Barrenar encinas sin morir en el intento

La dendrocronología, o “dendro” como la llamamos todos habitualmente, es una de las disciplinas más habituales para todos los que nos dedicamos a la ecología forestal. Básicamente consiste en sacar un canutillo, o “core” de madera, que después puede usarse para diversas cosas, normalmente para medir el crecimiento o la edad del árbol y relacionarlo

Congresos científicos y Twitter (III): un análisis del #7CFE

Seguro que más de uno estaba esperando esta entrada. Allá por febrero inauguré una especie de “sección” de Forestalia en la que analizaba el seguimiento en twitter de dos congresos científicos: iCOPFires y el congreso de la AEET. Y por supuesto, no podía dejar pasar la ocasión de realizar el mismo análisis para el 7 Congreso Forestal Español,

Congresos científicos y Twitter (I): un análisis de #AEETMED

  La semana pasada se celebraron a la vez dos congresos a los que no me hubiera importado para nada asistir. Por un lado, se celebró en Sevilla, del 31 de enero al 4 de febrero, el Congreso de la Asociación Española de Ecología Terrestre (AEET), que este año iba en conjunto con MEDECOS, el

Los colores del otoño (o el eterno tema pendiente)

Como algunos ya sabréis, sobre todo los que me seguís por Twitter, este año he podido disfrutar de una estancia en Quebec, en el marco del proyecto europeo Newforests. Ni que decir tiene que después de haber vivido allí dos años, y dos años bien intensos, poder volver una vez más ha sido todo un

Cuando el bosque se emborracha

Píceas canadienses que no pueden ni tenerse en pie. Fuente En Forestalia nos gustan los fenómenos extraños. Pero siempre tratados desde el más sano escepticismo y el pensamiento lógico, nada de conspiranoias ni conjeturas inverosímiles. Hace ya un par de años os hablaba del crooked forest, los pinos encorvados de Gryfino (Polonia), una entrada que tuvo

La gestión de los pies menores o la manta demasiado corta

Uno de los fenómenos más estudiados y aceptados en la ecología del fuego es la llamada ‘paradoja de la extinción‘, cuyo ejemplo más típico suele ser el de la costa oeste de Norteamérica. Históricamente, antes de la llegada de los europeos a las sierras californianas, había incendios cada pocos años, pero eran de baja intensidad: