Nuevos datos sobre la relación entre clima y superficie quemada

Cuando a finales del pasado mes de agosto escribí la entrada sobre los mitos en los incendios forestales, desde luego no me imaginaba la repercusión que iba a tener. Así que aprovecho para volver a daros a todos las gracias por la cantidad de visitas y los más de 70 comentarios, la mayoría de ellos de altísima calidad.
Precisamente uno de los temas que se me cuestionaba en los comentarios era que minimizara la relación entre los recortes y la enorme superficie afectada por los incendios este año. Ya aclaré en su momento que nada más lejos de mi intención que despreciar la importancia de dichos recortes o justificarlos de ninguna manera, sólo exponía que no considero que hayan sido determinantes en lo que ha ocurrido este año. Pero esto es una opinión, y sin duda necesitaríamos analizar datos de más años para poder sacar conclusiones. Y desde luego, como ya decía allí, lo que no me parece adecuado – y me sigue sin parecer – es obviar lo que los datos nos enseñan, y es que, por encima de recortes o de otro tipo de causas, el principal factor que determina la superficie quemada cada año es el clima. Y este año, también.

Con el fin del año hidrológico (que va de octubre a septiembre), las agencias meteorológicas de cada autonomía han publicado informes describiendo las características climáticas del año y/o del verano. Como ejemplo, vamos a fijarnos en tres regiones: Cataluña – donde vivo -, la Comunitat Valenciana – donde se ha producido los incendios más devastadores y la que mayor superficie quemada ha tenido este año – y Galicia, donde históricamente más incendios hay cada año.
En las dos primeras ha sido un verano bastante malo, incluso dramático en la segunda, con una superficie quemada sensiblemente superior a la media y varios Grandes Incendios. Veamos cuál ha sido su clima durante este verano:

 

Anomalies de pluviometria en el trimestre juny-agost respecte al mateix període del 1971-2000. Els colors més foscos corresponen a les zones proporcionalment més seques. El marró fosc equival a menys d
Anomalias de pluviometría (lluvia) en el verano (junio-agosto) respecto a la media del mismo periodo entre 1971 y 2000 en Cataluña. Los valores son el porcentaje respecto a la media
Anomalies de temperatura en el trimestre juny-agost respecte al mateix període del 1971-2000. Els colors més foscos corresponen a les zones proporcionalment més càlides. / Imatge: Aemet
Anomalias de temperatura en el trimestre junio-agosto (en ºC) respecto al mismo periodo 1971-2000 en Cataluña

Anomalias de pluviometría (lluvia) en el verano (junio-agosto) respecto a la media del mismo periodo entre 1971 y 2000 en la Com. Valenciana. Los valores son el porcentaje respecto a la media

 
El verano meteorológico en Cataluña ha sido el tercero más seco y el cuarto más cálido de los últimos 70 años (con una temperatura 1.8ºC superior a la media entre 1971 y 2000 y unas precipitaciones que apenas han sido el 54% de la media). Por su lado, el año hidrológico en la Comunitat Valenciana ha sido el más seco de los ultimos 12 años, y en concreto el verano fue especialmente cálido y seco (2,2 ºC mas que la media y precipitaciones un 60% inferiores), considerándose como el segundo verano más cálido desde 1950.
 
Galicia representa el caso contrario. Desde hace muchos años es siempre la Comunidad Autónoma con mayor número de incendios, y habitualmente es también donde mayor superficie se quema. Y sin embargo éste ha sido un verano relativamente tranquilo, con una superficie quemada sensiblemente inferior a la media. Echemos un vistazo a su clima de este verano:
Anomalias de pluviometría (lluvia) en el verano (junio-agosto) respecto a la media del mismo periodo entre 1971 y 2000 en Galicia
Anomalias de temperatura en verano (junio-agosto) respecto a la media del mismo periodo entre 1971 y 2000 en Galicia

 

Como vemos, el verano gallego ha sido el más frío de los ultimos 34 años, con una temperatura media de 17,7ºC, inferior a la media en todo el territorio y con precipitaciones similares o superiores a la media.

En definitiva, que estos tres ejemplos por supuesto no constituyen tendencia, pero sí sirven para remarcar, una vez más, que antes de hacer un análisis de causas y tendencias en los incendios forestales no podemos olvidar el efecto del clima

Y esto nos lleva a otro de los temas que no tocamos en la primera entrada: evidentemente, con las previsiones de cambio climático que se manejan para toda la cuenca mediterránea (mayores temperaturas, sobre todo en verano, y precipitaciones similares o algo inferiores) la sequía y el riesgo de incendio no puede sino aumentar. Y por supuesto, habrá que tenerlo en cuenta.


2 Comments

  • Mario

    4 octubre, 2012 at 16:41 Responder

    Desde luego, es realmente loable tu habilidad (y ganas) de explicar los incendios de esta manera tan clara.
    Se me ocurren otros factores a tener en cuenta y sobre los que se podría analizar su influencia en la superficie quemada:
    Incendios forestales históricos (por ejemplo, desde 1800)
    Superficie pública respecto superficie privada, o mejor, superficie realmente gestionada respecto no gestionada
    Superficie arbolada fruto de colonización desde 1950
    Afluencia de personas al bosque para uso recreativo

  • Multivac

    4 octubre, 2012 at 19:17 Responder

    Gracias Mario,
    muy interesantes todas, aunque quizá algo difíciles de testar por falta de datos, ¿no?. Más que gestionada vs no gestionada, así en plan binario, habría que mirar el tipo de gestión, que no todo es lo mismo como sabes de sobra.

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