Mitos y verdades sobre el estado de los bosques europeos

Los que me leéis habitualmente sabéis que en este blog preocupa la divulgación forestal y que varias veces he comentado tener la percepción de que la visión de los bosques por la mayor parte de la sociedad no se corresponde a la realidad. De hecho, ya le dedicamos una entrada a hablar de los mitos y verdades sobre los incendios forestales, entrada que se convirtió en la más vista en la historia del blog.
Pues bien, hace unas semanas llegó a mis manos un informe elaborado a peticion de la Comisión Europea y que tenía como objetivo pulsar la valoración de los europeos sobre los bosques, su importancia y estado de conservación, para contribuir a diseñar las estrategias de comunicación de este organismo. El informe lleva por título  “Shaping forest communication in the European Union: public perceptions of forests and forestry”. No me voy a extender con detalles sobre la metodología, sólo diré que los resultados se basan en más de 11000 encuestas telefónicas a ciudadanos de los 27 países miembros de la UE. Podéis encontrar el informe completo, con la metodología detallada y resultados por regiones y países, en esta web.
Estos días de vacaciones he tenido algo de tiempo para leer el informe y aunque es algo viejillo, de 2009, los resultados son bastante claros y siguen siendo válidos hoy en día, y confirman alguno de los aspectos que comentaba: hay muchos falsos mitos y creencias erróneas sobre la situación de los bosques y del sector forestal en Europa, y más aún en España.
El estado de los bosques

 

Una de las conclusiones más claras del estudio me reafirma en una sensación que ya he comentado alguna vez por aquí, y es que la gente percibe la condición general de los bosques europeos como mucho peor de lo que realmente es. Más del 59% de los encuestados considera que la superficie forestal de su país está disminuyendo, cuando la realidad es que en las últimas décadas está aumentando a un ritmo del 0,8% por año de media en Europa. En España está visión negativa es aún mayor, y hasta el 70% de los ciudadanos encuestados afirma que la superficie forestal española disminuye (y un 37,2% cree que disminuye mucho), mientras que sólo el 9% piensa que aumenta (cosa que hace a un ritmo de más del 1% anual). De la misma manera, la mayor parte de la población piensa que la biodiversidad está disminuyendo alarmantemente en los bosques europeos, si bien los datos apuntan a una estabilización, en parte debido a que las prácticas selvícolas cada vez tienen más en cuenta estos aspectos, fomentando la diversidad de especies y estructuras en los bosques.

En la mayor parte de los países desarrollados, la superficie forestal está en aumento

¿Y cuáles son las causas de esta falsa percepción? Pues el estudio no se moja demasiado en la interpretación de los resultados, pero sí apunta a que la mayor parte de las noticias sobre bosques que aparecen en los medios hacen referencia a cuestiones como la deforestación tropical, las talas ilegales o la extinción de especies, cuestiones que el ciudadano medio parece asimilar como ciertas en Europa, aunque no lo sean.

Por otro lado, esta visión tan negativa de los bosques parece ser mayor en zonas urbanas que en las rurales: la proporción de ciudadanos que considera que la superficie de bosque es estable o aumenta es hasta 10 puntos porcentuales mayor para los habitantes de zonas rurales que para los que viven en ciudades de más de 500.000 habitantes. Posiblemente, éstos últimos perciben una realidad más negativa por la mayor fragmentación que sufren los bosques cercanos a zonas urbanas, que les hace pensar que la situación es la misma para todos los bosques.

 

El papel multifuncional del bosque, el gran
olvidado en esta encuesta

La importancia de los bosques

La mayor parte de los ciudadanos encuestados consideran la preservación de la biodiversidad como uno de los principales beneficios de los bosques, seguido por la protección frente al cambio climático y los desastres naturales. Hasta el 90% de los encuestados estarían dispuestos a que se intensifique la gestión de los bosques para asegurar estos servicios. Sin embargo, se dio mucha menos importancia (menos que la esperada por los expertos) al uso recreativo de los bosques, y muy poca a su función como fuente de recursos. En consecuencia, más del 60% de la población considera que se debería reducir la gestión encaminada a la producción de madera y biomasa. 

Pero en esto también se vieron diferencias según edades y ruralidad: los mayores de 55 años y los habitantes de zonas rurales parecen dar más importancia a los bosques como fuente de recursos, mientras que entre la población joven y urbana predomina la preocupación por la diversidad y la visión más negativa de la explotación de recursos. Sorprendentemente, nada se preguntaba en la encuesta sobre el papel multifuncional de los bosques, su capacidad para dar respuesta a varios de esos objetivos al mismo tiempo.

 

Principales amenazas

Preguntados por las principales amenazas que sufren actualmente los bosques, casi el 60% cita los incendios forestales en primer lugar, y la proporción se va a más del 83% en el caso de ciudadanos del sudoeste de Europa. No es ninguna sorpresa, los incendios afectan anualmente a decenas de miles de hectáreas, y ya hemos hablado aquí de la atención que reciben en los medios. Lo que sí sorprende más es que la gestión forestal y las cortas sean citados como la segunda mayor amenaza para los bosques europeos, aunque los datos indican que las operaciones y actividades forestales que supongan una alteración en la salud y vitalidad del ecosistema forestal afectan a menos del 0,3% de la superficie.
Y si en lugares con una selvicultura muy intensiva como Escandinavia o Centroeuropa se podría entender más esta visión negativa de la gestión forestal, en España más del 50% de los encuestados la cita como uno de los 2 principales problemas de los bosques. Precisamente aquí, donde las cortas suponen menos de un 30% de la posibilidad (el crecimiento anual en volumen), donde la explotación intensiva se reduce prácticamente a las plantaciones de pino radiata y eucalipto de la cornisa Cantábrica, donde más del 90% de los bosques se regenera naturalmente (sin recurrir a plantaciones) y donde los daños por actividades forestales son incluso inferiores a la media.
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Afortunadamente, imágenes como éstas no se dan en la Unión Europea

 

En cambio, otras de las actuales amenazas de los bosques (tormentas, plagas y enfermedades, especies invasoras) apenas son citadas como fuente de problemas, pese a que los datos indican que su incidencia es alta y va en aumento. Como ejemplo, se estima que las plagas y enfermedades afectan en el suroeste de Europa hasta al 10% de la superficie forestal (mucho más que los incendios), y las tormentas a más del 4%. Sin embargo, apenas reciben cobertura mediática, lo que seguro contribuye a su escaso conocimiento por parte de la gente. Una vez más, los habitantes de zonas rurales parecen ser más conocedores de la realidad del bosque, y hasta el 17% citan las tormentas y las plagas y enfermedades como amenazas importantes para los bosques, frente al 7% de los habitantes de zonas urbanas.

El cambio climático y los bosques

Otro de los resultados interesantes es la constatción de que la preocupación sobre el cambio climático va en aumento respecto a anteriores informes, y ya más del 80% de los ciudadanos de la UE piensan que los bosques pueden jugar un papel importante en la lucha contra este proceso. Sin embargo, hasta el 65% de los españoles considera que un mayor uso de la madera como elemento de construcción o como fuente de energía no contribuiría para nada – o incluso podría ser negativo – a la hora de combatir el cambio climático, un porcentaje bastante inferior al de otras zonas de Europa como Escandinavia o Centroeuropa.

Conclusiones

Como he dicho antes, el informe se limita a exponer los datos y no se moja demasiado en cuanto a interpretaciones. Lo que expongo aquí es por tanto mi visión, y estaré encantado de que dejéis un comentario con vuestras impresiones si no estáis de acuerdo.
A mi juicio, queda claro que una gran parte de la población muestra aprecio e interés por los bosques, pero parece que está muy arraigada, y más aún entre la población joven y urbana, lo que en algunos foros se ha llamado la visión del bosque como “museo”: se valora y se exige que esté ahí, que haya bosque, pero se ve con malos ojos cualquier tipo de intervención humana y/o obtención de recursos, y sigue habiendo un rechazo muy alto al uso de la madera. Teniendo en cuenta que la mayor parte de la gente considera que la superficie forestal está disminuyendo y que una de las principales causas son las cortas, se entiende esta postura. Esta visión, más predominante entre la población joven y urbana, se puede deber  a un escaso conocimiento de la realidad del bosque y, sobre todo, a que las noticias sobre bosques hablan, como ya hemos dicho, casi exclusivamente de deforestaciones y talas ilegales. Se hace necesario, por tanto, insistir en la realidad del bosque europeo (y español).

 

Lo que sí me llama poderosamente la atención es que se valore tanto el papel de los bosques frente al cambio climático, y sin embargo se desconozca – o no se valore – el papel del uso de la madera en esta lucha. Y en este caso sí que creo que es consecuencia de que no se explica suficientemente bien como funciona la absorción y fijación de carbono por parte de los árboles.
La fotosíntesis, ¡qué invento!
Efectivamente, los árboles, al crecer, absorben grandes cantidades de CO2 de la atmósfera, que acumulan fundamentalmente en forma de madera, y por eso se habla a menudo de los bosques como sumideros de carbono. Sin embargo, pocas veces se habla de que este CO2 no se fija en la madera de manera indefinida, sino que se libera de nuevo a la atmósfera cuando la madera se destruye (se quema, se pudre, etc.). Por lo tanto, un mayor uso de la madera como elemento de  construcción supone fijar este carbono durante más tiempo y reducir el uso de otros materiales cuya producción supone emisión de CO2 – además de tratarse de un recurso renovable – y por tanto puede contribuir a la reducción de los niveles de CO2 atmosférico.
Uno de los intentos de concienzación de los
beneficios del uso de la madera.
Descargar el libro (PDF, 7MB)
Respecto al uso de la biomasa como fuente de energía, es evidente que aquí la madera se quema y el proceso supone por tanto liberación de CO2, pero en cualquier caso supone una fuente de energía más neutral en cuanto a emisiones (y mucho más sostenible) que el uso de combustibles fosiles (cuya quema supone liberar en un instante el carbono acumulado durante siglos).
En definitiva, si lo que se pretende desde el sector forestal es desmontar la supuesta incompatibilidad entre obtención de recursos y conservación de la naturaleza, creo que queda patente que el mensaje, por la razón que sea, no está llegando. Hay que insistir, a mi juicio, en la idea de que la madera no sólo es un recurso sostenible, sino que su uso contribuye a la conservación de los bosques y a la lucha contra el cambio climático.

En cualquier caso, queda mucho trabajo por hacer.

ACTUALIZACIÓN: tanto en los comentarios que me habéis dejado aquí como en Twitter veo que muchos insisten (insistimos) en la necesidad de que el mensaje de la sostenibilidad del uso de la madera llegue al gran público. Creo que todos podemos estar más o menos de acuerdo, pero esta entrada pretendía ir un poco más allá, quizá no me he explicado del todo. La cuestión es que los datos nos dicen que ese mensaje no está llegando, y menos aún en España. Por tanto, creo que debemos hacer la reflexión de si hay algo que esté fallando o si se debe cambiar algo en la política de comunicación, porque hay que asumir que quizá insistir no basta. ¿Qué pensáis al respecto?

10 Comments

  • Jaime

    7 diciembre, 2012 at 09:26 Responder

    Pues sí, parece que aprovechar un recurso que se obtiene principalmente con energía solar y agua de lluvia es un crimen…de todas formas creo que la percepción en los últimos años está cambiando a mejor, gracias en parte a que algunas ONG's (esos grandes altavoces que habría que continuar fundamentando con información técnica) se están quitando la venda del fundamentalismo y empiezan a ver la necesidad de la gestión forestal sostenible…

  • Confemadera Galicia

    7 diciembre, 2012 at 10:19 Responder

    Interesante análisis y por ello lo compartimos. Y añadiríamos que es responsabilidad de todos poner en valor ante las nuevas generaciones el patrimonio forestal que representan los montes desde tres perspectivas: medioambiental, social y económica.

  • Multivac42

    7 diciembre, 2012 at 11:01 Responder

    #Jaime: estuve a punto de meter alguna referencia a los grupos ecologistas, pero al final no lo hice para que no me quedara demasiado largo. Personalmente creo que han sido parte del problema, al no distinguir convenientemente en sus campañas entre los casos de la Amazonía o el bosque boreal y los de aquí (cómo olvidar aquellas campañas contras las cortas a hecho, como si aquí se arrasaran decenas de hectáreas). Sin embargo, se pueden convertir en parte importante de la solución. Como bien dices, son grandes altavoces, tienen mucha experiencia y saben hacer muy bien las cosas en cuanto a comunicación, y el mensaje que ellos transmiten, por lo que sea, llega más. Por eso es tan buena noticia que grupos como WWF o Greenpeace hayan abandonado esa postura tan radical y defiendan ahora un uso sostenible de los bosques. Ya le dediqué una entrada a M.A. Soto, de Greenpeace, tras quedarme gratamente sorprendido de oirle decir que había que desterrar el mito de la malvada motosierra. Esperemos que sigan en esa línea.

    #Confemadera: gracias por comentar y difundir. Tenéis mucha razón, pero de todas formas, como digo en la entrada, parece que el mensaje no acaba de llegar a una buena parte de la población, así que este informe puede ayudar a dar algunas pistas del porqué. Además de insistir en el mensaje, no está de más una reflexión de si se está haciendo algo mal.

  • Noticias Forestales

    7 diciembre, 2012 at 11:29 Responder

    Gracias por compartir tus valoraciones, y como siempre, tan acertadas.

    Necesitamos que una gran parte de la sociedad sea consciente de la realidad de nuestros bosques y que un uso de ellos no implica su desaparición sino todo lo contrario.

    Un saludo.

  • Multivac42

    8 diciembre, 2012 at 15:55 Responder

    Gracias a tí por comentar. Parece que todos estamos de acuerdo en que el mensaje de la sostenibilidad del uso de los bosques, pero viendo los resultados de la encuesta, creo que debemos hacernos las siguientes reflexiones: ¿Y por qué el mensaje no ha llegado? ¿Por qué en España parece que esta falsa concepción del mal estado de los bosques es donde está más arraigada? ¿Y por qué es donde más rechazo hay al uso de la madera? ¿Hay algo que se esté haciendo mal o es sólo cuestión de insistir?

  • jmgc

    11 diciembre, 2012 at 10:26 Responder

    Yo el problema lo veo mucho más abajo. Para mí el problema estaría en la educación de nuestros niños. Si puedes ver un libro de texto de ciencias ya desde primaria te sorprenderá comprobar que cortar un árbol está fatal y que lo mejor es dejarlos sin tocar, como bien dices, en "plan museo". Con este tipo de cosas no me sorprende nada que los jóvenes urbanos piensen como piensen.

  • CRV

    14 diciembre, 2012 at 10:34 Responder

    Me parece que esta entrada parte de un error de base, que es asimilar bosques a plantaciones forestales. A partir de ahí todas las cifras se vienen abajo. Puede que los cultivos forestales estén en expansión, pero dudo mucho que puedas decir lo mismo de los bosques.

  • Multivac42

    16 diciembre, 2012 at 14:16 Responder

    CRV: gracias por comentar, pero me temo que estás equivocado. En primer lugar, porque das por hecho que se parte de una asimilación entre plantaciones y bosques que en ningún momento he hecho. Es cierto que los datos de superficie arbolada que he dado son globales, pero si lo consideramos por separado las cifras no se vienen abajo como dices: la superfice de bosque en Europa está aumentando, y en España aún más, en gran parte por el abandono de tierras agrícolas y ganaderas en zonas rurales.

    jmgc: creo que llevas bastante razón con lo que dices. Por eso son importantes, creo yo, iniciativas como el programa Brotes de PROFOR, de divulgación del bosque en las escuelas

  • CRV

    17 diciembre, 2012 at 19:15 Responder

    Gracias por contestar Multivac42. ¿Me podrías decir cual es el origen de esos datos y donde pueden consultarse? Lo que dices no me cuadra con lo que veo, así que… que hablen los números. Gracias.

  • Multivac42

    17 diciembre, 2012 at 22:19 Responder

    CRV: los datos que he usado en esta entrada proceden del informe State of Europe's Forests 2011, elaborado también para la Comisión Europea. Es un tocho de documento (344 páginas) pero hay un montón de datos sobre el estado de los bosques desde muchos puntos de vista. La parte de superficies está al principio, y muestra que España es el país donde más ha aumentado la superficie boscosa. Más adelante habla de las plantaciones y se ve que han aumentado un poco en los últimos 20 años, pero la superficie de bosques "naturales" lo ha hecho mucho más. Además de esto, los datos del Inventario Forestal Nacional también muestran que casi todas las especies están en expansión, y ¡sorpresa! más las frondosas (robles, quejigos, encinas, haya) que las coníferas. Y en este blog ya hice un poco de autobombo al hablar de un artículo en el que participé sobre la expansión del pino negro en el Pirineo y sus causas.

    Depende de dónde vivas entiendo que puedas tener una percepción distinta, pero como bien dices lo que importan son los datos, y me parece que son bastante claros.

    Un saludo!

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