Trudeau, los esteroides y el incendio de Fort McMurray

Hace unas semanas Justin Trudeau – primer ministro de Canadá – asombraba a medio mundo demostrando unos conocimientos de computación cuántica más que aceptables. Sobre todo para tratarse de un líder político, tan mal acostumbrados nos tienen. Quién no recuerda la famosa receta de George W. Bush para acabar con los incendios, o las sesiones de vergüenza ajena que ha protagonizado nuestro presidente en funciones.

Pues esta semana Trudeau ha hecho unas declaraciones que me han vuelto a sorprender, y otra vez positivamente. Muchos sabréis que desde hace días Alberta esta sufriendo uno de los incendios más catastróficos que se recuerdan, afectando sobre todo a la ciudad de Fort McMurray. Aunque no hay de momento víctimas personales, el incendio ha entrado en la ciudad, hasta el punto que las autoridades han decretado la evacuación forzosa de toda la población, unas 80.000 personas. Casi nada.

Algunas de las imágenes que ha dejado el incendio de Fort McMurray

 

La líder del partido verde canadiense, Elizabeth May, hizo hace unos días unas declaraciones en las que vinculaba directamente este incendio con el cambio climático y anunciaba desastres aún peores si el mundo no se tomaba en serio la reducción de emisiones. El simbolismo de estas declaraciones era muy fuerte, ya que Fort McMurray es la capital de las “arenas bituminosas“, explotaciones de extracción de crudo altamente contaminantes y las principales responsables de las altas emisiones de CO2 canadienses. Por eso, algunos llevaban la asociación más allá, y directamente sugerían la existencia de un “karma” que estuviera castigando a la ciudad por sus pecados medioambientales.
Aunque May matizó sus palabras enseguida, le llovieron las críticas por ventajismo, y por utilizar a las víctimas (¿de que me suena esto?) para dar publicidad a su agenda política. Pero como decía, de entre todas las declaraciones de respuesta me sorprendieron las de Trudeau. Decía, textualmente (aunque la traducción es mía):

Sabemos muy bien que una de las consecuencias del cambio climático será una mayor prevalencia de eventos climáticos extremos en todo el planeta. Sin embargo, cuando intentamos hacer una lectura política de un desastre en concreto, creo que es un atajo que a veces puede no tener las consecuencias deseadas. Siempre ha habido incendios. Siempre ha habido inundaciones. Señalar un incidente concreto y decir “esto es consecuencia de esto otro” no ayuda, ni es del todo correcto. Debemos separar un patrón que se da a lo largo del tiempo de los eventos individuales.

Aunque estas declaraciones le han valido también numerosas críticas, para mi demuestran una comprensión bastante acertada de la complejidad de este tipo de fenómenos, y de las diferencias entre clima y tiempo, entre tendencias y eventos puntuales. Los incendios forestales son fenómenos extremadamente complejos, que no responden a una causa única. Evidentemente, cuando son provocados, alguien tiene que encender la mecha, pero sólo se produce un gran incendio si las condiciones meteorológicas son las precisas, si el fuego encuentra continuidad de vegetación que quemar, si el viento sopla de una determinada manera.
Sin embargo, es parte de la condición humana buscar una causa directa. Lo pudimos ver con los incendios que afectaron al norte de España durante las pasadas navidades, donde la causa eran los ganaderos, el cambio climático, la PAC, las quemas de rastrojos, la falta de gestión forestal o las repoblaciones, según quien nos contara la película. Y es muy tentador para los políticos aprovechar esta tendencia humana de buscar un culpable para sacar rédito. Por eso valoro especialmente las declaraciones de Trudeau, que aprovechó el altavoz que tenía para hacer un poco de pedagogía.
Por supuesto, hay quien considerará que Trudeau ha perdido una oportunidad de concienciación. Los humanos somos muy malos para detectar cambios progresivos y lentos, y en cambio reaccionamos mucho más ante eventos de este tipo. Los resultados de una encuesta que hicimos hace poco – precisamente entre el sector forestal canadiense – mostraba que la mayor parte de los que aseguran tener evidencias de que el clima ha cambiado en las últimas décadas lo hacen basandose en su percepción sobre la ocurrencia de eventos extremos, no em cambios de temperatura. Por eso es cierto que los eventos de este tipo se pueden usar para incrementar la concienciación sobre la importancia del cambio climático, pero caer en el apocalipticismo puede ser contraproducente, como se ha visto en otras ocasiones y recordaba el propio Trudeau.
El mejor símil respecto a las diferencias entre un incendio y la tendencia lo hizo David Schindler, un investigador de la Universidad de Alberta. “Para mí – dijo Schindler – es como si todos los atletas del mundo empezaran a doparse con esteroides. No puedes predecir cuándo se van a batir los récords ni quién los va a batir. Pero puedes predecir con bastante seguridad que van a caer unos cuantos récords”

4 Comments

  • Silvicultor

    6 mayo, 2016 at 21:12 Responder

    Suscribo la practica totalidad de lo expuesto.

    Solo reprocharte la cita sobre Bush porque te hace caer en lo mismo que denuncias 😉

    Sin ser yo nada proclive (más al contrario) del personaje, si que debo reconocer que la caricatura le hizo flaco favor al texto de la llamada "Healthy Forest Initiative", donde desde luego se decían bastantes más cosas que eso de "cortar todos los árboles para evitar incendios".
    Son muy interesantes y de diversa perspectiva los enlaces que la wikipedia proporciona en la entrada correspondiente: https://en.wikipedia.org/wiki/Healthy_Forests_Initiative

    Saludos

  • Silvicultor

    6 mayo, 2016 at 21:22 Responder

    Ah!! por cierto, tampoco te pierdas esta joyita 😉
    The Fort McMurray Fire and the Great Fire of 1919
    https://fhsarchives.wordpress.com/2016/05/06/the-fort-mcmurray-fire-and-the-great-fire-of-1919/

  • Multivac42

    9 mayo, 2016 at 19:30 Responder

    Toda la razón. Reconozco que cuando busque el enlace pensé: "debería asegurarme de lo que dijo exactamente, igual tiene más sentido de lo que parece". pero no tuve casi tiempo y cai en el populismo barato. Mea culpa!

  • […] Trudeau, los esteroides y el incendio de Fort McMurrayDurante el mes de abril, un tremendo incendio obligaba a desalojar a 80.000, toda la población de la ciudad canadiense de Fort McMurray. En el cruce de declaraciones posteriores sobre si el incendio podía atribuirse o no al cambio climático, el primer ministro canadiense Justin Trudeau, nos sorprendía con una explicación bastante coherente de las diferencias entre patrones a largo plazo y eventos concretos. […]

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