Un hobbit, trece enanos y 48 frames por segundo (entrada 100% libre de spoilers)

Bombur, Bofur, Bifur, Nori, Ori, Dori, Thorin, Balin, Dwalin, Oin, Gloin, Fili y Kili
Ayer fui a ver “El Hobbit: un viaje inesperado“, y os aseguro que no fue una decisión fácil. Pero no porque dudara de si debía verla o no. Me considero bastante friki de la obra de Tolkien, quizá no en plan “me disfrazo, voy a convenciones y me ponen las mujeres-elfo”, pero sí hasta el punto de haber leído un par de veces el Silmarillion y haber tenido algún que otro encendido debate con los colegas sobre si Tom Bombadil es un Vala o un Maia. Así que tenía bastante claro, desde que supe que se estaban rodando las aventuras de Bilbo Bolsón, que la vería en cuanto la estrenaran y tuviera un rato libre.

La duda estaba en cómo verla, porque últimamente esto de ir al cine ya no consiste sólo en elegir qué película queremos ver, sino que tenemos a nuestra disposición toda una serie de opciones: ayer, sin ir más lejos, teníamos que decidir entre verla en castellano, en catalán, en 3D u optar por el combo 3D + HFR. Mi experiencia en el cine en 3 dimensiones se limitaba a Avatar, película que me pareció un truño infumable a pesar de algunas imágenes de belleza indiscutible, y aunque el 3D impresiona al principio, nunca tuve muy claro si era lo único que se salvaba de aquella peli o si incluso había contribuido a mi decepción. Así que el tema del 3D a priori no representaba demasiado valor añadido para mí. Y luego estaba lo del HFR. El famoso HFR. El polémico HFR.

Resulta que, desde que el cine es cine, las películas se han venido rodando a 24 imágenes por segundo (frames per second o fps). Esta decisión obedecía a razones puramente económicas: se ve que el celuloide era bastante caro en la época, y se consideró que los 24 fps era el mínimo al que se podía reducir sin que el ojo humano (que se estima que puede ver a 60 fps) notara demasiado la falta de continuidad de las imágenes. Y el resto es historia del cine, llevamos toda la vida acostumbrados a ver las películas a 24 fps, y muchos ni siquiera lo sabíamos. Hasta que a este tipo se le ocurrió rodar El Hobbit con mayor número de imágenes por segundo (High Frame Ratio), en concreto a 48. Y la lió parda. 

Peter Jackson, maquinando nuevas maneras de putear a las salas de proyección con algún truco tecnológico
El estreno de “El Hobbit” en EEUU fue polémico, y numerosos medios criticaron duramente a Jackson por su decisión, alegando que el exceso de innovación arruinaba la película y le daba un aire amateur, como de “hecha en casa”, que acababa por ser “demasiado real”. Así que entenderéis que con esos precedentes mi primer impulso fuera ir a ver El Hobbit en formato normal, el de toda la vida. Tenía demasiadas expectativas como para jugármela a que la última ocurrencia de un gurú me jodiera la película. Pero finalmente me convencieron a entrar en la sala 6, la del combo. Y allá que fuimos.
Y efectivamente, la sensación, al principio, no puede ser peor. Todo se hace raro, falso, cutre. Como bien decían aquellos medios, parece que no estás viendo cine, sino uno de esos documentales de recreación histórica que a veces echan en la tele. Como cuando ves una escena de una película grabada con la cámara del “cómo se hizo”. Es difícil de explicar, pero la mayor definición hace que todo parezca más artificial.  En los planos cortos incluso se llegan a ver imperfecciones en el maquillaje, y dónde deberías ver enanos sólo ves actores disfrazados. E incluso se diría que mal disfrazados.
Pero poco a poco, todo empieza a serenarse. Primero te das cuenta que ya no tienes esa sensación extraña con Bilbo y Gandalf, los personajes que llevas más rato viendo. Y poco después ya con ninguno de los personajes. Pero cuando verdaderamente se aprecia la diferencia es cuando llegan las primeras escenas de paisajes, esas tan típicas de “El señor de los Anillos” y que hacen que salgas del cine deseando comprar un billete a Nueva Zelanda: los bosques se ven más nítidos, las montañas más espectaculares, los prados más verdes, y el 3D no hace sino acrecentar esta sensación al darle profundidad a los paisajes. Se puede apreciar hasta el más mínimo detalle de cada escena. Y entonces me di cuenta de lo que estaba pasando: no parece cine porque es más real que el cine. Las imágenes a 48 fps son mucho más reales, para lo bueno y para lo malo.
En definitiva, no tengo ni idea de si la tecnología de los 48 fps ha llegado para quedarse o es un delirio de grandeza pasajero, e incluso podríamos debatir sobre si hacer al cine más real de lo que lleva años siendo supone matar su romanticismo o es la evolución natural. No entro en eso, supongo que el tiempo pondrá las cosas en su sitio. Pero si alguien me preguntara hoy cuál de las opciones elegir para ver esta película, no lo dudaría: las 48 imágenes por segundo convierten “El Hobbit: un viaje inesperado” en un espectáculo visual como yo nunca antes había visto en un cine. Y si a eso le juntas una buena historia y unos excelentes efectos especiales, el espectáculo está servido.
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PD: mención aparte merecen todas las criaturas “artificiales”: la calidad y definición de orcos, trasgos, wargs y trolls es sencillamente apabullante y no creo haber visto nunca un personaje digital con la expresividad de este Gollum. Y ya el punto culmen son las escenas de batallas, que no son pocas. Sospecho que parte de la culpa de esto la tiene también el HFR, pero sinceramente, no se hasta qué punto.

