La Sauceda en peligro

La primera vez que visité el Parque Natural de Los Alcornocales fue con un viaje de la asignatura de botánica, cuando estudiaba Forestales. Este parque, uno de los más grandes de España, se sitúa en las sierras montañosas más meridionales de la Península, a caballo entre las provincias de Cádiz y Málaga, y supongo que nadie se sorprenderá si digo que su principal rasgo característico son los alcornoques (Quercus suber). De hecho, aquí se encuentra el mayor alcornocal de España, que cubre varias decenas de miles de hectáreas, y sin duda uno de los mejores ejemplos de compatibilidad de la utilización de los recursos (sobre todo corcho) y la conservación del medio.


Pero que nadie piense que sólo hay alcornoques en este parque. Porque de hecho, si nuestro profesor decidió llevar desde Palencia hasta Tarifa a unas cuantas decenas de estudiantes ávidos de aumentar su herbario fue por la riqueza florística de este enclave. Y entre la multitud de ambientes diversos que podemos encontrar destacan, por su singularidad los canutos, bosques de galería con presencia de flora subtropical relíctica del Terciario, únicos en la Europa continental.

Pero otro día hablaremos de la flora de este parque. Aunque en aquella ocasión el objetivo de aumentar la colección de mi herbario se cumplió con creces, la visita se me hizo corta y me quedé con ganas de más, así que hace dos años, cuando decidimos emplear unos días en viajar por el sur de Andalucia, los Alcornocales se convirtió en parada obligada, con la idea principal de subir al Pico del Aljibe, el más  alto del parque. Aunque íbamos de cámping, un buen amigo conocedor de la zona nos recomendó encarecidamente alojarnos en el poblado de La Sauceda, justo al comienzo de la ruta de ascenso al Aljibe, así que le hicimos caso.

Para los que no conozcan la zona, la Sauceda es un antiguo poblado formado por una docena (quizá más) de cabañas de piedra que han sido rehabilitadas y funcionan como alojamiento. La gracia del lugar es el entorno, ya que se encuentra en pleno corazón del parque, en un precioso enclave rodeado de frondosos bosques de alcornoques, quejigo andaluz, acebuches, rododendros…

Fondosos alcornocales en los alrededores de la Sauceda

El poblado se encuentra en el término municipal de Cortes de la Frontera (Málaga), en pleno corazón del parque, y hay documentos que muestran que ya existía en el siglo XVI, funcionando como asentamiento de bandoleros. Lo remoto del lugar hizo que numerosos republicanos de la zona se refugiaran allí para evitar la represión franquista, por lo que el pueblo fue bombardeado en varias ocasiones durante la Guerra Civil. De hecho, cerca de este paraje se ha encontrado una de las mayores fosas comunes de la época.

La antigua iglesia, con los efectos de los bombardeos y el paso del tiempo
Camino de acceso al poblado de la Sauceda

Hoy en día, se accede desde la carretera que va desde Jimena de la Frontera a Ubrique (C-3331), y aunque evidentemente el acceso es más sencillo que hace años, sigue habiendo que caminar una media hora desde el lugar donde se deja el coche, lo que contribuye a darle más atractivo y, para qué vamos a engañarnos, a evitar a cierto tipo de visitantes. Por lo demás, las cabañas están bastante separadas unas de otras y cuentan con lo básico: unos colchones, unas sillas y una chimenea.  Sin luz ni agua; pero hay una especie de zona central de servicios con una carpa-comedor, barbacoas y una cabaña con baño, duchas y luz eléctrica alimentada por unos paneles solares (suelen visitar la zona numerosos grupos de escolares).

Las cabañas de la Sauceda, en un enclave único
Nuestra cabaña

La verdad es que la estancia en la Sauceda no nos decepcionó, dejando de lado que nuestra chimenea no tiraba del todo bien, lo cual nos dio un barniz ahumado que con la lluvia del día siguiente y el sudor de la ascensión al Aljibe nos dio un cierto tufillo, como se suele decir, de “perro mojado”. Pero vamos, que el lugar merece MUCHO la pena.

Y ahora que hablo de pena, eso es lo que sentí cuando estas Navidades me llegó un mensaje al móvil (supongo que debía estar en alguna base de datos) anunciando el inminente cierre de la Sauceda. 

– Malditos recortes – pensé, pero reconozco que enseguida me olvidé del tema.

Pero el otro día volví a acordarme de la Sauceda, y buscando un poco por interné, parece que la cosa esta vez no va de recortes, sino que se decretó el cierre cautelar tras una inspección de Turismo, ya que las instalaciones no cumplían algún tipo de normativa y presentaban irregularidades en cuanto al abastecimiento de agua de consumo humano. Como os he dicho antes, el lugar dista mucho de ser un hotel de lujo, pero también dudo mucho de que sea eso lo que buscan los visitantes que llegan hasta allí.  De todas formas, y aunque en mi experiencia en el lugar no tuve ningún problema, no conozco lo suficiente el caso como para posicionarme. Pero lo que me apena profundamente es que, según pude ver en esta página de Facebook, desde que se decretó el cierre cautelar, al no haber nadie encargado de mantenerlas y vigilarlas, las cabañas se han deteriorado de forma alarmante y ha habido varios casos de vandalismo. Si váis a la página podréis ver fotos de puertas y ventanas arrancadas, filtraciones y goteras en los baños, instalaciones eléctricas robadas… un desastre.

