿Cuál de ellos encaja mejor en nuestro modelo socioeconómico?

  • Mascle Ros

    30 agosto, 2012 at 13:05 Responder

    Buen artículo, y sobre todo valiente en muchos planteamientos. La verdad es que a la gente le cuesta digerir aquello del régimen de incendios, y que el fuego ha sido uno de los principales factores modeladores del paisaje peninsular desde antes incluso que la llegada del hombre, permitiendo la existencia de una interesante diversidad estructural.

    Sobre ese régimen precisamente hay mucho que decir, porque hasta cierto punto me ha parecido algo contradictorio con elementos que defiendes posteriormente enfocados a prevención y extinción pura y dura -salvo la tímida mención de reducción del combustible mediante incendio controlado-. Y es que el hombre ha conseguido que los incendios sean más frecuentes pero menos extensos.

    Lo de la frecuencia tiene mucha importancia por cuanto a que muchas veces no permite superar la fase de monte bravo. Como decía Copépodo, nos olvidamos de los bosques maduros que antaño no eran tan infrecuentes.

    [A Copépodo le remito a los estándares de buenas prácticas en gestión forestal, que "obligan" a destinar zonas a la conservación para obtener manchas de bosque maduro y contemplar cierta ecología del paisaje]

    Al leer el artículo me he quedado un poco con la sensación de que la línea argumental ha ido alternando entre dos modelos de bosque bastante distintos. El antrópico "tradicional", con un uso del fuego más bien reducido (salvo en regeneración de pastos) y mucho recurso al hacha y recogida de leñas… y el pre-antrópico, mucho más modelado por los grandes incendios forestales (que nadie apagaba) de baja frecuencia, y en el que encaja mejor el argumento inicial del artículo (de bosque mediterráneo "adaptado").

    La pregunta tal vez sea ¿Qué modelo de bosque queremos? O incluso ¿Cuál de ellos encaja mejor en nuestro modelo socioeconómico?

  • Multivac

    30 agosto, 2012 at 13:54 Responder

    Félix (#49): en realidad hasta que no tengamos datos de más años no podremos saber el peso real de los recortes. Si el año que viene no se quema nada, ¿será también por los recortes? Los datos que das pueden explicarse también de otra manera, ya menciono en el artículo que el número de igniciones se relaciona sobre todo con la densidad de población (por eso no cambia de un año a otro) mientras que la superficie quemada tiene más que ver con el clima. Pero esto no es que lo diga yo, es que hay estudios que lo muestran. Y este año está siendo muy seco y caluroso,como ya sabes. No pretendo decir que los recortes no tengan nada que ver, sólo es que considero que culpar de todo a los recortes me parece oportunista. Y lo mantengo.

    No voy a meterme en una discusión sobre qué es bosque y qué no, si no quieres llamar bosque a los pinares de pino albar de Guadarrama o Pirineos(muchos de ellos repoblados), pues no se lo llames, me parece bien. En los grandes planes de repoblación se cometieron errores, por supuesto, pero también muchos aciertos que nunca se reconocen. ¿El lobby de los ingenieros? Claro, tenemos taaanto poder…

    Respecto a tu reto, échale un ojo a este vídeo (http://www.youtube.com/watch?v=5aj7fiErHFY). No hace viento a 30km/h, pero igual te vale y quieres contactar con los chicos para invitarles a la cena ;-P Ah, y te tomo la palabra (sin ironía), si voy a Madrid me encantará ver esos bosques de encinas sin rastro de influencia humana.

    Mascle Ros (#52): veo lo que quieres decir, y creo que tienes algo de razón. Sin embargo, piensa que en ese régimen pre-antrópico del que hablas hay que tener en cuenta el efecto de grandes herbívoros ya extintos (uros, bisontes…), que probablemente reducirían la continuidad de combustible, afectando al régimen de incendios. Respecto a la pregunta que planteas, no podías haberlo dicho mejor. Es la gran cuestión que la sociedad debe responder: ¿qué queremos de los bosques? Y yo añadiría ¿qué tenemos que hacer y a qué estamos dispuestos a renunciar para ello?

  • Multivac

    30 agosto, 2012 at 14:12 Responder
  • Anónimo

    30 agosto, 2012 at 16:43 Responder

    Muy interesante…yo viendo lo extenso de todo el tema, simplificó bastante… Pon en valor un bosque y no se quemará…llamalo gestión forestal, ganadería extensiva, micología, turismo, resina, corcho, piñones, etc… Si la sociedad (cercana) se siente vinculada el bosque no se quema sean hayas, pinos o roble.
    Respecto a tu ultima entrada sobre la resina, demagogia pura, aquí cada uno quiere vender su libro y los que estudian la resina quieren hacer creer que es la solución, cuando por suerte hace ya mucho que sabemos que las soluciones son siempre complejas

  • PACO

    30 agosto, 2012 at 17:44 Responder

    La auténtica valoración de la riqueza forestal quedaría enmascarada si se analiza estrictamente en su aspecto estadístico convencional. Las utilidades y beneficios de un monte, de un espacio forestal, van más allá de aquellos recursos que admiten un intercambio en el mercado. El medio forestal produce una serie de beneficios, normalmente denominados indirectos, que no tienen reflejo alguno en la contabilidad económica,porque socialmente no se encuentran valorados y por tanto no son incorporados como bienes al mercado.Lo mismo nos pasa a los trabajadores forestales.Espero que algún día la sociedad se de cuenta.