13 Comments

  • Pablo

    25 diciembre, 2012 at 09:46 Responder

    Pues yo que me he enterado de la opción en HFR leyendo tu post. Ahora me dejas con la curiosidad de ver la diferencia.

    Respecto a la película en sí coincido contigo, es buena y merecería la pena aunque solo fuese por la escena de Gollum. Aunque lo peor son los enanos… como leí por ahí, parece que el grupo lo formen Thorin y doce "Gimlis", confiemos en que en el resto de pelis los desarrollen más.

  • Multivac42

    25 diciembre, 2012 at 12:28 Responder

    Muy de acuerdo contigo en lo de los enanos, Pablo. De hecho, ya en ESDLA el binomio Legolas-Gimli es de lo que menos me gustó, es una pareja muy plana, muy "Disney": Legolas es el guapo, valiente y audaz al que todo le sale bien (incluso hacer surf con un escudo por un puente lleno de orcos) y Gimli es el personaje torpe, bruto y gracioso, que incluso se cae del caballo. Todo muy Disney como te digo.

    Si te animas a volver a verla en HFR ya nos dirás qué te parece (te nombro corresponsal de Forestalia), ya que como comento en la entrada, no tengo del todo claro qué parte de la espectacularidad se debe al HFR y qué parte es sencillamente por la evolución de los efectos especiales.

  • Jaime

    26 diciembre, 2012 at 12:16 Responder

    En parte animado por tu entrada y en parte por aquello de no dejar pasar las oportunidades, ayer me decidí a verla, incluso rompí mi promesa no escrita (aunque casi) de no poner un pie en el infame riochopin (un centro comercial descomunal surgido como un tumor del Ikea totalmente descontrolado y que deseo de corazón que quiebre como modelo comercial no válido en una ciudad con un centro tan animado como es Valladolid). La sala 1 es impresionante, butacones enormes y una historia que se llama Dolby Atmos que son 64 pepinos de altavoces y subwoóferes, con sus 48 fps y, ojo, en color. Según el payo que vende las entradas es la mejor sala de la Creación después del "Teatro de los Ángeles". Si se refiere a la ciudad homónima, a algún otro teatro con ese nombre o a algún emplazamiento divino no lo conseguimos discernir. Eso sí: 12 pavos bien pagados, de los cuales solo 7 eran de la entrada y el resto de los artificios y el butacón VIP que no me llevé a casa porque no me cabría.

    A lo que vamos (comentar la peli sin spoiler): técnicamente es lo mejor que he visto, y con diferencia, incluyendo Imaxes, futuroscopes y salas de cine al uso. No hay un plano que no sea bonito y los paisajes son casi tan espectaculares como las escenas de batallas, en las que una vez más uno tiene el vicio de mirar en cualquier esquinita de la pantalla buscando un fallo técnico, un movimiento que no sea realista o alguien que no hace lo que toca…pero no hay manera, macho. Los juegos con las escalas son una maravilla: los personajes humanos son realmente mucho más grandes que los enanos y los hobbits, en una proporción que claramente sobrepasa la realidad de los actores que interpretan cada raza.

