Crónicas de la Garrotxa: el bosque, el cultivo y la ladera del volcán

Últimamente, y muy a mi pesar, os tengo un tanto abandonados. Las obligaciones mandan, y uno pretende sacar adelante una tesis, así que no me queda demasiado tiempo para trastear con el blog. Pero para que no os malacostumbréis y os olvidéis de mí, hoy os traigo una nueva entrada, aunque sea corta.
Ya sabéis que uno de los temas que de manera más recurrente hemos tratado en este blog es el de los falsos mitos relacionados con el bosque, y más en concreto, aquel que sugiere que cualquier tiempo pasado fue mejor y que el bosque se encuentra en regresión debido a lo mucho que lo machacamos. Ya le hemos dedicado un par de entradas a justificar porqué esta creencia es falsa, y este fin de semana he podido reunir alguna nueva evidencia en este sentido.
Resulta que, por cortesía de mi madre (a la que aprovecho para volver a darle las gracias si es que llega a leer esto), hemos podido disfrutar de un espléndido fin de semana en la comarca de la Garrotxa (Girona). Después de patear el sábado por los bosques de la vall del Bas, en la Alta Garrotxa, el domingo bajamos a Olot, capital de la comarca y centro neurálgico de la conocida como zona volcánica de la Garrotxa, la mayor concentración de volcanes de la península Ibérica y una de las más importantes de Europa, y actualmente Parque Natural. La Garrotxa es una de las comarcas con mayor superficie boscosa de Cataluña (más del 75%), y por si no conocéis la zona éste es el aspecto que presentan algunos de los volcanes.

 

Fuente
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Pero no siempre ha sido así. En Olot pudimos visitar el Museu dels Volcans donde, además de aprender sobre el origen de la zona volcánica y experimentar el simulador de terremotos, se pueden observar algunas imágenes antiguas de la comarca. Y éste es el aspecto que presentaba.
El volcán Montsacopa visto desde Olot, en 1926
Alrededores de Olot en 1936
Vista general del valle en 1961. La cosa no ha mejorado mucho
El valle en 1967, hace apenas 45 años
Como veis, todo bien peladito, con los cultivos subiendo por las laderas hasta la misma boca del cráter. Por supuesto, se que esto no es más que un caso concreto, pero bastante representativo de un proceso que se ha dado en numerosos puntos de España: el bosque avanza.

2 Comments

  • Pablo

    27 febrero, 2013 at 20:35 Responder

    Curioso. La Garrotxa la conocí hace un par de años y es una zona interesante, los volcanes son preciosos. Pero no sabía que el bosque había crecido tanto este siglo pasado (me perdí el museo).

  • Multivac42

    28 febrero, 2013 at 17:46 Responder

    Como curiosidad, el nombre de la comarca, "garrotxa" es el nombre que se le daban en la zona a los cultivos en terrazas, tan necesarios en una zona tan montañosa como esta. No todos los volcanes estaban tan pelados como los más cercanos a Olot, está claro, pero las imágenes del museo eran bastante evidentes. También saqué fotos de los volcanes actualmente, pero salieron movidas (poca luz) así que tuve que tirar de internet.

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