  • Sergio París

    30 agosto, 2012 at 18:30 Responder

    Miguelangel debe de ser una broma eso de que en Galicia las zonas de aprovechamiento maderero de eucalipto no arden nunca… realmente si eres gallego y sabes lo que dices, esa frase se cae por su propio peso, decir eso es ir contra natura, cuando todos sabemos que es justo lo contrario.Lo de los TT… pues se cae por su propio peso.

  • Anónimo

    30 agosto, 2012 at 19:20 Responder

    Gracias pòr dejarme comentar algo:

    1º ¿que pasa con la fauna en un incendio? acaso no son los que dispersan las semillas de la mayor parte de las especies…
    2º ¿es que nuestros montes tienen una regeneración natural normal sin incendios? porque si es así, no hay que reforestar nada… y lo hacemos desde hace décadas
    3º¿recuperar un bosque ecológicamente tarda menos de 100 años? no hablo de pinos, sino de bosques maduros (robledales, encinares, …)porque en Valencia el potencial no es un pinar, es un bosque mixto o encinar…
    4º es que si sigo… tengo para meses … o años.

    Pero lo importante es que como has dicho no eres un experto, y nadie con vida puede hablar de lo larga y saludable que es la vida de un bosque, porque son muchisimo más longevos que nuestra corta vida!

  • Anónimo

    30 agosto, 2012 at 21:02 Responder

    Tenemos 10 especies de pino autoctono en España, ¿con que repoblamos? porque muchas frondosas crecen en la sombra de otros árboles, los pinos en mucas ocasiones son una transición a lo que alli hubo. Con los eucaliptos tienes razón, es una especie introducida e invasora, pero preguntale a los dueños de los eucaliptos a ver que hacen.. dinero rapido en comparación con otras especies y no son empresarios.

  • Mascle Ros

    31 agosto, 2012 at 09:59 Responder

    Aupa Multivac! Efectivamente, ya no tenemos a esos grandes herbívoros pero sí a otros "con varios caballos de potencia" que también generan importantes discontinuidades (al menos una vez cosechado el trigo y retirada la paja). Y si los consideramos insuficienes, tal vez aun se pueda tirar de ganadería de vacuno para hacer una gestión similar. En todo caso el modelo de bosque derivado de ello sería muy diferente, tal vez más indicado para fines recreativos y de biodiversidad y ciertos PFNM.

    En todo caso lo veo muy utópico, al menos si mantenemos la "apuesta" de mantener el rural más o menos poblado con pueblos chicos (apuesta europea frente a los modelos de gestión de la economía rural norteamericano -de despoblado- y soviético -de concentración en urbes de tamaño medio-).

    @Anónimo: Las repoblaciones se hacen en lugares que han perdido la capacidad de regeneración, normalmente porque se eliminó la cubierta vegetal hace muuuucho muuuucho tiempo y ya apenas quedan propágulos… ni suelo!

    Tras un incendio sólo a veces es necesario recurrir a la repoblación, y unos 2-3 años después, cuando se constata que "algo" ha impedido la regeneración natural.

    Otras veces lo que se persigue es enriquecer la diversidad de especies, reponiendo los pies de las que se han vuelto más escasas por algún motivo.

    Luego siempre están los políticos que quieren hacerse la foto…

  • Partido Popular de Rus

    31 agosto, 2012 at 10:06 Responder

    Este comentario ha sido eliminado por el autor.

  • Anónimo

    31 agosto, 2012 at 12:01 Responder

    Muy buen artículo, me ha gustado mucho. Yo quiera añadir, que los incendios a parte de ser "buenos" a la hora de eliminar la baja vegetación, también son necesarios para algunas plantas, como por ejemplo la Jara, un incendio deja la tierra como ella la necesita para germinar, de hecho estan preparadas para ayudar a propagarlo y las semillas supervivientes germinar. Será la primera planta en salir después de un incendio. Y también antiguamente se usaba con fines económicos, para la tos por ejemplo, odornos, etc.

  • l'albote

    31 agosto, 2012 at 13:35 Responder

    he cremau campos de llaston pe las chesas, siscas y tancas de cañas pe las güertas, coscolleras per urria, eschelagas pe la juanbizenta, espadaña pel cañaré, barzeros per palau, rama en baldechulia… he cremau cosas que no creiriaz…y sin embargo amo el bosque.

  • jan papatigre

    31 agosto, 2012 at 15:28 Responder

    301SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.

    A la Luftwaffe se le ordenó bombardear las principales ciudades británicas, Londres debía ser la más castigada. El 7 de septiembre, 318 bombarderos atacaron de manera casi continua Londres durante todo el día.El puerto fue atacado y sus llamas no pudieron estinguirse hasta 24 horas después. El ataque del 7 de septiembre tenía un doble objetivo: por un lado la destrucción del puerto londinense y por otro sumir en el terror a la población civil. Otros 250 bombarderos atacaron por la noche; al día siguiente ya se habían contabilizado 430 muertos. La Luftwaffe emitió un comunicado en el que anunciaba que más de un millón de kilos de bombas se habían lanzado sobre Londres en 24 horas.