    También destacar un par de escenas impresionantes, especialmente cuando pasan a un plano cenital…brutal. La historia: no he leído el Hobbit, pero supongo que se habrá ceñido a la historia tan bien como en ESDLA (corregidme si no es así!). Por tanto, no se pueden criticar las sorprendentes y a ratos absurdas casualidades (¿era necesario, J.R.R.?). También en ESDLA pasaba lo mismo y yo tragué porque el libro también coló. Lo que me molestó sobremanera son, como comentas, los momentos Disney: cancioncitas, eructitos, caídas tontas, aclaraciones innecesarias. También es sorprendente (y lamentable) el límite dramático-agónico de las escenas de peligro, y, oh horror, lo que quiero definir como "mágico deslizar" de todo tipo de objetos y materiales cuando los buenos están subidos. Quien haya jugado al Doom II habrá reconocido el GODMODE que gastan los buenos (con alguna excepción, o no).

    (ahora sigo)

  • Jaime

    26 diciembre, 2012 at 12:16 Responder

    (continúo)

    Respecto al 3D: a mí me parece que no acaban de pillarle el punto. Más que una imagen completa en 3D a mí me da la sensación de que son capaces de separar diferentes elementos para dar profundidad a la escena, pero no hay continuidad total entre ellos. Al final me recuerda a los bodegones esos en 3D en los que cada fruta lleva una cantidad variada de silicona para que dé idea de relieve. Si lees esto, Peter Jackson, tómalo como una crítica constructiva, también hacer bodegones en 3D lleva su tiempo. También cabe destacar la pérdida de matices que supone el que no tenga sentido jugar con desenfoques en partes concretas del plano, un recurso fundamental en 2D, pero aquí no pega ni con cola. Última reflexión pedantinnecesaria al respecto: lo que se llama cine en 3D en realidad es de 4D, ya que las imágenes tienen 3 planos y además avanzan en el tiempo.

    Los famosos 48 fps, que creo que es a lo que venía esto: a mí desde el primer momento me pareció impresionante; el "efecto videocámara" solo lo sentí en alguna escena de interiores. La sensación de realidad es mucho más marcada que el cine "normal", realmente te mete dentro de la película, tembién gracias a la definición impresionante. Definitivamente, recomiendo la versión en 48 fps, aun sin haber visto la otra.

    Último apunte, me gustaría si alguien puede hacer la prueba y también le pasa: justo al acabar la película volví a casa en coche, y me dio la sensación de que todo iba un poco ralentizado, como si me hubiera acostumbrado a "ver a más velocidad" y la realidad fuera a fotogramas…nunca me había pasado, igual fueron los 48 fps o que el sueño empezaba a reclamar lo suyo, pero me pareció bien curioso.

    ¿Tiene futuro esta tecnología? Creo que para este tipo de superproducciones de acción sí que cuadra, aunque me temo que, como el 3D, lo intentarán meter con calzador en cualquier otro tipo de peli palomitera…

    Un abrazo y perdón por un comentario más largo que la entrada que lo originó!

  • Nuria Martinez Pascual

    27 diciembre, 2012 at 08:43 Responder

    El combo 3D-48fps me encantó! Creo que el 3d remata la calidad que ofrece el exceso de fotogramas, sin él las panorámicas de los paisajes de Nueva Zelanda no hubieran podido transmitir la misma sensación. Y a pequeña escala, sentir por un instante que uno de los personajes (no voy a decir cual) te lanza un moco verdoso en la cara no tiene precio 😀
    La verdad es que la última vez que me quedé con la boca abierta viendo un personaje imaginario en el cine creo que tenía unos cinco años y fue con ETE. Creo que tiene un mérito increible que "maduritos criticones" como nosotros nos quedemos a estas alturas boquiabiertos viendo una peli de fantasía.