La zona de barbacoas

Como os decía, no me meto a valorar si el cierre está bien decretado o no. Pero lo que no podemos permitir es que mientras se resuelve el caso y se pronuncian los tribunales, se deje agonizar este lugar tan especial y único del que tantas personas hemos podido disfrutar y donde cientos y cientos de escolares han aprendido a conocer y amar la naturaleza.

Se está organizando una recogida de firmas online para pedir a la Junta de Andalucía que reabra La Sauceda. Si queréis firmar, podéis hacerlo aquí.

10 Comments

  • Diplotaxis

    3 febrero, 2013 at 11:35 Responder

    Es un lugar precioso. Ojalá solucionen el problema cuanto antes, aunque me temo que si no hay dinero de por medio no van a tener ninguna prisa…

  • Multivac42

    4 febrero, 2013 at 22:49 Responder

    Si que lo es, sí ¿has estado? Lo malo es que ésta vez ni siquiera es cuestión de dinero, sino de que se levante o no el cierre cautelar. Eso sí, para cuando tomen una decisión es posible que el lugar se haya deteriorado tanto que sea muy caro volver a restaurarlo. Y por no haber invertido unos pocos euros en su momento, se pierda el lugar para siempre. Una pena, de verdad.

  • Aula Silvicultura

    16 febrero, 2013 at 22:04 Responder

    firmado,
    el abandono mata más que las bombas.

  • Anónimo

    4 abril, 2013 at 16:38 Responder

    Si turismo lo ha cerrado cautelarmente es porque pretenden montar algo "mas rentable". Pues claro que no reúne las condiciones más favorables de calidad. Por eso voy allí!!!
    No quiero electricidad, ni agua en la cabaña, ni tv, ni toma de teléfono ni minibar,
    Quiero lo que esta allí. Una cabaña de piedra con unas literas, una chimenea y punto.
    Que no hagan con la sauceda lo que han echo con la costa!!!!!

  • Multivac42

    5 abril, 2013 at 13:41 Responder

    Anónimo: no se cuáles son las intenciones, no vivo en la zona y no puedo seguir el día a día del caso, pero no me extrañaría que vayan por ahí los tiros. El tiempo dirá. Lo que comparto es, como digo en el texto, que el que va allí no busca comodidad ni lujo. Es cierto que hay unas mínimas normas que cumplir (para que un lugar no resulta peligroso para la salud o la integridad), pero por mi experiencia en el lugar, las cumplía de sobra. Esperemos que se resuelva bien. Gracias por comentar!

  • Anónimo

    28 agosto, 2013 at 21:42 Responder

    Creo que la mayor parte de las personas que íbamos a La Sauceda era para estar en un lugar especial, con unas instalaciones mínimas pero que eran las que estábamos buscando, no queríamos encontrarnos con un establecimiento más de turismo ambiental que ofrece todo tipo de comodidades, buscábamos todo lo contrario, estar en contacto directo con la naturaleza y disfrutar de ella, sin necesidad de luz, agua potable y demás historias.
    Desde aquí pedimos que se vuelva a abrir la Sauceda YA!!

  • Anónimo

    1 septiembre, 2013 at 17:48 Responder

    la sauceda fuera cerrada debido a que se despidió a un trabajador de arcos, que robaba al jefe y era amigo de un tal Roque , agente de medio ambiente de la zona, aprovechando que estaba en la junta de andalucia como agente se lió a denunciar al dueño de la concesión. según fuentes se le impusieron 5 multas de medio ambiente la junta de andalucia y lo amargaron. corrupción como siempre

  • anonimo

    29 enero, 2014 at 23:21 Responder

    la sauceda fuera cerrada debido a que se despidió a un trabajador de arcos, que robaba al jefe y era amigo de un tal Roque , agente de medio ambiente de la zona, aprovechando que estaba en la junta de andalucia como agente se lió a denunciar al dueño de la concesión. según fuentes se le impusieron 5 multas de medio ambiente la junta de andalucia y lo amargaron. corrupción como siempre

  • Anónimo

    2 febrero, 2015 at 18:18 Responder

    He ido muchas veces a la Sauceda, He bebido agua del rio, y comido bellotas del suelo y no me he muerto. Me he duchado en las frias duchas, y he disfrutado de las cabañas. Hay mucha gente que queremos la sauceda tal y como estaba. Sin Luz ni comodidades. Unas literas, una mesa, varias sillas y el entorno como mejor compañía. Que rehabiliten la zona ya!!!. Es algo único y la mejor forma de enseñar lo que es la Naturaleza. Es una pena que por cuatro políticos de MIERDA quieran enterrar una lugar emblemático e HITORICO. Igual es que no interesa señalar lo que allí se hizo. AYTO. de CORTES es responsable del cierre junto con Medio Ambiente JJAA. Están dejando escapar mucho dinero por el cierre de la sauceda.

  • Anónimo

    15 mayo, 2015 at 15:01 Responder

    ROQUE HERERA, ANRES PINO Y EL PELIRROJO DE LA JUNTA DIEGO RUIZ APROVECHARON QUE LA SEÑORA DEL ANTERIOR ARRENDATARIO ESTABA EMBARAZADA PARA HACER DAÑO A SU BEBE E INTENTARON QUE NO NACIERA Y ESTNA EN EL PSOE Y LA JUNTA DE ANDALUCIA DE MEDIO AMBIENTE. SON DEPOLABLES Y DEMONIACOS

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