    1º. El hombre jode todo lo toca
    2º. Eso de k si arden los bosques es bueno, pues como k NO.
    3º. De k les pegan fuego a proposito, por supuesto, pero yo tb les dejaba a esos en el fuego, pa k disfrutaran.
    4º y direis, y el encabezamiento de esto??? pues muy simple, si los humanos somos capaces de lanzar miles de aviones al aire cargados de bombas en 24 horas para matar, pq no hacemos lo mismo pero cargados de agua para apagar un incendio. tenemos medios, pero NO INTERESA USARLOS.
    EL HOMBRE ES UN VIRUS LETAL PARA GAIA.

  • Pablo Castro

    31 agosto, 2012 at 16:34 Responder

    Enhorabuena por el artículo y por el debate generado. Por fin podemos afrontar el tema desde la madurez, sin caer en los tópicos de todos estos años. Entre todos lograremos conclusiones sensatas y libres del populismo barato que siempre aprovecha el tirón mediático de los fuegos.

  • Anónimo

    31 agosto, 2012 at 19:48 Responder

    " la mejor solución, la más sostenible y eficaz, pasa por recuperar las actividades agropecuarias y forestales tradicionales. Por potenciar el sector primario. Por aprovechar la madera"

    FALSO. NOTABLEMENTE FALSO.

    El ecosistema mediterráneo no permite un aprovechamiento maderero como en centroeuropa. Aquí no llueve como allí. Aquí hay un fuerte estrés hídrico estival e invernal que limita el crecimiento, allí no.

    la mejor solución, la más sostenible y eficaz, pasa por recuperar EL ECOSISTEMA y los elementos que se han extirpado del mismo. ¿por ejemplo? las grandes poblaciones de hervíboros silvestres que la especie humana ha exterminado, salvo en los corrales que llaman cotos de caza.

    Los montes se "sobrecargan" de vegetación porque faltan hervíboros silvestres, NO porque falten humanos explotándolo.

    NO A LOS CULTIVOS DE CONÍFERAS EXÓTICAS

    SÍ A LA RECUPERACIÓN DE LAS POBLACIONES DE CIERVOS, GAMOS, CORZOS, REBECOS, BISONTES, ETC.

  • Multivac

    31 agosto, 2012 at 22:03 Responder

    Anónimo (#58): gracias a tí por comentar. Intento responder a tus preguntas:

    1) Las semillas más pequeñas, como las de los pinos o muchos arbustos, se dispersan sobre todo por el viento. En cuanto a semillas más grandes, como de robles o encinas, la fauna sí es la principal vía de dispersión, y hay estudios que muestran que aves como el arrendajo tienen un papel fundamental en la recuperación de un bosque de frondosas (quejigos y pinos) tras un incendio. Pero el impacto del incendio sobre la fauna no es total. Muchos animales mueren, sí, pero muchos, sobre todo aves, escapan y son capaces de volver a colonizar la zona quemada en relativamente poco tiempo.

    2) Las repoblaciones (no después de un incendio, sino las "normales") se han hecho en zonas no arboladas, precisamente para que volviera a haber un bosque en esa zona (aunque algunos consideréis que un pinar no es un bosque). Pero hace años que no se repuebla prácticamente nada en España. Sólo en zonas degradadas, dentro de planes de restauración o, como bien dice Mascle Ros, en zonas quemadas que se ha visto que no regenran por sí mismas. De hecho, después del incendio del Empordà hubo campañas desde twitter y facebook pidiendo fondos para repoblar y los técnicos salieron al paso rápidamente para explicar que en la mayor parte no haría falta.

    3) Respecto al concepto de bosque potencial… es un concepto muy discutible y discutido, meternos a fondo en eso sería largar demasiado. Sólo te digo que ni siquiera tenemos claro cual es el bosque primario "original" de la cuenca mediterránea, así que imagínate!

    Pablo (#65): la idea es esta, conseguir un debate sensato, razonable y, sobre todo, BASADO EN EVIDENCIAS; no en ideología o lugares comunes. Gracias a vosotros por ayudar a conseguirlo

    Anónimo (#66): es evidente que el clima mediterráneo no permite los crecimientos de centroeuropa pero, ¿y la producción de biomasa para generar energía?
    En los últimos siglos, el agente que modelaba la estructura del bosque y que evitaba la cumulacion de biomasa era el ser humano, un factor más del medio. Es ese factor el que ha desaparecido en las ultimas décadas, y por eso digo que se acumula mucha biomasa (tenéis razón en que parlar de "exceso" de biomasa no es correcto). Cuando por aquí correteaban los herbívoros que mencionas, nada era igual qie ahora. Ni las especies arbóreas, ni el régimen de incendios, ni el clima. ¿Podrías explicarnos por qué consideras que sería sostenible ahora mismo introducir especies ya extintas en un medio que hace siglos que no está habituado a ellas? De hecho, ¿sabemos cómo era el medio donde vivían estas especies? Si no es como el que tenemos ahora, ¿lo cambiamos? ¿Nos vamos todos a vivir a las ciudades y dejamos los bosques como un museo?

  • Multivac

    31 agosto, 2012 at 22:16 Responder

    Ah, y casi se me olvida!!

