Nuevas evidencias de la expansión del bosque en España y sus causas

Hace unas semanas publicábamos por estos lares una entrada sobre la percepción que se tiene en Europa, y más en concreto en España, sobre los bosques, y os comentaba cómo ésta percepción (deforestación, pérdida de superficie forestal, grandes talas) no se corresponde con la realidad. En los comentarios alguien me pedía datos (y hacía muy bien), ya que no se acababa de creer que el bosque se expandiera, y yo le remití a informes de la UE y al Inventario Forestal Nacional. Pero hoy traigo material fresco al respecto. Bueno, fresco no, fresquísimo.
En concreto, se trata de un artículo titulado “Mapping syndromes of land change in Spain with remote sensing time series, demographic and climatic data” y es tan fresco que, de hecho, aparecerá en el próximo número de la revista Land Use Policy. En él, investigadores de la Universidad de Trier (Alemania) analizan los principales cambios en la cubierta vegetal que ha habido en España en los últimos 25 años, usando imágenes de satélite. Y creo que los resultados son bastante interesantes, ya que no sólo aportan nuevos números y datos, a escala nacional, al debate de la expansión del bosque, sino que además intentan definir las causas que están detrás de estos cambios observados.
Los usos del suelo en España en 1990, según las categorías CORINE. Fuente: Stellmes et al. (2013)
Resumiendo, lo que han hecho los autores es calcular la variación del NDVI, desde la entrada de España en la UE (1986) hasta la primera gran reforma de la PAC (2005), a una resolución espacial de un kilómetro. El NDVI (Normalized Difference Vegetation Index) es un índice que se utiliza comúnmente para evaluar el vigor de la vegetación, y que se calcula de la siguiente manera:

NIR y VIS son la reflectancia para longitudes de onda del infrarrojo cercano (near infrared) y del visible, respectivamente. El NDVI oscila entre -1 y 1, y cada tipo de cubierta del suelo tiene un valor característico. Así, el NDVI del agua es siempre negativo (absorbe más luz en el infrarrojo que en el visible), el de rocas y tierra desnuda es cercano a 0 y el de la vegetación es siempre mayor que 0. Pero el NDVI nos permite hilar más fino que eso. Para realizar la fotosíntesis, las plantas absorben luz en el espectro visible, pero en cambio reflejan la mayor parte de la radiación infrarroja que reciben (ya que no posee suficiente energía por fotón como para sintetizar moléculas orgánicas y absorberla sólo supondría recalentar los tejidos). El resultado es que la señal que reflejan las zonas cubiertas de vegetación estará “empobrecida” en radiación de longitud de onda visible, y por tanto cuanto mayor sea la actividad fotosintética mayor será el valor del NDVI. Esto es lo que hace tan interesante a este índice, ya que permite identificar cambios en el estado de la vegetación: cambios de tipo de cultivo, de especie, de biomasa o, incluso, de estado sanitario de la vegetación.
Evolución del NDVI en los montes españoles entre 1986 y 2005. Stellmes et al. (2013)
Pero dejemos la metodología y vamos a la chicha, a los resultados. Los autores han separado para su análisis las zonas cultivadas y naturales, pero por simplicidad y dada la temática de este blog, nos centraremos en estas últimas. Como podéis ver en la imagen de arriba, no queda demasiado lugar para las dudas: en la mayor parte de las áreas naturales (que podríamos asimilar al concepto forestal de “monte”) se observa un incremento significativo de biomasa, mientras que las disminuciones se dan sólo en algunas zonas puntuales, sobre todo en la Cataluña central (ver el punto b en el mapa de arriba). Además, los autores también distinguen una categoría perturbaciones, definida por zonas sin una tendencia clara pero con una alta variabilidad en los valores de NDVI, que afecta sobre todo a la parte más occidental de España (Extremadura y oeste de Sierra Morena) y a algunas zonas de las sierras de Valencia. Parece claro por tanto que el NDVI confirma lo que otras fuentes de datos ya indicaban: que el bosque español se encuentra en expansión, y que la deforestación es un fenómeno muy puntual, casi anecdótico. Pero hasta aquí el análisis del qué ha pasado. Pasemos ahora al por qué.
Porque los autores no se han quedado aquí, sino que han buscado identificar las causas de estos cambios en la cubierta vegetal. Y para ello han cruzado la información de evolución del NDVI con una serie de capas temáticas: la serie mensual de precipitaciones (1970-2000), los cambios de uso del suelo entre 1990 y 2006 según la clasificación CORINE y los cambios en densidad de población a nivel municipal. Y con todo ello, y conociendo además los principales procesos socioeconómicos que han ocurrido en España en las últimas décadas, esta es el mapa que han elaborado:

 

Los principales cambios en la cubierta vegetal y sus causas, según Stellmes et al. (2013)
Como veis, la expansión de arbustos y bosques (verde oscuro), que es el proceso dominante, se asocia fundamentalmente con disminuciones importantes en la densidad de población. Y esto contrasta con el otro gran proceso que se observa: el aumento de productividad de las principales zonas agrícolas (verde claro), incluidos importantes cambios de secano a regadío en los valles del Duero y el Ebro (azul). En realidad todo forma parte del mismo proceso: una industrialización de la agricultura en los terrenos más favorables unido a un abandono de las zonas marginales (sobre todo de montaña) por su pérdida de competitividad y la migración en masa de zonas rurales y de montaña a zonas más llanas e industriales. Es decir, el famoso “éxodo rural” que en España se dio sobre todo a partir de los años 50 del siglo XX.
Las zonas de reducción de biomasa de las que antes hablábamos corresponden fundamentalmente al efecto de los incendios forestales. En concreto, la gran mancha de Cataluña se debe a los grandes incendios de 1994 y 1998, que afectaron respectivamente a más de 40.000 y 20.000 hectáreas. Y respecto a esas zonas de variabilidad del NDVI que se observaban en el oeste español, resulta que muestran una alta correlación con las series mensuales de precipitación y que se observan también en cultivos de secano del valle del Duero y el Guadalquivir, así que estaríamos hablando de variabilidad en la productividad debida al clima, sobre todo a periodos de sequía. Y ya por último, destacar que las principales zonas de disminución de la productividad, tanto de zonas agrícolas como de montes, se encuentran en la costa de Levante y corresponden con las zonas de mayor desarrollo urbanístico de las últimas décadas.

En definitiva, que aunque quizá este estudio no diga nada que no supiéramos o al menos intuyéramos ya, sí supone un importante respaldo en forma de datos a mi cruzada personal por que quede claro que el bosque, en España, se está expandiendo, y que la deforestación de la que tan a menudo nos hablan en la tele no se corresponde en absoluto con la realidad de nuestros bosques.

Referencia

ResearchBlogging.orgStellmes, M., Röder, A., Udelhoven, T., & Hill, J. (2013). Mapping syndromes of land change in Spain with remote sensing time series, demographic and climatic data Land Use Policy, 30 (1), 685-702 DOI: 10.1016/j.landusepol.2012.05.007

15 Comments

  • Oriol

    27 diciembre, 2012 at 09:09 Responder

    Buena entrada … ahora haría falta saber si este incremento esta perdiendo fuelle …

  • fauna636

    27 diciembre, 2012 at 10:22 Responder

    Sería estupendo obtener también algún estudio que apoyara la percepción de que la escasez de grandes herbíboros y carnívoros en nuestros bosques son también causa de esa recuperación que, por otra parte, en estas circunstancias no es motivo para cantar victoria

  • Multivac42

    27 diciembre, 2012 at 17:45 Responder

    Oriol: es difícil de saber, ya que no hace demasiado que tenemos información. El primer IFN comparable es de hace 20 años, y con las imágenes de satélite pasa un poco lo mismo. Es de esperar que llegue un momento en que esta expansión o incremento baje el ritmo e incluso se estanque. De todas formas, algunos trabajos preliminares que hemos hecho con fotos aéreas de los años 50, 90 y actuales sí que parece que muestran que, al menos en el Pirineo, las tasas de colonización del bosque parecen ser similares, pero hará falta más tiempo para confirmarlo.

