Un mundo a casi 400

 

Humor climático

399.29
399.68
399.54
399.52
399.71…

No, no es el precio del último modelo de iPad, ni el valor de la prima de riesgo española. Esos números de más arriba corresponden a los valores medios de concentración de dióxido de carbono (CO2), medidos en el observatorio de Mauna Loa, en Hawaii, en los últimos días. No hace falta ser un lince para intuir que cualquier día de estos, más pronto que tarde, se superarán las 400 partes por millón (ppm) en este observatorio. De hecho, algunas medidas puntuales ya los han superado, pero de momento las medias diarias no. En realidad, el lugar de medición no tiene nada de especial en sí mismo. Es cierto que está en un lugar alejado de las principales fuentes de contaminación, en una latitud media y a más de 3.000 m de altitud. Pero se pueden encontrar valores similares en muchos lugares de la tierra. De hecho, yo mismo medí hace algo menos de 2 años valores entre 390 y 395 ppm en la sierra del Cadí (Pirineo catalán). Recuerdo que cuando estudiaba la carrera – allá por el año dos mil y poco – nos hablaban de 370 ppm como un valor normal, así que lo primero que pensé al ver esos valores es que el aparato estaba mal calibrado. Pero no, tras unas cuantas comprobaciones pude ver que la realidad era tozuda y los valores reales.

Lo que tienen de particular los de datos de Mauna Loa es que constituyen el mayor registro de datos sobre niveles de CO2 atmosféricos de que disponemos, con datos ininterrumpidos desde 1958, cuando Charles David Keeling empezó a registrarlos. Por eso nos permite poner en perspectiva qué significa tener 400 ppm de CO2 en la atmósfera. La serie completa desde 1958 se ha convertido ya en toda una celebridad, y se conoce como ‘curva de Keeling‘.

La ‘curva de Keeling’, desde 1958 hasta la actualidad

Habrá muchos que penséis que pasar la barrera de las 400 ppm  no quiere decir gran cosa en términos atmosféricos o biológicos. Que a la naturaleza lo mismo le da 399 que 401. Y efectivamente, se trata más de una barrera psicológica, uno de estos límites artificiales que a veces ponemos los humanos. Pero puede que no sea un límite tan trivial, sino la constatación definitiva de que entramos en una nueva fase, una especie de punto de no retorno climático. Como dice el climatólogo Chris Field, “un mundo diferente“. Y para ver hasta qué punto es diferente, nada mejor que ir un poco más atrás en el tiempo. Por suerte, hoy en día hay técnicas que permiten determinar los niveles de CO2 en la atmósfera desde mucho antes que 1958. Echemos un vistazo:

La curva de Keeling, puesta en perspectiva

Como veis  ni rastro de 400 ppm. Ni de 300, hasta mediados del siglo XX. Pero seguro que habéis oido alguna vez que en realidad la concentración de CO2 es cíclica, y que en la antiguedad se han alcanzado valores similares, e incluso superiores. Y es cierto. Lo que pasa es que hace mucho tiempo de eso. Pero mucho, mucho. Cuando, un día de estos, la media diaria del observatorio hawaiano marque 400 ppm de CO2, será la primera vez que esto ocurra desde el Plioceno. De eso hace 4 millones de años, y sí, el mundo era muy diferente por aquel entonces.

Más perspectiva aún para ver claramente donde estamos
Si los niveles de CO2 se mantienen por encima de 400 ppm durante lo que queda de siglo, podemos estar hablando de un aumento de la temperatura media de la Tierra de más de 2 grados. No voy a entrar aquí a discutir sobre si la causa de estos niveles de CO2 es antrópica o no, ni sobre los efectos sobre el clima. Por mucho que algunos se empeñen, es un debate científicamente superado. Por supuesto, hay gente que opina que el hombre no tiene nada que ver, o directamente que el cambio climático no está ocurriendo, e incluso algunos de los que creen eso son científicos. Pero también hay científicos que defienden la homeopatía o que el sol gira alrededor de la Tierra. Los científicos somos seres humanos, y como tal la unanimidad absoluta es imposible. Pero el nivel de consenso y – más importante aún, de evidencias – es suficientemente apabullante como para perder el tiempo con esto. Porque mientras tanto, el mundo se va a poner a 400.

Al que quiera más información o tenga dudas al respecto, le invito a visitar la estupenda página “Skeptical Science“, donde se dedican a desmontar una por una y con argumentos y datos en la mano, todas las alegaciones y medias verdades que se suelen lanzar para negar o desvirtuar este tema. Os la recomiendo, de verdad. Y si queréis seguir los valores de CO2 diarios, podéis verlos en la web “Keeling Curve“, del Scripps Institute of Oceanography (entidad que gestiona el observatorio de Mauna Loa), donde además hay información sobre cómo se toman los valores, la serie de datos o las consecuencias de un aumento en el nivel de CO2.

Las predicciones detemperatura y precipitación a finales de siglo para Europa, según el IPCC (2007)

4 Comments

  • Copépodo

    9 mayo, 2013 at 18:23 Responder

    400 ppm. Un valor como cualquier otro para volver a llamar la atención sobre otro de los elementos críticos de una crisis global. Tremendos los gráficos.

    Hace poco estuve en una conferencia de un señor que se dedicaba a esto de las predicciones y los modelos. Lo acojonante del cambio climático no es lo rápido o tarde que vaya a llegar, es su irreversibilidad. Al parecer incluso aunque fijásemos todo el CO2 expulsado "en exceso", los efectos sólo revertirían lenta, muy lentamente, a lo largo de milenios. Su tesis venía a ser que deberíamos acostumbrarnos al mundo que vamos a dejar, porque será el único que van a conocer muchas generaciones.

  • Multivac42

    9 mayo, 2013 at 18:45 Responder

    Precisamente hoy hemos tenido en el curro una charla de Markku Kulmala, uno de los mayores especialistas en la química de la atmósfera e interacciones con la biosfera, y claro, ha comentado lo de los 400 ppm. Y nos venía a decir justamente lo que dices tú, que el drama no es llegar a 400 ppm, sino que con toda probabilidad estamos ya más allá del punto de no retorno.

    Incluso los modelos más optimistas en cuanto a emisiones futuras predicen subidas de hasta 2 grados, lo cuál es un montón. Y no sólo eso, sino que es probable que los climas se vuelvan más extremos. Más secos los secos, más húmedos los que ya lo son. Así que sí, la mitigación es necesaria, pero ha llegado la hora de pensar sobre todo en la adaptación.

  • Copépodo

    9 mayo, 2013 at 22:47 Responder

    Acojona ¿que no?

  • @jmadrigalolmo

    10 mayo, 2013 at 11:59 Responder

    …y muchos "selvicultores" siguen sin incluir el fuego en los indicadores de gestión forestal sostenible ante este panorama en el que los bosques de montaña con bajo número de adaptaciones van a verse sometidos a incendios, sobre todo en ecosistemas mediterráneos…(yo barro para casa claro, je, je) ¿hay salida para estas masas? Si no se adoptan medidas pronto creo que no. Excelente entrada, enhorabuena.

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