    Anónimo (#59) : en España hay 7 especies de pinos autóctonos, no 10: Pinus halepensis (pino carrasco), Pinus pinea (pino piñonero), Pinus nigra (pino negral/laricio), Pinus pinaster (pino resinero), Pinus sylvestris (pino albar), Pinus uncinata (pino negro) y Pinus canariensis (pino canario). Y como curiosidad, sólo el Canario rebrota

  • spark

    1 septiembre, 2012 at 12:38 Responder

    no solo se queman personas y bienes tambien se queman animales. parece que te has olvidado. y esto no creo que sea algo muy positivo

  • Hector

    2 septiembre, 2012 at 13:33 Responder

    Antes que nada quería felicitarte por tan detallada y bien explicada la problemática de los incendios.

    Soy estudiante de ing. de montes, y un afectado más por los graves incendios que azotan la península e islas. Reconozco que desde antes de los humanos, nuestros bosques coexistian con los incendios y nadie venia a apagarlos y ahi estaban, quiza mucho mejor que ahora que los "protegemos". El problema viene cuando los incendios son reincidentes, es decir, cuando el periodo entre incendio e incendio es de apenas 10 años o menos. Entonces no es tan bueno un incendio.

    Este fin de semana he estado en un incendio de julio y los arbustos como rosales, lentiscos, carrascas y encinas ya han brotado. Se ven algunos pinos verdes en sus copas y por lo que se ve, se recuperará rápidamente. Al menos, la zona que ví. La verdad que me alegré bastante.

    También quiero mencionar el futuro del bosque,por lo que dices, no tendremos el monte cuidado hasta que se saque provecho de él. Mientras tanto, va a ser el gran olvidado, al que todos recordarán y se echarán las manos a la cabeza al año que viene cuando se vuelva a quemar otras tantas miles de hectarias.

    En fin… Espero que estos incendios hayan servido de punto de reflexión y se empiecen a tomar otro tipo de medidas.

  • Míriam

    3 septiembre, 2012 at 22:15 Responder

    Molt bo i pedagògic.
    Totalment d'acord que la gestió forestal sostenible i la revalorització dels terrenys forestals són clau per a evitar que els incendis forestals esdevinguin grans incendis forestals devastadors (GIF). Sembla, però, que molts encara no ho tenen clar…

  • Anónimo

    7 septiembre, 2012 at 11:49 Responder

    Hola, muy interesante el tema pero como me he perdido con tatos post pues voy directo a comentar.

    Mi aportación al tema:
    1.que el bosque mediterraneo rebrota no es ninguna novedad
    2.despues de una sequia y con aire es muy dificil evitar un gran incendio tal como ahora estan los montes tampoco es ninguna novedad.
    3.Que los productos del bosque si estuvieran valorados haria que la gente los cuidara tampoco
    4. Que tal como estan las cosas los grandes incendios van a ir a más por mucho que se discuta por el "computer" es una quasi-certeza
    Propuesta: reducir la importación de madera, energia y alimentos aplicando una tasa por kilometraje (que de paso llena las arcas -que estan vacias-, y reduciria deforestación en las selvas tropicales y bosques boreales o la sobreexplotación ganadera en zonas como la pampa. Con esto se conseguiria 1. aumentar los precios de la madera, ganado, agricultura y biomasa locales que 2.permitiria a la gente de los pueblos ganarse la vida dignamente que 3. són los que en realidad pueden cuidar el monte de una manera efectiva.

    Ahora direis: esa propuesta tampoco es una novedad 😉

    saludos

  • Andreu Escrivà

    7 septiembre, 2012 at 19:00 Responder

    Me ha gustado mucho cómo expones la cuestión y cómo lo desarrollas. Un muy buen artículo al que no sólo tengo poco que añadir ahora, sino que probablemente se perdería entre tanto comentario 😉
    Creo, eso sí, que te dejas un par de temas en el candelero y que se nota cierto sesgo de formación, pero eso es lo más normal del mundo: a mí se me ve a la legua que soy ambientólogo, a pesar de estar reconvertido a ecólogo.
    También tengo que decirte que los recortes influyen. A raíz de un post mío hace un par de meses, con los incendios de Dos Aguas y Andilla (Valencia) y una recopilación de los recortes de la Generalitat Valenciana en prevención y extinción de incendios, me "acusaron" -o me felicitaron, en algunos casos- de construir la "teoría de los recortes". Inmediatamente hice otro post aclaratorio explicando parte de lo que comentas, los distintos factores, la dinámica natural, etc. Peeeero aún así, hay recortes que influyen: aquellos que no son estrictamente presupuestarios, sino de dotación, influyen sobre la rapidez de extinción. Y por supuesto, multitud de ayudas, subvenciones (el PAMER en el País Valenciano NO se ha aplicado este año por falta de fondos e impagos de años anteriores) son las que más ayudan a la prevención. Comprar hidroaviones puede estar bien, pero es como invertir en tanques en vez de en diplomáticos: prepararse para actuar cuando es demasiado tarde.

    Un saludo, y en la próxima entrada que haré sobre el tema, seguro que te cito como un muy buen y recomendable post (y blog, claro) al respecto.
    Saludos.

  • Juan

    8 septiembre, 2012 at 08:55 Responder

    Que ligero y agradable de leer se ha hecho el artículo, muy bien estructurado y explicado.
    Sin dominar el tema, me ha hecho comprender mucho mejor la problemática de los incendios.

    Gracias.

  • Yeray Martinez

    9 septiembre, 2012 at 20:27 Responder

    Enhorabuena por el post. Creo que aporta mucha información que como forestal, se echa en falta en el debate sobre incendios forestales.

