¡Malditas pelusas!: De pólenes, alergias y el sexo de los chopos

Con la llegada de la primavera y los primeros calores, llega también la temporada de las alergias al polen, un fenómeno que cada vez afecta a más gente y que puede ir desde unas simples molestias ocasionales a verdaderos trastornos serios. Uno de los fenómenos más espectaculares a este respecto son las grandes nubes de pelusa blanca que cada año, entre mediados de mayo y junio, inundan el aire de muchos puntos de la geografía española.

Nieve de pelusas. Fuente

Supongo que habrá más de uno que ya sepa que el origen de estas pelusas son los árboles del género Populus o, dicho en cristiano: los chopos y álamos. Lo que quizá no sepa tanta gente es que esas nubes blancas que hacen que parezca que nieva en mitad de mayo no es en realidad polen, sino las semillas de los chopos, que se recubren de esta pelusilla blanca, cuyo nombre técnico es vilano, para ser transportadas por el viento a la mayor distancia posible.

Semillas en medio de las pelusas. Lo de la derecha no es un chopo, pero la idea es la misma. Fuente

De hecho, las flores de los chopos se producen mucho antes, en marzo, antes incluso de que les salgan las hojas. Y además, puesto que lo que hay entre la pelusa blanca son semillas y no polen, no provocan alergia, por muy extendida que esté la idea de que lo hacen. Lo que pasa es que la época de mayor producción de esta pelusa coincide con la floración de gramíneas, olivo y otras plantas que sí causan alergia a mucha gente, de ahí la confusión.

Concentración de polen de Populus en 2011 y 2012 en Lleida. Como véis, el pico es en marzo-abril. Se pueden consultar los datos de toda España para varias especies aquí
Pero que no provoquen alergia no quiere decir que sean inocuas. Para empezar, esa pelusa blanca es altamente inflamable, por lo que en zonas donde se acumula mucha cantidad los bomberos tienen que atender bastantes salidas para sofocar pequeños incendios que, aunque no suelen pasar a mayores, resultan muy escandalosos. En zonas donde hay bastantes chopos, como Castilla, prender las pelusas es una de las actividades primaverales favoritas de los chavales, y aunque normalmente los vilanos de chopo arden tan rápido que el fuego no llega a hacerse grande, no sería la primera vez que a alguno se le va de las manos y se lleva un buen susto.

Pero eso no es lo único. Aunque no provoquen alergia, la verdad es que si te entra una de estas pelusas en la nariz o la boca no resulta agradable y, teniendo en cuenta lo extendidos que están los chopos en parques y jardines, hay lugares de riesgo como hospitales o colegios donde habría que tener esto en cuenta. Y en realidad la solución es relativamente fácil. Porque resulta que todas las especies del género Populus son dioicas, es decir, que las flores masculinas y femeninas están en árboles diferentes, y por tanto podríamos decir que hay chopos macho y chopos hembra. Esta característica, aunque no es la más habitual para las especies de árboles de nuestras latitudes, no es exclusiva sólo de los chopos, sino que se da también en otras especies como tejos o acebos. En el caso de los chopos, los pies masculinos y femeninos resultan totalmente indistinguibles salvo en dos momentos del año: a principios de primavera, ya que las flores masculinas son de color rojizo y las femeninas verdosas; y en mayo y junio, porque lógicamente sólo los chopos hembra producen semillas y, por tanto, la controvertida pelusa blanca.

Flores masculinas y femeninas de chopo. Fuente
Así que en aquellas zonas donde se quiera evitar una excesiva proliferación de pelusas por la razón que sea, no es necesario eliminar los chopos, sino que bastaría con plantar chopos macho. En el caso de las plantaciones de chopos para producción de madera que se pueden ver sobre todo en la meseta norte y el valle del Ebro, se utilizan casi siempre clones de chopos híbridos (Populus x canadensis, cruce del Populus nigra europeo y el Populus deltoides americano). Por el motivo que sea, la mayor parte de los clones comerciales más utilizados son femeninos, por lo que poco se puede hacer al respecto. Pero en cuanto a parques y jardines, el sexo de los chopos sí que debería tenerse en cuenta tanto en la fase de diseño como en la de ejecución, igual que se consideran otros aspectos como el porte de los árboles o su tolerancia a la sequía o la contaminación.

Una rama de chopa esperando a que haga viento para llenarlo todo de pelusa

En cualquier caso, la próxima vez que os veáis envueltos por una de estas nubes de pelusas blancas, espero al menos que os haya quedado claro que lo que os rodea son semillas y no polen, y que no producen alergia. Pero sobre todo, lo que de verdad espero que se os quede de este post es que, si tirar el cigarro al suelo es siempre una guarrada, en esta época puede ser además peligroso.

 
Un polvorín

7 Comments

  • Aitor Calero García

    21 mayo, 2013 at 11:13 Responder

    Grandísimo post!

  • Multivac42

    21 mayo, 2013 at 14:04 Responder

    ¡Gracias tocayo! ¡Me alegro de que te haya gustado!

  • lazapatillafeliz

    12 junio, 2013 at 17:23 Responder

    Gracias por esta estupenda información

  • Nacho

    15 mayo, 2014 at 04:25 Responder

    Nunca te acostarás….. Muchas gracias por la información , este fin de semana me tocó ver un bosque de chopos que parecía que estaba nevado,

  • Anónimo

    18 mayo, 2014 at 20:44 Responder

    Pues yo en las zonas de chopos tengo mas alergia.

  • macalo

    26 mayo, 2016 at 06:46 Responder

    Pues menos mal que no es polen. Yo a lo que le tengo alergia es a las gramineas u

  • macalo

    26 mayo, 2016 at 06:46 Responder

    Pues menos mal que no es polen. Yo a lo que le tengo alergia es a las gramineas u

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