    fauna636: No es cuestión de cantar victoria, que el bosque se expanda tiene ventajas e inconvenientes. Lo que pasa es que está muy extendida la idea de que el bosque está en retroceso y que la deforestación es un problema serio en España, y como se que no es cierto y este estudio lo vuelve a demostrar, pues lo digo. Respecto a lo otro, no se si sería estupendo o no encontrar un estudio como el que dices, pero dudo mucho de que lo encuentres, sobre todo porque en los últimos 50 años no ha habido declive en el número de herbívoros, sino que de hecho las poblaciones de corzos, ciervos y jabalís están aumentando considerablemente.

    Gracias a los dos por comentar

  • fauna636

    27 diciembre, 2012 at 21:01 Responder

    Multivac42 Y me parece estupendo que lo digas… Pero por eso mismo, porque la expansion actual de la masa forestal tiene sus ventajas e inconvenientes, no deben ser estos datos motivo para cantar victoria. La falta de herbívoros en muchas zonas es un hecho por mucho que en otras se hayan recuperado respecto a los ultimos 50 años… un tiempo por cierto poco significativo para el bosque… Y la escasez de grandes carnívoros sigue siendo palpable por mucho que en algunos puntos concretos se hayan recuperado un poco el lobo o el oso. La foresta necesita variedad de animales que la puedan mantener a raya y en ese particular equilibrio de los ecosistemas. Pero esto se ignora sistematicamente…. Por eso seria estupendo tener estudios actualizados al respecto a los que poder hacer referencia.

    Gracias a ti por tus aportaciones siempre interesantes.

  • Oriol

    28 diciembre, 2012 at 22:04 Responder

    Yo he tenido cierta decepción con el IFN4, al menos en Illes Balears … suerte!!

  • Anónimo

    28 diciembre, 2012 at 22:17 Responder

    Acabo de descubrir este blog. Mi enhorabuena.

    Unas dudas; aunque las zonas boscosas estén en expansión, no significa que la desertificación esté retrocediendo. El suelo restante ¿sigue teniendo la misma "calidad"?
    Aunque la masa arbórea crezca, entiendo que no debe ser igual un bosque virgen que repoblaciones forestales artificiales.
    Cómo verás no soy técnico, ni siquiera entendido en la materia, pero me preocupan estas cuestiones. Agradecería alguna puntualización. Un saludo.

  • Multivac42

    28 diciembre, 2012 at 23:24 Responder

    Coño Oriol, no nos dejes así… ¿decepción? ¿por qué? ¿por el IFN4 en sí mismo o por qué has visto que la expansión se frena? Cuenta, cuenta…

    @Anónimo bienvenido y gracias por tu comentario. La desertificación (hablo de zonas no agrícolas) se produce cuando se pierde la cubierta vegetal en un terreno y, cuando llegan las lluvias, y más en zonas como el Mediterráneo donde a menudo son torrenciales, se producen importantes pérdidas de suelo por erosión. Y si se pierde el suelo, es muy difícil luego revertir esa situación. En ese sentido, el papel de la vegetación es sobre todo físico, a través de la fijación del suelo que producen sus raíces, que impiden que la lluvia arrastre el suelo y se lo lleve ladera abajo. Y ese papel lo cumplen igual los bosques vírgenes (que por cierto, no existen en España desde hace varios cientos o incluso miles de años) que una repoblación. E incluso hay bastantes estudios que muestran que la labor de fijación del suelo la pueden hacer prácticamente igual (y con mayor eficiencia en cuanto a consumo de agua) especies arbustivas. En ese sentido sí que podemos considerar que un aumento de la superficie boscosa supone una disminución del riesgo de desertificación.

    De hecho (y puede que esto te sorprenda) el objetivo de la inmensa mayoría de las repoblaciones forestales que se hicieron en España en el siglo pasado (con excepción de las de la cornisa Cantábrica) tenían como principal objetivo ese, evitar la erosión. Por eso muchas veces se eligieron pinos y no otras especies, porque se consideraba que se podría conseguir ese objetivo de manera más rápida y eficiente (por el carácter más resistente y frugal de esas especies).

  • Oriol

    4 enero, 2013 at 08:11 Responder

    El documento IFN4 o al menos, el que me ha llegado a mi, és más sencillito que los anteriores. Mas bonito pero menos jugoso a nivel de datos (por ejemplo, no figuran crecimientos). Y curiosamente en Baleares, la superfície forestal en comparación con el IFN3, baja muy ligeramente (no así en núm. de pies, volúmenes o s. f. arbolada). Desconozco si esto es realmente así en las islas o se debe a un cambio de criterio en el análisis.
    La pregunta es si este aumento de sup. forestal que viene produciéndose desde hace medio siglo tiende a estabilizarse o solamente es un escenario aplicable a las islas.
    Por otro lado, lo que está claro es que el cambio de no arbolado a arbolado todavía tiene recorrido (abandono pastos, etc.).
    Saludos.

  • Anónimo

    4 enero, 2013 at 15:39 Responder

    Mas evidencias de la expansión del bosque:

    En 60 años se ha duplicado la superficie forestal en la provincia de Burgos
    http://www.noticiasforestales.com/2013/01/en-60-anos-se-ha-duplicado-la.html

  • Multivac42

    4 enero, 2013 at 17:33 Responder

    Oriol: hasta dónde yo se, la idea del IFN4 es seguir con la metodología del IFN2 e IFN3, así que supongo que el documento que te han pasado es una versión sencilla o un adelanto. Además, tampoco me consta que haya ningún cambio en el criterio del IFN4 con respecto al IFN3, así que los datos deberían ser comparables. Ten en cuenta, sin embargo, que en el IFN no se determinan directamente superficies ya que es un muestreo puntual donde se miden parcelas circulares en los vértices de una malla de 1 km x 1 km, como supongo que ya sabes. Digo esto porque ignoro de dónde habrán sacado esos datos de superficies que comentas, pero a priori no creo que del IFN4. El drama con este inventario es que ahora mismo su continuidad está en la cuerda floja, pendiente, como tantas otras cosas, de que haya dinero…

    Anónimo (16:39): la comparación de imágenes aéreas del vuelo americano y actuales es otra de las herramientas que, con sus limitaciones, permite analizar los cambios en la superficie arbolada en los últimos 50-60 años, porque las imágenes satélite llegan como mucho hasta los 80. Es un campo en el que yo mismo he trabajado algo, lo contaba brevemente por aquí. Gracias por compartir la noticia.

  • Oriol

    8 enero, 2013 at 08:02 Responder

    Al final me ha llegado el IFN4 "en papel" y realmente es mucho más sencillo que los anteriores aunque como tu dices, hay mucha más información recopilada (comparable al IFN3) que por temas de dinero no se ha publicado. A ver como acaba la cosa …

  • Oriol

    31 enero, 2013 at 21:14 Responder

    http://twitter.com/fildepua/status/295577699307642882/photo/1 aunque posiblemente se trata de algo concreto de las islas. saludos.

  • Multivac42

    1 febrero, 2013 at 08:44 Responder

    Gracias Oriol,

    no creas que tenga que ser exclusivo de las islas, al fin y al cabo, cuando se vaya acabando la superficie disponible para colonizar es normal que la tasa se reduzca y la sup. forestal se estabilice. Como te dije, lo que hemos visto en el Pirineo apunta a que la tasa desde los años 50 hasta los 80, y la que va desde los años 80-90 hasta ahora son parecidas, pero también es cierto que aquí quedan probablemente más zonas a ocupar. Cuando tenga datos del IFN4 de esta zona ya os los comentaré.

    Gracias por seguir pasándote por aquí!

  • alejandro pg

    7 octubre, 2013 at 08:38 Responder

    que sigan creciendo pero que esten limpios y bien cuidados, los bosques hacen mucha falta.

  • FER137

    6 septiembre, 2015 at 04:52 Responder

    De entre las causas olvidaron decir que a más CO2 mas vegetación y mas vida. (Ese pequeño 0.04% alimenta basicamente toda la biosfera, y hace unas decadas era algo menos)

Deja un comentario