  • Multivac

    10 septiembre, 2012 at 16:53 Responder

    Alex Cosma (#72): No te ofendas, pero ese documento es un tanto conspiranoico: ¿el objetivo de las repoblaciones "franquistas" era despoblar las zonas rurales? ¿la seca de la encina se atribuye al cambio climático para enmascarar causas que no interesa desvelar al Gobierno? ¿las "talas abusivas" conducirán a la desaparición de los bosques españoles en un par de décadas?. Lo siento pero no. Hay en él alguna reflexión de cierto interés, pero pierde la credibilidad al mezclar churras con merinas, conspiraciones con ideología, medias verdades y una especie de revisión del mito del "buen salvaje".

    Andreu (#74) lo cierto es, como comentas en tu propia entrada sobre el tema, que no podemos establecer una relación causa-efecto directa entre recortes y superficie quemada, y que un análisis a largo plazo nos muestra que hay factores, como la meteorología, que tienen un peso muy superior. Por tanto, hablar casi exclusivamente de los recortes como causa me sigue pareciendo una visión a demasiado corto plazo, y creo que en algunos medios se ha fomentado esta visión con intereses políticos. No tiene sentido hablar de los recortes en extinción de algunas comunidades autónomas, cuando en cualquier incendio de cierta importancia acuden dotaciones de todas las comunidades vecinas, del Ministerio (BRIF), la UME e incluso de países vecinos si no están muy lejos de la frontera.

    En cuanto a recortes en prevención, reconozco que pueden tener más peso, sobre todo si los recortes son muy drásticos (es de esperar que haya efectos de tipo umbral), y quizá el punto crítico es como comentas el tiempo de detección, pero sinceramente sigo teniendo mis dudas de que en la mayor parte de los casos que hemos tenido este año este factor haya sido decisivo.

    Por lo demás, veo en tu blog que no compartimos nuestra visión de la "artificialidad" de los pinares, pero eso debe ser, como bien dices, por el sesgo de formación que ambos tenemos ;-P

    Gracias por comentar, un saludo (y gracias también al resto)

  • Anónimo

    13 septiembre, 2012 at 08:49 Responder

    Enhorabuena por el artículo, me ha resultado muy interesante, ameno y con bastante rigor. Sobre el debate de las especies a emplear en repoblaciones, estoy a favor de las repoblaciones mixtas por bosquetes y en mosaico pinus-quercus, creo que las repobaciones monoespecíficas extensivas de pinos no se adaptan bien a medio o largo plazo a la presión antrópica. Para los enemigos de los pinos, me remito a los estudios paleobotánicos realizados en turberas en los últimos años (polínicos y de madera, buscar artículos al respecto en Internet, hay bastante y buen material). Demuestran el predominio del polen de coníferas durante el Holoceno hasta la Alta Edad Media en muchas zonas de pie de monte supuestamente dominio de los Quercus. ¿Por qué?, pues porque la reiteración de los incendios provocó, además de la dismnución de la superficie forestal total, el dominio porcentual del polen de Quercus en los depósitos, que es coincidente con el incremento de depósios de cenizas en las turberas. Ello es debido a que, frente a incendios reiterados y de recurrencia corta, la estrategia de rebrote de los quercus es mucho más eficaz que el serotinismo de las piñas de los pinos mediterráneos (el canario, adaptado a las erupciones, sí rebrota). Simplemente la alta frecuencia de incendios no permite al pino alcanzar la edad de madurez sexual, mientras que los quercus sí que rebrotan. Los estudios paleobotánicos demuestran por tanto que en muchas zonas el idealizado climax de las quercíneas es cierto … teniendo en cuenta la presión humana. De manera natural, habría mucha más superficies de pinares autóctonos (6 ibéricos + el macaronésico) que las propuestas por S. Rivas en sus series. Pero repito, la realidad es que los quercus se han adaptado mejor a nuestra presencia, a nuestras merinas y a nuestras cerillas, y tenemos que tener un paisaje forestal coherente con los parámetros humanos actuales y futuros, que parecen vienen caracterizados por el incremento de las sequías y los incendios. En cualquier caso, no frivolicemos con la artificialidad de muchos pinares cuando, precisamente, es al contrario. Hay que ir actualizando conocimientos (mi menda el primero), y no quedarse en lo que se creía o se conocía hace 20 o 30 años.

  • kenner trujillo

    13 enero, 2013 at 23:59 Responder

    No queremos cifras ni lamentos con esta experiencia el país requiere acciones en prevención, equipamiento y tecnología para manejo de incendios forestales, capacitación y personal, necesitamos planes de protección de parques nacionales que vemos están desprotegidos porque no tienen los recursos suficientes o que diga la ministra cuánto se destina para este fin. Mientras tanto se invierte en un único parque ( Los Samanes ) en Guayaquil más de 250 millones es eso equidad en la distribución de recursos públicos? Quién dice algo al respecto? De otro lado donde está la legislación que en la práctica preserve los derechos de la naturaleza según la Constitución. Dónde los planes de remediación ambiental después de esta tragedia ecológica, o acaso esperamos que en el próximo verano las estadísticas de las hectáreas incendiadas se incrementen y lo que es peor que el país vea esto como algo normal cuando no lo es, mientras vemos impotentes como se destruye el patrimonio natural.