  • Nuria Martinez Pascual

    27 diciembre, 2012 at 09:04 Responder

    Contestando a @Jaime (En cuanto a la historia):
    En mi caso, fui a ver la peli el dia 21 de diciembre y me gustó tanto que me he leído el libro entre los dos días siguientes.
    Ahora que lo tengo tan reciente puedo comparar las dos, y creo que el libro es como un resumen de la peli. No se puede decir que Peter Jackson se haya inventado grandes cosas, pero lo que en el libro hacen referencia con una simple frase en la peli lo desarrollan como si se hubiera escrito páginas al respecto.
    Es la primera vez que me gusta más la peli que el libro, de hecho estoy esperando a ver la segunda y tercera parte para ver cómo resuelven ciertas cosillas que en el libro explican con cuatro palabras.
    Ahora me he puesto con el Silmarillion porque me da la sensación de que muchas historietas de la peli vienen de aquí. Por cierto, en el libro los enanos son más "paquetes/disney" que en la peli, dan bastante penita!

  • Anónimo

    27 diciembre, 2012 at 12:25 Responder

    Se nota que tanto el bloguista como los comentadores (sí, uso dicho palabro) no han leído en su vida a Tolkien y si lo hicieron… Emprendieron la tarea cual pasar la primera página del Marca.

  • Jaime

    27 diciembre, 2012 at 14:51 Responder

    Nuri: oí que de hecho habían aprovechado para meter cosas del Silmarillion en la película. Versión oficial: para completar la información y hacer un documento integrador. Versión oficiosa: todo vale para estirar el chicle.

    Por cierto, da alegría ver que algunos personajes de Tolkien también participan en este foro con una actitud constructiva!

  • Nuria Martinez Pascual

    27 diciembre, 2012 at 15:32 Responder

    Jajaja… es verdad…. se coló uno de estos:
    http://comingsoon.net/nextraimages/hobbittrolls.jpg

  • Multivac42

    27 diciembre, 2012 at 17:28 Responder

    Bueno, ya estoy viendo que si quiero que comentéis, en vez de tanto hablar de bosques, árboles y zarandajas de esas tengo que centrarme en el tema fantástico. ¡Frikazos, que sois todos unos frikazos!

    Jaime, no te preocupes por la longitud del comentario, al fin y al cabo esto está para que comentéis, si no ¿como vamos a llamarnos nazis los unos a los otros? Siento que tuvieras que ir al Riochopin como precio a pagar para experimentar el HFR. No seré yo quien defienda las macrosalas, pero no nos engañemos: no clavarte el asiento de delante en las rodillas tiene su puntazo. Será, como dice Núria, que ya somos "maduritos criticones".

    Bueno, al lío: como ya te ha dicho Nuria, el libro de El Hobbit no tiene nada que ver en estilo con ESDLA, es mucho más "cuentecito", así que el rollo Disney no es sólo responsabilidad exclusiva del director (de hecho la peli es más épica que el libro). Todo esto lo digo, parece ser, sin haberme leído el libro, como dice nuestro constructivo amigo. Hay bastantes trozos añadidos, supongo que para hacerlas más espectaculares y, no nos engañemos, para que salgan 3 películas. Respecto al mágico deslizar, comparto que es del todo excesivo, y fue una de las pocas cosas que no me gustaron. No es grave, en cualquier caso.

    Coincido contigo en que el 3D no está del todo logrado. Es cierto, como dice Núria, que lo paisajes y los primeros planos (incluidos mocos) en 3D son espectaculares, pero si que es verdad que las cosas se ven como en capas, aunque sospecho que es cuestión de que es una tecnología que no está resuelta del todo, no es problema de esta pinícula en concreto. De todas formas, a mi me sigue quedando la duda de si la espectacularidad se debe a los 48 fps, a la altísima definición, al 3D, a los efectos especiales o a todo a la vez. Por eso, a ver si nuestro corresponsal Pablo se anima a verla por segunda vez en HFR y nos puede decir si hay diferencia o no.

    Por si a alguien le interesa, os enlazo la "crítica" de Carlos Boyero para El País, donde nos dice, básicamente, que nunca se leyó el libro, que no le interesan las películas fantásticas y que, como ve mal y no se ha graduado la vista, no sabe si la película se ve bien o mal con la nueva técnica. Y que le gusta más el Padrino, que también es una trilogía, que las cosas raras de hobbits y vampiros. Y le pagan por eso, tú.

    Ah, y tomad nota de esto, chicos!

