¡Córtame esas secuoyas!

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¡Pásame el EPI, que me lo he dejado abajo!

Cuando tuve la suerte de poder visitar la costa oeste de Norteamérica en 2010, una de las paradas fue el museo forestal de la Columbia Británica. No es que pille precisamente a mano, pero si algún lector de Forestalia pasa por Duncan, en la isla de Vancouver, no debería dejar de visitarlo. El lugar recrea las condiciones de vida en un campamento forestal de la época del desarrollo del oeste (finales s.XIX y principios del XX), incluyendo maquinaria, vehículos y alguna que otra cabaña. Pero una de las cosas que más me impresionó fue un video en el que se veían las condiciones de vida de los leñadores en la época. En unos tiempos en los que no se andaban con demasiados miramientos, estos hombres tenían que cortar árboles inmensos, a veces de varios metros de diámetro sin más que hachas, sierras manuales, y en terrenos y pendientes impresionantes; y todo ello sin las más básicas medidas de seguridad (y si no, mirad la foto ——–>)

El caso es que hace tiempo que busco el video por youtube, pero no he sido capaz de encontrarlo. Pero buscándolo, me he ido encontrando con algunas joyitas que quiero ir compartiendo con vosotros. Esta será una nueva sección, que podemos llamar “videoteca histórica forestal“. Lógicamente, la mayoría de los videos está en inglés, pero para que los podamos disfrutar todos he ido añadiendo subtítulos a algunos de ellos, y agradezco desde aquí a los usarios que los han subido por incorporar mis subtítulos a su canal.
El primer video que os traigo muestra el proceso de corta y procesado de la madera de secuoya en la California de los años 40. Dos cosas destacan: en primer lugar, lo laborioso que era cortar estos árboles. Con un diámetro de varios metros, cortar una sola secuoya suponia horas de trabajo de varios hombres, a veces incluso se construían plataformas desde las que pudieran darle al hacha. Además, para transportar los troncos se solía descabezar uno de los árboles más altos, y desde allí se montaba un sistema de poleas y cables. Ese descabezado era una de las tareas más peligrosas, ya que suponía cortar la punta del árbol donde el operario estaba subido, con el consiguiente riesgo.
Me parece que se van a pasar la tarde…
Pero la otra cosa que llama la atención es el tono general del video: el narrador nos habla de lo majestuosas, longevas y únicas que son las secuoyas, incide en que han sido testigos de toda la historia del hombre, desde Cristo, pero no se le ve ningún agobio porque estos seres tan únicos estén siendo cortados masivamente. Hasta se permite regalarnos frases tan inauditas como “aquí caen bajo las hachas, algunos de los organismos más viejos del planeta” o “lo que antes eran enormes y majestuosos árboles, ahora son pilas igualmente grandes de tablones”, y con un tono de orgullo cuanto menos chocante. En fin, eran otros tiempos, y por suerte, en esto también, el sector forestal ha cambiado bastante.
Sin más, os dejo con el video.

3 Comments

  • Elsa Varela Redondo

    11 octubre, 2016 at 11:23 Responder

    Me ha encantado esta entrada, muchas gracias! Creo que las secuoyas del vídeo son propiamente Sequoia y las de del Pacífico, de la Columbia Británica, son las también maravillosas red cedar (Thuja plicata).

    Al hilo de este post me he acordado del shock que me produjo ese "choque de paradigmas", entre el "hombre blanco", sacando madera de red cedar a saco paco versus los nativos, los First Nations, que veneraban, y veneran todavía, a las red cedar. Ellos sólo aprovechaban la madera de aquellas que el viento tumbaba, que son unas cuantas porque desarrollan raíces bastante superficiales debido a la abundancia de humedad… Gracias de nuevo por el post! una chulada!

  • Multivac42

    11 octubre, 2016 at 12:57 Responder

    Gracias Elsa, me alegro de que te haya gustado!

    Tienes toda la razón, en Columbia Británica no hay secuoyas, no pretendía que se entendiera eso. Respecto a lo que comentas, y aunque siempre he tenido la sensación de que se idealiza el uso que hacían las primeras naciones, es cierto que no tenía nada que ver con el esquilmamiento que se hizo cuando el hombre blanco se puso a desarrollar la región en serio. En este sentido tengo una entrada, de cuando comenzaba este blog como blog de viajes forestales, en el que cuento el caso de Iisaak, una compañía controlada por las primeras naciones y que aprovecha el bosque de una forma bien distinta. Si te interesa, puedes pasarte por aquí: http://ecoforestalia.blogspot.ca/2010/05/viaje-la-costa-oeste-i-british-columbia.html

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