  • Santi

    28 marzo, 2013 at 17:15 Responder

    Hola

    Recomiendo la lectura del siguiente enlace a los que les interese el tema de los incendios

    http://sdominguezmedioambiente.blogspot.com.es/2012/04/desde-mediados-de-marzo-estamos.html

  • skynetrecords

    9 julio, 2013 at 06:22 Responder

    es una pena que los bosques deban quemarse por descuidos humanos… le dejo un link sobre informacion valiosa contra incendios

    http//extintoresdemexico.com

  • Anónimo

    2 febrero, 2014 at 17:54 Responder

    Si quinen lo hace le prendiran fuego como lo hacen ellos a la naturaleza para que sufrieran como sufren la gente que puenden perder sus casas.

  • Anónimo

    24 octubre, 2014 at 11:19 Responder

    Leí los comentarios antes que el propio artículo, como suelo hacer, y la verdad es que esperaba más de él. Está muy bien escrito y explicado pero es muy simple. No hablas de Galicia porque no es monte mediterraneo. ¿Cúal es, pues, el motivo de que compares la cuenca mediterranea con el oeste americano? Allí arden casas porque estarán en su mayoría construidas en madera.

    En Galicia nunca ardió ninguna casa (habiendo más incendios que en Califonia) y el motivo es que los medios de extinción se centran en ellas a costa de dejar arder el monte "de forma natural".

    "es evidente que el clima mediterráneo no permite los crecimientos de centroeuropa pero, ¿y la producción de biomasa para generar energía?" . Lo que es evidente es que desbrozar es caro, pero hablas de desbrozar en estos terminos "los números no salen. Sólo en Cataluña, donde hay alrededor de 2 millones de hectáreas forestales, y aunque sólo la mitad de ellas necesitaran ser desbrozadas, supondría un coste…" XD Claro, a nadie se le ocurriría hacerle un rapado al cero a 1 millón de hectáreas de monte!!!!

    La manera lógica de de expresarlo sería: ¿qué zonas hay que desbrozar para minimizar el impacto de los incendios? ¿Cuánto cuesta? ¿Cuánta energía produciríamos con lo desbrozado? ¿A cuánto la venderíamos? Y ahora es el momento que esperabas, pregúntate: ¿Salen las cuentas?

    Estoy de acuerdo contigo en muchas cosas. El fuego fue herramienta de trabajo imprescindible desde que comenzó la agricultura y siempre existirán los incendios naturales, pero hoy en dia debemos pensar de otra forma. Lo que arde en el monte es dinero.

  • Anónimo

    14 noviembre, 2014 at 01:35 Responder

    No me parece un articulo digno de alabar, deja mucho que desear, ya que solo se centra en las posibles consecuencias referidas al ser humano, cuando lo que de verdad preocupa sobre los incendios es la destrucción de flora y fauna en el planeta, si todos los incendios fuesen naturales perfecto, pero que porcentaje son naturales y cual provocado por el hombre?
    A mi mas que la casa de una persona, la cual esta construida en una zona arbolada, que primero dicha zona a tenido que ser talada, y por tanto con la consecuente destrucción de flora, me da pena, que mucha gente vea esto como natural, cuando el problema, es que nos estamos cargando el planeta, y no poco a poco, sino a pasos agigantados.
    Mas respeto hacia los bosques que son nuestro sustento de vida, sin flora, no hay fauna, sin fauna no hay hombre.
    PD ( también es cierto que incendios no muy severos, ayudan a la regeneración de bosques de manera rápida y abundante, pero cada vez, este tipo de incendios se produce con menos frecuencia)

    Pensad en las causas y lo que estamos perdiendo y destruyendo, por mera avaricia.

  • Anónimo

    6 mayo, 2015 at 19:45 Responder

    Yo también soy gallego y técnico forestal y secundo lo que ha dicho Miguelangel. Pero tengo que matizarlo. La intensidad de gestión de masas de eucalipto en Galicia varía mucho en función de la zona y de, fundamentalmente, el tipo de propiedad. Las plantaciones más productivas sobre montes vecinales gestionados por empresas grandes no tienen nunca incendios (concretamente la Mariña lucense). En cambio las plantaciones privadas en minifundios con una gestión mínima, que casi no dan dinero, son en las que más incendios se producen.
    Por supuesto, el bosque autóctono, excepto cuando es provocado, no posee apenas peligro de ignición natural en comparación con el eucaliptal.