  • Anónimo

    6 enero, 2013 at 13:41 Responder

    Vi las dos versiones y la verdad me quedo con la 24f. La de 48 se ve como una novela de la tarde, Horrible; Sensasion de realidad, mis polaninas!. Yo fui a ver Fantasia, algo que no es real. El cine tiene sus codigos. No tiene foco selectivo la imagen, (Estuve toda la pelicula pensado ¡Jackson abri el diafragma!). La falta de foco selectivo hacia que mi vista se fijara en cualquier cosa(errores de arte, vestuario y maquillaje) como lei mas arriba. Eran tipos vestidos de enanos, no enanos. Con ese afan de buscar REALISMO, se perdio el verosimil. No me la "crei" nunca a la pelicula. Por suerte, antes la vi en su formato 24frames en IMAX y es exelente. Ojo, no soy un purista que reniega, pero este tipo de peliculas no puede funcionar sin una fotografia clásica "transparente". Tal vez otro genero si. Parecia una obra de teatro infantil. Las actuaciones sobreactuadas se notaban de sobremanera, ya que la fotografia no acompañaba ese verosimil. Se percibia el artificio y los efectos. Al principio (el ataque del dragon en Erebor, era bastante trucho)

    Listo me desahogue

    PD: Me gustaria aclarar algo que no lei en ningun lado. Lo unico que hizo Jackson fue doblar a 48Fps y cerrar el diafgrama de la camara, calculo en 5,6. Al haber mas profundidad de campo, hay "mas definicion". Pero el cine SIEMPRE fue HD. Es una pantalla gigante por Dios. El termino Alta definicion se invento para sustituir a la television standar que es 720×480 (varia segun el pais) a los formatos mayores de 1080 P. Es una falacia marketinera solamente.

    Dejo una duda abierta. ¿Filamaron dos veces la pelicula? O sea una vez en 48 y otra en 24. O hay alguna forma de grabar simultaneamente. Por mi creo que es imposible y que se rodaron dos veces cada escena. Una con 24 y poca profundida de campo y otra en 48 f al estilo novela de TV.

  • Multivac42

    8 enero, 2013 at 23:39 Responder

    Anónimo: todas esas sensaciones que describes las tuve también yo, lo que pasa es que a mí, por la razón que sea, a partir de la media hora o tres cuartos de película dejaron de molestarme, será que me acostumbré. Se agradece especialmente que hayas comentado, ya que eres el primero que "conozco" que las ha visto en las dos versiones. Y por lo que dices parece innegable que el efecto se nota, sea para bien o para mal.

    Respecto a tu duda, no puedo responderte. Yo me había imaginado que la habían rodado sólo a 48 fps y que de hecho, esa es la única versión, sólo que las salas que no están equipadas para ello la emiten a 24 fps… pero vamos, que no lo se. Lo que si que casí seguro no han hecho es rodarla dos veces…

  • Anónimo

    9 enero, 2013 at 19:09 Responder

    Si, lo de rodarla dos veces, lo puse con el animo de que quede en claro la diferencia. Ya que la profundidad de campo es imposible lograrla en post producción. Estuve averiguando, ya que es apasionante el efecto que creó esta pelicula en el espectador. y llego a la conclusion de que se filmo con dos camara distintas (aparte del 3D). La combinación del footage final daba, las versiones en 24Fps 3D, 48Fps y 24 2D. Aunque no se sabe a ciencia cierta como fue filmada. Supongo que habra que esperar el BONUS del DVD/Blueray.

    Encontre una pagina que aporta un poco mas el tema.
    ¿Avisame si queres que te pase el link?

    Me gustaria agregar, que los 48Fps, y la gran profundidad de campo, son un recurso mas que a partir de ahora tendra el cine (bah, siempre lo tuvo, pero por convencion ya no se utilizaba) Como decis al final del articulo, creo que para peliculas de animación, donde el decorado esta perfectamente controlado, este tipo de fotografia funcionaria de maravilla (y en 3D, por supuesto). También el genero documental le podria sacar gran provecho a esta técnica.

    Esto me hace recordar bastante, a mis primeras clases de semiologia, sobre la Mutabilidad e inmutabilidad del signo. ¡¡Googleen!!. En el sala misma, vi con mis propios ojos como el cine SI es realmente un lenguaje estructurado con sus propias convenciones. No podia evitar observar a la audiencia, para ver sus reacciones. Fue una experiencia muy didactica.

    -Pablo-

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