La rentrée (useasé: la vuelta al cole)

Imagino que los que sigáis las andanzas de este blog ya habréis notado que últimamente el ritmo de publicaciones ha bajado un pelín. Bueno, dejémonos de zarandajas: que hace más de dos meses que no publico nada de nada. Y creo que ya me vale. 

Las razones han sido varias y – creo – justificadas. En primer lugar, a mediados de julio me metamorfoseé de Multivac a Dr. Multivac, defendiendo por fin aquella que no debe ser nombrada. Bueno, ahora que ya he acabado puedo nombrarla sin que retumbe mi voz y se abran los cielos: “la tesis”. La cosa salió bastante bien, y en contra de mis pronósticos y de lo que presagiaban los nervios previos, la verdad es que llegué a disfrutar de la defensa y hasta de las preguntas, en lo cual tuvo que ver la amabilidad del tribunal, que si tuvo que apretar, lo hizo de una manera exquisita y con una sonrisa. En definitiva, un gran día, y el cierre definitivo de una etapa de la que siempre guardaré muy buenos recuerdos, aunque ha habido momentos en los que en mi cabeza hubiera un debate parecido a este:

Estuve tentado de hacer una entrada contando mi experiencia, ya sabéis, aquella entrada de “ya soy doctor” y tal, pero en seguida me vi enfrascado en la segunda de las tareas hercúleas de los últimos meses: la presentación de una propuesta de proyecto Marie Curie, o como me gusta llamarla, Mari Puri. Como precisamente la tesis me había mantenido ocupado full time hasta ese momento, me tocó hacer un arreón final para llegar a tiempo de preparar una propuesta decente que, si la Comisión Europea tiene a bien, financiaría mi investigación durante 3 años, toda una eternidad en los tiempos revueltos que vivimos.

Además, creo que las sensaciones que tenemos todos cuando acabamos la tesis deben ser parecidas: nervios, alegría, alivio, agradecimiento, vacío existencial… y la entrada a un selecto club de repelentitos que se ilustra perfectamente en esta viñeta de PhD comics que le fusilo a @Eulez de cuando él acabó la bicha, allá por 2007.

Asín soy yo ahora
Y para rematar el triple mortal con tirabuzón, el siguiente paso fue un traslado al otro lado del charco, desde donde escribo estas líneas. Concretamente a Montreal, en Canadá. Bueno, o en Quebec, que nadie se me enfade con los nacionalismos. El traslado ha sido largo y en dos fases, porque costó encontrar un piso que satisfaciera nuestras exigencias (2 habitaciones, cerca del metro, a ser posible sin escalera exterior – ya os hablaré otro día de las escaleras – , en un barrio tranquilo, a precio asumible…). Las primeras semanas en un país nuevo (aunque ya conocía el país y la ciudad de una estancia previa) siempre son curiosos y dan para mil y una anécdotas, pero esa manía que tienen por aquí de alquilar los pisos sin muebles nos ha tenido bastante ocupados entre visitas al Mordor sueco, al Mordor canadiense y al Mordor low cost. Al final, y después de poner cortinas, tapar con telas los muebles más deteriorados y llenar la casa de plantas, el resultado es bastante satisfactorio. Vamos, que ya tenemos algo parecido a chez nous.
No parece mal sitio, ¿no? ¡Aquí nos quedamos!

Ahora que la cosa parece que se va calmando y estabilizando, intentaré recuperar un ritmo de publicación más acorde a los viejos tiempos. De momento sólo quería dar señales de vida. No os hice una llamada perdida al llegar, pero que sepáis que estamos bien. Y que en breve, volveré a dar la murga con bosques, árboles, ciencia y esas cosas. O con lo que me de el punto. Avisados quedáis.

4 Comments

  • Anónimo

    18 septiembre, 2013 at 09:11 Responder

    Enhorabuena!!!! y sigue escribiendo en el blog, por favor! 😉

  • @Jmadrigalolmo @Fuego_lab

    18 septiembre, 2013 at 11:45 Responder

    Suerte con la Maripuri, la cosa está muy disputada, mientras tanto a disfrutar antes de que lleguen los bajo cero, un abrazo

  • Multivac42

    18 septiembre, 2013 at 13:10 Responder

    Gracias chicos! Da gusto ver que hay alguien al otro lado! Javier, de momento no me puedo quejar del tiempo, aunque ayer por la mañana cuando cogí la bici teníamos unos hermosos 5ºC. Pero esto no es nada, ya llegará el general invierno.

    Un abrazo

  • Pablo González

    27 septiembre, 2013 at 14:47 Responder

    Jo, qué envidia. Canadá mola. Espero con avidez nuevos artículos 😀

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