  • Anónimo

    23 octubre, 2015 at 10:27 Responder

    Me gustaría aprovechar este foro en el que veo hay muchas personas profesionales sobre montes, para pediros vuestra opinión realista sin pensar en políticas ni otras historias, solamente sacar conclusiones y debatirlas y ver lo que creamos es mejor para nuestros montes.
    Vivo en la zona de pinares de Soria, y veo ( para mí con estupor) como se realizan las cortas matarrasa, incluso juntando varias, dejando una cantidad ingente de terreno descubierto, como consecuencia de esto, este pasado año, por la fuerza del viento y de la nieve, se han caído más del triple de lo que se tenia estipulado cortar,con las consiguientes cortas matarrasa, se están secando gran cantidad de humedales, prueba evidente de la disminución drástica de nuestros ríos, se han dado caso en esta zona de pueblos en los que cortaron cerca de la captación de el agua para el consumodel municipio y tuvieron que llevarles el agua en camiiones además , creo que con este sistema de cortas estamos quitando las mejores hogueras del monte, que algún día volverán a ser lo, pero pasando muchos años, no menos de veinticinco aproximadamente, el efecto sumidero de CO2 no se produce hasta que los pinos no tienen también esa edad, nos estamos cargando el turismo, tan beneficioso para esta zona, nos estamos cargando la caza que también nos proporciona buenos ingresos, y además está huyendo buscando otros hábitat, y visualmente, da pena ver esas calvas que duran tantos años hasta que se regeneran, y para colmo, la madera no vale nada, se paga menos que hace cuarenta años.
    Mi pregunta es: No seria mejor volver a entresacar la madera dejando el monte con su densidad, evitando pérdida de agua, fauna, micología etc. Ya sé que para el maderero no es rentable, es mejor meter una procesador a y arrasar de punta a punta de la corta como el que siega hierva. Y para nosotros el medio ambiente?. Destacar que con estas máquinas de tanto peso, quedan roderas de casi un metro, y que machacado el micelio de las setas, es muy improbable vuelvan a salir. Por favor opinar que creéis es mas conveniente para nuestros montes, esto, o entresacar. Gracias

  • Anónimo

    23 octubre, 2015 at 10:30 Responder

    Quise decir hongueras. No hogueras.

  • Anónimo

    23 octubre, 2015 at 10:38 Responder

    Se me ha olvidado preguntaros, si no seria mejor ver otra forma de explotar este recurso del monte, por ejemplo, resinando y evitar cortar tanto pino, una adecuada explotación micológica, con la consiguiente atracción turística, etc. Ver la forma de ni cortar tanto y sin sentido.

  • Felipe

    8 diciembre, 2015 at 09:31 Responder

    Como muchos otros comentaristas pienso que una zona de monte sin uso acaba incendiada. Aparte de repoblar con matorral como coscoja, o frondosas como carrascas se debe incentivar el uso comercial del monte ya sea como turismo, con caminos rurales como con extracción de madera.

  • xose pi

    12 marzo, 2016 at 01:00 Responder

    En Galicia solemos decir que LA NATURALEZA TODO LO PUEDE, tras años y años de incendios, pero….La Galicia verde húmeda y fértil se acaba!!!
    El litoral ATLÁNTICO y el INTERIOR de las provincias de Coruña y Pontevedra están tomados por los EUCALIPTOS. Ourense en la salida hacia Madrid por la autovía, sigue el mismo camino.
    Lugo, me faltan datos observacionales.
    El domingo pasado me vine de Ferrol hasta casi Coruña por carretera y… meeeu deus!! Hacía años que no iba por esa carretera y… me FALTÓ VER LOS KOALAS!!
    El legado de los abuelos y bisabuelos, vendido por 4 duros a ENCE o arrancado para pasto para las vaquiñas!!
    En otros 60 años que les han firmado a la Celulosa y con las granjas de leche en la ruína… SE ACABÓ!! La peña está contrarreloj, cortando a toda velocidad las carballeiras y soutos de castañis para plantar eucaliptos sin que nadie lo controle, antes de que entren modificaciones en Ley de Montes que restringen la especie de eucalipto de crecimiento más rápido y adecuado al litoral.
    Antiguamente limpiaban el monte los animales y el pastoreo. Quien mantiene hoy una granja trashumante?
    Si les pagasen a los paisanos por criar animales que fuesen limpiando, solucionado limpieza y repoblación de población el despoblado y envejecido rural!!
    Un rebaño de ovejas, vacas o caballos, limpian en un año decenas de hectáreas de montes llenos de maleza.
    Recuerdo los montes de A Curota con los caballos sueltos, limpitos, con pasto en los pinares. Era un paisaje único!

    Puedo vaticinar que este verano, GALICIA VA A ARDER POR LOS 4 COSTADOS. Me muevo bastante por el monte y está toooooooodo sin limpiar, hecho una mierda. Como seque todo eso… PÓLVORA PURA!!!

    http://blogueiros.axena.org/2013/09/06/incendios/

  • xose pi

    12 marzo, 2016 at 01:03 Responder

    Felicito a autor de este interesantísimo artículo y os recomiendo este otro de un estilo similar e info muy interesante:

    http://blogueiros.axena.org/2013/09/06/incendios/

  • xose pi

    12 marzo, 2016 at 01:11 Responder

    Felicito a autor de este interesantísimo artículo y os recomiendo este otro de un estilo similar e info muy interesante:

    http://blogueiros.axena.org/2013/09/06/incendios/

  • xose pi

    12 marzo, 2016 at 01:11 Responder

    En Galicia solemos decir que LA NATURALEZA TODO LO PUEDE, tras años y años de incendios, pero….La Galicia verde húmeda y fértil se acaba!!!
    El litoral ATLÁNTICO y el INTERIOR de las provincias de Coruña y Pontevedra están tomados por los EUCALIPTOS. Ourense en la salida hacia Madrid por la autovía, sigue el mismo camino.
    Lugo, me faltan datos observacionales.
    El domingo pasado me vine de Ferrol hasta casi Coruña por carretera y… meeeu deus!! Hacía años que no iba por esa carretera y… me FALTÓ VER LOS KOALAS!!
    El legado de los abuelos y bisabuelos, vendido por 4 duros a ENCE o arrancado para pasto para las vaquiñas!!
    En otros 60 años que les han firmado a la Celulosa y con las granjas de leche en la ruína… SE ACABÓ!! La peña está contrarreloj, cortando a toda velocidad las carballeiras y soutos de castañis para plantar eucaliptos sin que nadie lo controle, antes de que entren modificaciones en Ley de Montes que restringen la especie de eucalipto de crecimiento más rápido y adecuado al litoral.
    Antiguamente limpiaban el monte los animales y el pastoreo. Quien mantiene hoy una granja trashumante?
    Si les pagasen a los paisanos por criar animales que fuesen limpiando, solucionado limpieza y repoblación de población el despoblado y envejecido rural!!
    Un rebaño de ovejas, vacas o caballos, limpian en un año decenas de hectáreas de montes llenos de maleza.
    Recuerdo los montes de A Curota con los caballos sueltos, limpitos, con pasto en los pinares. Era un paisaje único!

    Puedo vaticinar que este verano, GALICIA VA A ARDER POR LOS 4 COSTADOS. Me muevo bastante por el monte y está toooooooodo sin limpiar, hecho una mierda. Como seque todo eso… PÓLVORA PURA!!!

    http://blogueiros.axena.org/2013/09/06/incendios/

  • Anónimo

    16 marzo, 2016 at 10:19 Responder

    Totalmente de acuerdo, con el artículo. Los montes tienen la necesidad de ser gestionados, aplicando sobre ellos la selvicultura pertinente por tal de manterlos y perpetuar su vida. Es cierto que muchas especies forestales mediterráneas son resistentes y otras resilientes al fuego, pero podemos evitar llegar a este punto por razones económicas (la extinción es carísima), ecológicas (perdidas de especies de flora y fauna) y ambientales (problemas de erosión), sin mencionar las posibles víctimas humanas y las pérdidas materiales, así como el estrés que, un incendio conlleva. Esta es la manera de minimizar el riesgo de incendio, dando también, una renda dineraria y mejorando la estructura para fines de recreo y demás.
    La Gestión Forestal Sostenible y la Ordenación de los montes (planificación forestal) son herramientas necesarias y muy interesantes, ya no solo desde el punto de vista preventivo y económico, sino también, desde el punto de vista del cambio climático ya que los montes permiten una fijación de carbono, que hoy en día creo que es una de las soluciones para paliar este gran problema mundial.
    Así que lo ideal pasa por una gestión ordenada y sostenible de los montes, con mas prevención, y de bien seguro que no hará falta tanto dinero para la extinción!
    Saludos!!

  • Pau

    16 marzo, 2016 at 10:46 Responder

    Hola, en respuesta a tu pregunta lo menos estresante para el medio ambiente, y sacar de igual forma madera, sería hacer un cambio en el tratamiento de regeneración. Pasando de la corta a hecho (la que usted comenta que se lleva a cabo) a un método menos radical, como sería el aclareo sucesivo.
    Le tengo que decir, que en defensa a las cortas a hecho en Soria, lo que se lleva a cabo son cortas por fajas, mayoritariamente. Estas cortas parecen drásticas al principio pero en pocos años el monte regenera con los arboles de alrededor o se repuebla. Por lo que hace la maquinaria el monte ni se lo nota, ya que en un año han desaparecido la mayoría de las roderas y ambientalmente tiene el punto positivo que da lugar a especies de lugares abiertos ya sea de flora o de fauna (de estas, especies cinegéticas que pueden ser interesantes para los cazadores).
    Está claro que no es una ciencia exacta y lo que es bueno para unos no lo es tanto para otros. Lo que si es necesaria una gestión forestal. I una gestión forestal tiene sus fases de igual forma que tiene sus fases la misma sucesión natural, que en sus fases iniciales favorece más a unas especies y es más estresante por otras y a medida que pasa el tiempo se invierte y entran otras de más tolerantes a la sombra y a espacios cerrados etc..
    Saludos!

  • xoan

    28 julio, 2016 at 20:03 Responder

    Como cojones se produce un incendio sin la presencia del hombre. Ha intentado usted hacer fuego alguna vez? sabrà lo dificil que es, con vegetales verdes, vivos, es prácticamente imposible ni con una garrafa de gasolina, la gasolina arderá en pocos minutos y de fuego nada de nada, el 100% de los incendios son provocados y poniendo mucho empeño, por cierto, con algún artefacto elaborado, he oido ablar de manojos de velas, por ejemplo, a lo mejor con un saco de los que se usan para prender barbacoas, no tengo ni idea. Lo de la colilla o el cristalito da risa…No se si usted es investigador pero pero es bastante fácil de exprerimentar: unos matojos y unas ramas recien cortadas y a tratar de prenderle fuego.

  • causas-consecuencias

    30 noviembre, 2016 at 06:36 Responder

    Muchos de los incendios se deben a la dejadez de los que lo disfrutamos pero son los menos. La mayoría se deben a la especulación y el propósito de que por medio del incendio aquellas tierras que quedan estériles
    por años puedan transformarse de terreno forestal a terreno urbanizable. Si las leyes lo permiten solo se requiere un fosforo y muy pocos escrúpulos para que personajes que se hacen con el poder puedan enriquecerse fácilmente
    Si seguimos asi solo provocamos la deforestación y eso es el principio de la desertización. Si no paramos eso seremos los que luego lo padeceremos. Ver más en
    http://causas-consecuencias.com/causas-de-los-incendios/

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